ESTÁN MUY "PESADAS" EN ESTA ÉPOCA DEL AÑO
Lo peligroso de las chaquetas amarillas son las picaduras
Las chaquetas amarillas son una amenaza constante en nuestra región y el inicio del otoño es cuando más llaman la atención invitando al máximo cuidado.
Maite Masciochi, investigadora del INTA Bariloche, del Laboratorio de Insectos, comenzó diciendo “en octubre o noviembre las reinas empiezan a formar los nidos y es cuando las comenzamos a ver”.
Una vez establecidas las colonias sus poblaciones crecen “a mediados de enero son más notorias y ahora cada uno de los nidos logra el pico poblacional por lo tanto todas las obreras juntan alimento”.
Eso lleva a que la vespula germánica esté mucho más molesta que en otros momentos. “En abril empieza a bajar hasta que aparecen los reproductivos y ya no veremos más hasta fin de año”.
No cuentan con un estudio que avale el crecimiento a lo largo de las temporadas “en mayor o menor medida siempre hay, es algo natural en la fluctuación de todas las especies”. Marzo es el mes donde más llama la atención su presencia.
Lo que sí han advertido los expertos es un aumento en la población de la denominada avispa de papel, “son muy parecidas pero hacen los nidos chiquitos en aleros y uno puede llegar a ver las celdas donde ponen las larvas”. Estas tienen patas y antenas color naranja y vuelan con las patas colgando.
También son exóticas, “en el 2003 se supo de la presencia en la zona de El Bolsón, ahora ya se pueden ver en todos lados y tienen un gran poder invasor, la ventaja es que al no ser carroñeras, no interfieren tanto con la vida de las personas pero también pican y muerden”.
Alertó que “en el caso de la avispa de papel como con la chaqueta amarilla, lo peligroso es la picadura porque es lo que está conectado a la glándula del veneno”. Las mordeduras pueden generar reacciones e infecciones locales.
Ahora comenzarán investigaciones para ver si determinada vegetación incrementa las poblaciones. “En esta época se empiezan a ver a los zánganos alrededor de algunos árboles como los coihues, cipreses o pinos”. Una explicación posible es que se reúnen allí con intenciones de copular y otro motivo quizás sea que las obreras estén buscando alimento “eso sí está comprobado que sucede en los sauces”.
Predadores y trampas
Aún no se conoce que la chaqueta amarilla o la avispa de papel tengan predadores. “Parte del éxito de la propagación radica en eso, habrá algún que otro ave que se las coma pero no es nada que llegue a regular sus poblaciones”.
Tampoco hay que sentir que es un tema que no finalizará jamás. “A nivel nido la densidad por hectárea sigue siendo la misma hace muchos años, aparentemente hay algo que regula las cantidades”. Aunque esa no sea la sensación que tenemos.
La investigadora habló acerca de las diversas trampas que se conocen para bajar las poblaciones de chaquetas. “Eso sirve en el momento en el que estamos comiendo para que no nos molesten, ellas detectan eso, aprenden y vuelven al mismo lugar”.
Esas trampas no regulan las cantidades, “en Argentina no tenemos ningún cebo tóxico específico avalado para atacarlas, más allá de lo que puede hacer cada uno”.
De encontrarse con un nido hay que asesorarse o buscar personal preparado para eliminarlo “esto tiene que ser antes de que saquen los reproductivos que son los que nos van a molestar la temporada siguiente”.
Generalmente son subterráneos y cada uno puede tener miles de individuos entonces hay que acercarse con mucho cuidado. “La opción de tapar la entrada con un trapo embebido en combustible es viable porque son los gases los que las eliminan”.
Otra opción es espolvorearles insecticida para hormigas, producto que se puede adquirir en las agropecuarias. Esto es recomendable hacerlo por la noche y ellas mismas se encargan de introducir ese veneno al nido. En el caso de la avispa de papel sus colonias y nidos son pequeños y se sugiere el mismo sistema para erradicarlas, son reincidentes así que hay que prestar atención a que no quede ninguna.
En uno de los laboratorios del INTA están haciendo investigaciones porque se han reportado casos en los que las chaquetas han atacado a las abejas. “Su dieta se basa en hidratos de carbono y proteínas entonces las colmenas, sobre todo las más débiles, son lugares muy buscados”.
Para finalizar habló sobre la existencia de nuevas especies invasoras en la región “en Chile se registró la presencia de un avispón que acá todavía no se ha visto, se está trabajando con SENASA para estar alertas”. Los controles sanitarios de barreras internacionales son indispensables para evitar posibles invasiones.
Susana Alegría