Dudas sobre el coronavirus: ¿Las embarazadas pueden vacunarse?
Hasta ahora no hay evidencias biológicas que excluyan a mujeres embarazadas y en periodo de lactancia de los ensayos clínicos, a pesar de las importantes implicaciones que esto tiene.
En el marco del plan de vacunación que se está llevando a cabo a nivel mundial, surgen dudas sobre quiénes son los que se aplican las vacunas en los ensayos, cuáles son los grupos que no pueden ser parte, y dentro de esas dudas, están las embarazadas, quienes no saben si deben o no vacunarse.
Despejemos algunas dudas:
¿Con quiénes se ensayan las vacunas?
Los ensayos clínicos de las cuatro vacunas autorizadas actualmente incluyeron población con características similares. En cuanto al sexo, todos ellos incluyeron aproximadamente la mitad de hombres y de mujeres.
Ninguno de los ensayos clínicos realizados hasta la fecha incluyó población infantil (menores de 16 años), mujeres embarazadas ni en periodo de lactancia. Moderna acaba de iniciar pruebas de su vacuna en niños de entre seis meses y 12 años pero no se esperan resultados concluyentes al menos hasta 2022.
¿Pueden vacunarse embarazadas y mujeres en periodo de lactancia?
No existe evidencia biológica de teratogenicidad para excluir a mujeres embarazadas y en periodo de lactancia de los ensayos clínicos, a pesar de las importantes implicaciones que ello tiene.
Además, distintas organizaciones han establecido diferentes recomendaciones para esta población. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, al igual que el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM) indican que, dada la ausencia de datos derivados de ensayos clínicos, la vacunación debe ser una decisión personal tomada, de manera consensuada, con su clínico.
No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuesta por vacunar solo a aquellas mujeres embarazadas que estén en alto riesgo de exposición al virus o de desarrollar COVID-19 grave.
¿Cómo se vigila la aparición de efectos secundarios?
La industria que ha comercializado las vacunas debe aportar datos de los ensayos clínicos que están realizando actualmente, con un seguimiento de dos años. Con esta información podremos conocer más datos sobre la eficacia y la seguridad de las mismas.
Así mismo, también disponemos de datos de eficacia y seguridad poblacional a partir de aquellos países que tienen unas mayores tasas de cobertura vacunal.
¿Y qué pasa con la vacuna de Oxford y los trombos?
Recientemente se ha notificado la aparición de casos de trombosis tras la inyección de la vacuna de Oxfor/Astrazeneca. A pesar de que el número de eventos tromboembólicos identificados en las personas vacunadas no es mayor que el observado en población general, se trata de un acontecimiento adverso no reconocido previamente.
Por eso, la EMA ha evaluado su posible relación causal con la vacuna. Este proceso demuestra que el sistema de farmacovigilancia europeo es capaz de detectar de forma precoz los acontecimientos adversos no descritos que se producen tras la vacunación. Sin duda, este hecho debe ser tranquilizador y debería generar confianza en el sistema, no lo contrario.
El balance beneficio-riesgo de la vacuna sigue siendo positivo, de acuerdo a las evaluaciones llevadas a cabo por la EMA. En su dictamen indica que la vacuna no está asociada con un aumento en el riesgo general de coágulos sanguíneos (eventos tromboembólicos) en quienes la reciben.