CÉSAR MIGUEL Y EL 24 DE MARZO
“El golpe ya me agarró preso, yo había caído en cana en 1975”
Sin duda cada 24 de marzo (desde 1976) es una fecha especial para los argentinos. Se conmemora en nuestro país el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. “Ni olvido, ni perdón” es la consigna presente en cada uno de los ciudadanos que recuerdan y repudian las atrocidades que se cometieron en la última dictadura militar.
El exintendente César Miguel sufrió prisión por mantener sus ideales; era muy joven y participaba políticamente en el Centro de Estudiantes de Agronomía cuando fue encarcelado. “Nunca me sentí un desgraciado por haber estado preso”, dijo y recordó su amistad con Juan Marcos Herman, el único desaparecido de Bariloche.
En el marco de la significativa fecha fue entrevistado en el programa “El Expreso Periodístico”, conducido por Antonio Zidar, que se emite por El Cordillerano Radio (93.7). Allí manifestó que “acá estamos, haciendo algo de construcción, un poco alejado de la política, alejado de cargos y demás, pero siempre atento y vinculado con otros compañeros”.
Ya consultado sobre la fecha del 24 de Marzo indicó: “a mí particularmente, sin ser autorreferencial, el golpe me agarró preso, yo había caído en cana en 1975 así que llevaba ya algunos meses recorriendo ese trayecto. Estaba detenido en Bahía Blanca, estudiaba agronomía, en el 75 se había puesto muy duro el tema de la represión, con riesgo de vida inclusive para muchos compañeros que cayeron en manos de la Triple A y que nunca más se supo de ellos o que si se supo, aparecieron muertos”.
Sobre su amistad con Juan Marcos Herman -porque va pasando el tiempo y hay mucha gente no tiene la referencia de la persona- recordó que, “con Juan además de ser compañeros de colegio, somos de la promoción de 1951, además en 1972 nos fuimos a vivir juntos a Bahía, alquilamos una pensión, ya en 1973 él se fue a vivir a Buenos Aires a estudiar Derecho. Siempre seguimos en contacto, en el verano 1974/1975 estuvimos juntos, fuimos a El Bolsón a la chacra que ellos tienen, éramos muy amigos, muy compañeros”.
Ante la pregunta sobre qué recuerda de la circunstancia de su desaparición mencionó que “yo estaba preso, me enteré cuando salí, era poca la comunicación, a mi viejo no le resultaba fácil ir a visitarme, no contábamos con una información como la que existe hoy, no dejaban entrar los diarios”.
Asimismo relató que “en 1978 intenté estudiar la licenciatura en Biología, porque lo que tenía realizado en agronomía me servía, pero era muy difícil porque te perseguían permanentemente por el tema de los antecedentes, entonces un día me rayé y dejé todo. Ya había empezado a trabajar en INTA y en el 78, en pleno mundial, me llamó el director para decirme que tenía 10 minutos para abandonar la estación experimental que está en Villa Verde”.
Respecto a que hay gente que dice que acá en Bariloche no pasaba nada, ¿vos que sentís? “Hubo muchos compañeros que acá estuvieron presos, por ejemplo Ariel Asuad, que estuvo un montón de años en Rawson, también detuvieron a otros que vinieron a Bariloche y habían estado presos en otros lugares. Y la presencia de los militares era muy notoria en toda la ciudad”, detalló.
También mencionó que en Bahía pertenecía al Centro de Estudiantes de Agronomía, “tenía militancia estudiantil, ni siquiera vinculada a la lucha armada, como la mayoría de los jóvenes en esa época, sí con una clara posición crítica de transformación a esa realidad, eran los aires que corrían en esa época. Ese proceso lo tomo como parte de mi vida, nunca me sentí un desgraciado por haber estado preso, creo que la mayoría de nosotros sabíamos que esa alternativa podría aparecer en nuestras vidas, eso o algo peor todavía. Eso se lo trasmití a mis hijas, a mis nietos, por suerte compartimos la mirada ideológica, peronista, de la vida”.
