EXPO RURAL 2021
Presidente de la Sociedad Rural Bariloche: “El hombre de campo debe seguir, no tiene alternativa”
En un formato reducido con respecto al tradicional, donde se solía ver, cada año, una asistencia de público más que importante, se llevó a cabo la Expo Rural 2021, en el predio que la entidad tiene camino al aeropuerto, enfocada puntualmente en los productores.
La presencia, en el acto protocolar, del ministro de Producción y Agroindustria de Río Negro, Carlos Banacloy, el secretario de Ganadería provincial, Tabaré Bassi, la legisladora rionegrina Julia Fernández, la intendenta de Dina Huapi, Mónica Balseiro, y el jefe de Gabinete de Bariloche, Marcos Barberis, así como de varios concejales locales, sirvió para indicar la importancia del acontecimiento.

Mientras en otros sitios de la Patagonia decidieron no hacer encuentros de este tipo, o bien realizarlos en forma virtual, en la ciudad se optó por la continuidad de la presencialidad, aunque con la vista puesta solo en técnicos y productores, para que no existiera peligro de aglomeración de gente.
Cabe recordar que el año pasado la exposición se había llevado a cabo con normalidad, ya que se produjo a mediados de febrero, es decir durante el mes previo a la declaración de la cuarentena.
“Esta vez, en cambio, ha sido todo un desafío, un esfuerzo muy grande”, consideró el presidente de la Sociedad Rural Bariloche, Edgar Contín.
“Tuvimos que desistir de hacerla en un formato masivo por la situación que vivimos, por lo protocolos y demás, que serían muy difíciles de controlar acá; además de la inversión grande que significa llevar adelante una feria importante, como la que normalmente hacíamos”, explicó.
Así, destacó que, más allá de todo, valora el haber podido concretarla: “Estamos contentos, porque le damos continuidad a un encuentro que se estaba convirtiendo en un clásico de Bariloche”, dijo.

Si bien Contín es un “histórico” dentro de la Sociedad Rural local, y que incluso fue titular de la misma en ocasiones anteriores, así como vice en el período pasado, es la primera vez que, como presidente de la entidad, tiene la responsabilidad de una exposición. En ese sentido, expuso: “Me tocó en una situación muy especial del país, y del mundo. La idea fue satisfacer la necesidad del productor, encontrarnos, dejar la inercia de pensar que nada se puede hacer. Se trataba de llevar a cabo algo, aunque sea en una forma más modesta”.
“El hombre de campo debe seguir, no tiene alternativa, es un modo de vida, una forma de ser. Además, trabajamos con animales, seres vivos, por lo que hay que continuar atendiéndolos, no hay forma de bajar una persiana…”, sostuvo.

Con respecto a 2020, donde la actividad agropecuaria continuó vigente, al ser considerada esencial, Contín indicó que existieron otras contrariedades que dificultaron operar con normalidad: “Las complicaciones para moverse, por ejemplo, fueron muy problemáticas, más el invierno, que, en algunas regiones, fue terrible, y en otras no tanto, pero del que nadie salió indemne; y, a todo eso, se sumaron los mercados caídos, el tipo de cambio”, enumeró, para luego afirmar: “El año pasado fue horrible”.
Ante tal panorama, agradeció los créditos que desde Provincia acercan al sector: “Siempre son una ayuda, un paliativo: bienvenidos sean”, reflexionó.
Cuando se le solicitó que realizara una síntesis del estado actual de los productores, expresó: “Están con un metabolismo basal, por decirlo de alguna manera: no se encuentran preocupantemente mal, pero tampoco nada bien”.
Cabe resaltar que, más allá de la admisión y el posterior remate de animales, y del clásico acto protocolar, durante la exposición se realizaron diversos encuentros: uno, tendiente a la capacitación en relación al estado y perspectiva de producción forestal para la zona; otro, informativo, acerca de diversas certificaciones; y, además, una mesa de trabajo donde se conversó sobre los escenarios del negocio ganadero ovino.
Por otra parte, también se hizo entrega a productores de la región de maquinaria adquirida mediante créditos a tasa fija.
Christian Masello/ Fotos: Facundo Pardo