2021-03-19

RECETA FACIL

Aros de cebolla: el truco para que te salgan crujientes

Una de las recetas caseras por excelencia si queremos sorprender al más puro estilo americano, son los aros de cebolla. Son perfectos para el picoteo y una buena peli. Además, también son una entrada fácil para preparar con gente o en solitario.

Gracias a que lo podemos combinar con una gran variedad de platos principales y salsas, son la opción indicada si los gustos de nuestros invitados difieren mucho entre ellos. Eso sí, una de las cosas que debemos tener en cuenta, es que los aros siempre deben quedar crujientes. De lo contrario, el resultado no será tan delicioso.

Ingredientes para hacer crujientes aros de cebolla:

250 ml de leche 

150 gramos de harina de trigo

1 yema de huevo

1 cucharada pequeña de levadura

1 cucharada de sal

1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra

Lo primero que tenemos que hacer a la hora de elaborar esta sencilla receta es pelar y cortar nuestra cebolla, colocándola en forma de aros. De este modo, será luego mucho más sencillo montar los aros de cebolla, ya que tendrá la forma exacta y natural de nuestro producto estrella.

Una vez que la hayamos cortado y preparado, nos aseguraremos de separar bien los aros y los colocaremos en un bol con agua muy fría, cubriéndolos por completo. Esta parte de la receta es importante, para que se conserven bien, por lo que debemos dejar el resultado en el interior del agua durante 10 minutos.

Mientras tanto, vamos batiendo en un bol la yema de huevo hasta que quede un resultado homogéneo. Después, vamos añadiendo, poco a poco, los 250 ml de leche. Eso sí, no podemos dejar de batir en ningún momento. Cuando tengamos una mezcla también homogénea, reservamos y pasamos al paso siguiente.

Seguimos elaborando la receta de aros de cebolla y, para ello, tenemos que coger otro bol. En el mismo, tamizaremos y mezclaremos los ingredientes secos, como son la harina de trigo, la levadura y la sal. Cuando los tengamos, tenemos que revolver bien, con el objetivo de que se repartan uniformemente y ninguno sobresalga por encima de otro.

A continuación, es el momento de agregar la cucharada sopera de aceite de oliva en el interior del bol donde hemos incorporado los ingredientes secos. Poco a poco, tenemos que ir mezclando de forma suave. Para finalizar la masa, que dará como resultado unos aros bien crujientes y sabrosos, incorporamos la mezcla de la yema de huevo y la leche que teníamos reservada. Después, mezclamos bien asegurándonos de que no existe ningún grumo en el interior.

Una vez hecho, procederemos a calentar una sartén con aceite abundante y escurrimos los aros de cebolla. Cuando el aceite esté caliente, es el momento de introducir los aros en la mezcla y freírlos de inmediato. Este es el truco de que queden bien crujientes y el resultado sea espectacular. Si están hechos, los vamos retirando a un plato que habremos preparado con papel absorbente. De este modo, eliminaremos el exceso de aceite y quedarán en su punto exacto.

Uno de los trucos principales que debemos tener en cuenta si queremos como resultado unos aros de cebolla bien crujientes y hechos, es que tenemos que esperar a que el aceite esté muy caliente. En el momento en el que introduzcamos en la sartén los aros, ya rebozados, será el momento de bajar un poco la temperatura. De este modo, se podrán hacer bien tanto por dentro como por fuera, de forma homogénea y sin sorpresas.

Una vez que los tengamos listos, si hemos seguido todas las recomendaciones, ingredientes y claves, nuestro resultado será unos aros muy crujientes que habremos elaborado de forma casera en tiempo récord. Para aumentar su sabor, podemos servirlos acompañados por cualquier salsa que nos guste, ya que se complementan bien con cualquiera. Una buena elección es el ketchup, pero también la barbacoa o la salsa tártara.

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