Consultado sobre cómo ve a la Argentina en la actualidad en base al recuerdo de aquellos días y si hemos aprendido como sociedad, señaló: “noto que estamos muy limitados, como sociedad económica y socialmente, los procesos de transformación en Argentina siempre han sido interrumpidos por procesos militares o por la llegada de visiones más vinculadas al capitalismo extremo. Todo esto que hemos vivido en el período de Macri, en parte con otros gobiernos, esto ha marcado desgraciadamente el rumbo de Argentina, hoy esto tiene un impacto sobre la vida de una gran cantidad de argentinos. Pobreza, necesidades, es la materia pendiente que tiene la Argentina, hay que lograr un modelo que sea inclusivo, abarcativo y que permita que millones de argentinos puedan vivir como se merecen”.
Se le consultó al exintendente acerca de si hay lugar para la autocrítica en el peronismo, que es un movimiento muy amplio, y respondió “sí, el peronismo en amplitud ha tenido idas y venidas, pero siempre le ha tocado encarar transformaciones, por suerte en el período que le tocó a Néstor y a Cristina se logró de alguna manera un camino diferente, pero con retroceso muy marcado a partir del 2015 y hoy estamos pagando las consecuencias. Y además, agravada con esta situación que vive el mundo con esta pandemia, que limita notoriamente el desarrollo económico y social”.
Con respecto a la polémica que existe en Bariloche con respecto a los pañuelos sí, pañuelos no en el Centro Cívico y cuál es su reflexión, dijo Miguel que “yo era intendente en el año 1998/1999, cuando vino Hebe de Bonafini y en mi despacho me dicen 'tendríamos que tener un lugar para expresar', bueno tenemos nuestra plaza que es la plaza del pueblo, más allá del lamentable nombre que tiene -‘Expedicionarios al Desierto’-, es un tema también pendiente de la Patagonia, como la estatua de Roca, que no se resuelve simplemente sacando una estatua, si no que justamente comprendiendo el proceso histórico, profundizar líneas de corrección, valorizando a los pueblos preexistentes, así que estoy totalmente de acuerdo con que en la plaza se exprese esa idea de vida antes que de muerte”.
Sobre si habría que realizar un plebiscito para sacar a Roca o dejarlo, refirió que “tiene que ser parte de un proceso de maduración, de comprensión por parte de la comunidad, porque además tampoco está mal que esté Roca y nos haga recordar, ‘eso no’, los cuarteles siguen existiendo y sin embargo han modificado su pensamiento las fuerzas armadas. Quizás llegue el momento en donde digamos este hombre no merece estar en este lugar o capaz, sí debería estar para significar lo que no tenemos que hacer los argentinos”.
Con respecto a la actual Intendencia, que encabeza Gustavo Gennuso, aseguró que “le toca una difícil, hay cosas que hace bien, otras que hace mal, como nos tocó a todos los que en algún momento estuvimos en el Centro Cívico. No sé, no quisiera cargar tintas, me parece que han realizado un esfuerzo, hay cosas que se hicieron bien. Veo el mejoramiento que hace a las áreas de ingreso a la ciudad con la Ecotasa. Lo que está siempre pendiente es el área social, es notoria la diferencia que hay con el ingreso del Este y el ingreso del Sur, en un lugar hasta se hizo un sistema de riego y allá (en el sur) lo hemos arreglado con una camionada de piedras, eso también de alguna manera agrega una lectura de cómo funciona la ciudad”.
También habló sobre el cargo de ministro de Justicia que hoy ocupa el roquense Martín Soria al decir: “creo que tiene un gran oportunidad para demostrar lo que él venía diciendo, ojalá tenga el espacio para hacerlo, con fortaleza, no es un lugar fácil el que le tocó, ojalá pueda hacer modificaciones, porque si hay una institución en la Argentina que atrasa y mucho, es la Justicia y se necesita democratizarla de alguna manera”.
Por último, César Miguel se refirió a la relación entre el andamiaje de la administración municipal y la provincial: “a mí me tocó gobernar con un gobierno radical, con una característica que le ponía (Pablo) Verani y lo grafico. A nosotros, a Bariloche, le debían 12 coparticipaciones atrasadas. En junio de 1999 dejó de mandarla directamente y esto puso a Bariloche en una situación compleja, que me arrastró a mí en esa crisis, pero en definitiva a quien perjudicaba era a la comunidad, a Bariloche, al turismo. Son situaciones diferentes hoy, la ciudad tiene otras oportunidades, más allá de esta situación de la pandemia. Hoy Bariloche está considerada a nivel nacional como una ciudad que tiene posibilidades de desarrollo muy ciertas. Se impone por su propio peso, por la presencia que tiene como patrimonio natural y cultural”.
Juan Carlos Montiel