2021-03-20

Los restos hallados en el Ángel Gallardo serían de 1906

A principios de marzo, durante una excavación para la obra de ampliación del colegio Ángel Gallardo, se descubrieron restos óseos, los que luego de una investigación se supo que correspondían a un antiguo cementerio emplazado en ese espacio.

La arqueóloga Solange Fernández Do Río, contratada por la Secretaría de Estado de Cultura de la provincia de Río Negro, brindó detalles del hallazgo. Anteriormente se habían encontrado restos similares en la zona del Botánico. “Me tocó participar de ese rescate cuando se hicieron algunas aulas en el CRUB y es parte de la dinámica de cualquier ciudad”. Se va construyendo sobre lo que ya estaba.

Detalló “A esto dentro de la disciplina arqueológica lo llamamos de rescate, recuperar el patrimonio que por alguna obra podría ser destruido, conservarlo y guardarlo para ser estudiado”. Las tareas en el territorio son lentas “se trabaja en conjunto con las máquinas de la empresa y cuando aparece algo hay que parar todo para rescatarlo”.

Provincia contrató a la arqueóloga para que haga el seguimiento de obra “algo similar a lo que sucedió con calle Mitre en el 2016, ir detrás del movimiento de suelo pero no se amplía la excavación porque no hay un motivo científico”. El objetivo principal es proteger el patrimonio y se van registrando los contextos “eso es lo que nos permite hacer una reconstrucción histórica”.

Sucedió algo parecido en un sector de otra obra, “ahí encontramos muchísimos elementos vinculados a la práctica médica del primer hospital de Bariloche a principios de siglo”.  Eso estaba debajo de donde luego fue trasladada la parroquia Inmaculada Concepción.

Agregó “la arqueología estudia los objetos para interpretar o deducir comportamientos pero no tiene tiempo, entonces puede ser algo de hace cinco años y haber un arqueólogo trabajando”.

En el caso del cementerio en el patio del Ángel Gallardo dijo “suponemos que los restos hallados tienen más de cien años y serían de 1906 según un plano de la planta urbana de Bariloche”. Todo lo investigado debe ir acompañándose de documentación histórica.

Encontrar restos humanos suma un mayor cuidado “hay un colegio al lado por eso prefiero hablar de contextos, todo eso tiene que ser conservado como corresponde según marca la ley para que no quede tirado”.

En la práctica la arqueóloga está haciendo el seguimiento de las máquinas, “se realizan distintas actividades, hay que zarandear y estudiar toda la tierra que se saca de ahí y por otro lado hay que georreferenciar cada uno de los hallazgos”.

Lo que hay hasta el momento es un predio en un plano en escala de la ciudad en 1906, “quizás el cementerio se extendía mucho más que lo descripto en la documentación pero eso es parte de la investigación posterior”.

Agregó “quiero agradecer la colaboración de la empresa y de sus trabajadores, es muy gratificante porque comprendieron que mi presencia en el lugar no implica un atraso en la obra”.

La mayoría de los elementos encontrados están en muy mal estado “están a mucha profundidad, el sedimento es muy húmedo y a metros de lago, hay restos de madera, de féretros, material de tejidos, botones y calzado”. Todo eso se va a acondicionar y estudiar en el Museo de la Patagonia.

 

Susana Alegría/ Fotos: Matías Garay

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