INVESTIGACIÓN
Detectan importante reducción en la variedad de abejas
Marcelo Aizen es investigador del grupo de Ecología de la Polinización del INIBIOMA (Universidad del Comahue y CONICET) y en los últimos días, publicaciones de todo el mundo se refirieron a un trabajo que realizó junto a Eduardo Zattara. La investigación refleja que más del 25% de las especies de abejas conocidas no se han visto en los últimos 30 años.
Marcelo responde el llamado desde Berlín para avanzar en una charla con GPS de El Cordillerano Radio. “Lo peor ya pasó”, describe entre risas antes de empezar, refiriéndose al crudo invierno alemán. Aunque su regreso está previsto para el invierno en Bariloche. La divulgación del trabajo surgió luego de la publicación que realizó la reconocida revista científica One Earth de la editorial Cell Press.
El investigador contó que el trabajo nació porque existía una especulación sobre la declinación de abejas en particular y de polinizadores en general, “claves para la reproducción del 90% de casi 400.000 especies de plantas con flor, incluido la mayoría de los cultivos”. Existe información local y regional, aunque muy poca a nivel global, principalmente porque no existen datos estandarizados.
Encontraron una base de datos, Global Biodiversity Information Facility, que representa un repositorio de datos de todo el mundo, desde colecciones de museos a privadas, “básicamente están todos los datos existentes sobre seres vivos, es muy heterogénea”. Permite evaluar qué sucedió con la biodiversidad a lo largo del tiempo. Existen más de 20 mil especies de abejas silvestres en el mundo.
“Que no se registren especies de abejas no significa que estén extintas”, aclaró el investigador y agregó que quizá se transformaron en especies tan raras que tanto los científicos como la gente que participa de la ciencia ciudadana no las observa más. “Lo que encontramos es que a pese a que el número de registros anuales de abejas viene en aumento desde mediados del siglo XX, el promedio de especies decrece a partir de los años 90”, afirmó Eduardo Zattara en una publicación de CONICET.
Marcelo destacó que la diversidad de polinizadores y de abejas en particular es muy importante en el incremento del rendimiento de muchos cultivos. “Y eso no lo logras solo con las abejas de la miel, poniendo más colmenas”, explicó. Agregó que el rendimiento de los cultivos decrece cuando decrece la diversidad de abejas y polinizadores en general.
Sobre los factores que impactan en esta declinación de abejas, Aizen señaló que existen distintos factores. Uno de los factores más importantes -e inmediatos- es la destrucción del hábitat y especialmente la transformación de los paisajes agrícolas heterogéneos en homogéneos. Como la soja, que se convirtió en un factor muy determinante en la disminución de la variedad de abejas. Los pesticidas o la introducción del abejorro europeo son otros factores de relevancia.
Sobre el rol de los gobiernos ante esta información, Marcelo señaló que la dependencia de un solo cultivo para exportar hace que tengamos una economía muy frágil. Consideró que debemos diversificar la agricultura y promover la heterogeneidad de paisajes, “así vamos a incrementar la variedad de abejas y logar el mayor rendimiento y estabilidad temporal de los rendimientos”.
Daniel Pardo