Viernes santo: ¿Por qué se come pescado y no carnes rojas?
La antigua tradición católica marcaba que no se podía comer carne roja el Viernes Santo. ¿Por qué?
Comer carnes rojas en cuaresma era pecado y los que lo hacían eran sancionados con penalizaciones monetarias o eran obligados a pagar tributo a los sacerdotes o líderes espirituales de momento para que les perdonaran la ofensa.
Para el cristianismo, y todas sus creencias derivadas, la carne roja representa al cuerpo de Cristo crucificado y es por ello por lo que no consumen este tipo de carne y basan su dieta en pescado, mariscos o pollo (aunque menos elegido para quienes prefieren conservar la costumbre) durante la Semana Santa.
Históricamente, la Iglesia estableció como precepto la abstinencia de carne para dos días específicos en el año: el Miércoles de Ceniza -que da comienzo a la Cuaresma, tiempo previo a la Semana Santa que dura seis semanas- y el Viernes Santo, cuando se recuerda la muerte de Jesucristo. No obstante, muchos fieles observan este rito todos los días viernes del año.
La prohibición de comer carne, sin embargo, comenzó a flexibilizarse en 1966, cuando después de las reformas del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI resaltó en la constitución apostólica Paenitemini que había otras formas de practicar la penitencia, y que la abstinencia de carne podía ser sustituida por la oración y las obras de caridad. Esta línea fue ratificada más tarde en el Código Canónico de 1983 promulgado por al Papa Juan Pablo II.
La Conferencia Episcopal Argentina promulgó el 19 de marzo de 1986 la siguiente legislación complementaria: “Se retiene la práctica penitencial tradicional de los viernes del año consistente en la abstinencia de carnes; pero puede ser sustituida, según libre voluntad de los fieles, por cualquiera de las siguientes prácticas: abstinencia de bebidas alcohólicas, o una obra de piedad, o una obra de misericordia”.
Por su parte el Papa Francisco insistió en diferentes homilías en resaltar que el verdadero sentido del ayuno no pasaba por privarse de comer carne.
Muchas personas mantienen el hábito de incluir más preparaciones con pescado en el menú para estas fechas, como las populares empanadas de vigilia, y se sumas la tradicional rosca y los huevos de chocolate.