LA EMPRESA SE AGRANDA, LOS MÚSICOS SE ACHICAN
En Bariloche también hay descontento con Spotify
El valor bursátil de la compañía que administra la plataforma digital se triplicó durante la pandemia. Mientras, los artistas tienen que hacer malabares para generar ingresos. La experiencia de Germán Lema.
Entre los músicos barilochenses, Germán Lema es uno de los que alzó su voz meses atrás en redes sociales para cuestionar el funcionamiento de Spotify, la plataforma digital que fue objeto de repudio el último lunes, en varias ciudades del mundo. Músico prolífico, los álbumes del pianista están disponibles en ese mecanismo de distribución, aunque su funcionamiento tenga bastante de injusto.
“Es un bajón”, consideró Lema. “Spotify, en general paga 0,0038 dólares, pero dependiendo del lugar donde estás. Si alguien reproduce un tema en Estados Unidos te paga más que si se reproduce en la Argentina, por ejemplo. Eso para empezar”, acusó. “La cantidad que paga es tan ínfima que es imposible generar un ingreso. Hubo músicos que dijeron que habían conseguido un millón de reproducciones en Spotify y ganaban menos que si vendían una remera en los conciertos”. Contundente comparación.
Compartió Lema que “hace varios años ya, cuando le preguntaron sobre el tema al dueño de Spotify (Daniel Ek), el tipo dijo: nosotros no somos una empresa que genere regalías para los músicos, nosotros promocionamos a los músicos para que hagan conciertos… La pregunta es cómo vive un músico que no hace conciertos, con los ingresos de Spotify”. Recordemos que la campaña “Justice at Spotify”, que se lanzó en octubre último, destacó que la compañía triplicó su valor de mercado durante la pandemia, aunque no incrementó ni un céntimo el valor que abona a las y los músicos.
“Otro dato muy interesante: el dueño de Spotify gana por año más que Paul McCartney. ¡Un pibe que nunca compuso un tema en su vida, gana más que un Beatle! Está totalmente dado vuelta todo”, consideró el barilochense. “Ya el sistema de sellos discográficos era una mierda (sic) pero por lo menos, los sellos ponían guita para producir y con lo que ganaban con Michael Jackson, producían miles de bandas que nunca veían la luz o nunca tenían ningún éxito. Igual, los tipos asumían costos. Ahora, hay que producir mil millones de cosas al menor costo posible para que entre todas, se genere algo mínimamente”, dijo, en relación a los ingresos de los artistas.
30 segundos
Lema puso al descubierto otra faceta, en general desconocida por el gran público. “Spotify paga a partir de los 30 segundos, si alguien escucha 27 segundos de un tema, no te paga nada. Entonces, la música está cambiando: están desapareciendo las introducciones de los temas porque si no tiene algún gancho en los primeros 30 segundos, la gente no lo escucha y el músico pierde plata”, acusó. “Básicamente es una plataforma hecha para trap y otras músicas -Lema utilizó un descalificativo contundente- en las que no pasa nada. Qué sé yo… Había una película de (Sylvester) Stallone en la que la gente escuchaba jingles de los 90. Era futurista, pero a eso vamos, cada vez más”, lamentó.
No hace falta que nadie se la cuente. “Mi experiencia personal, al no hacer música comercial en absoluto, es que me importe muy poco todo eso. Hago la música que hago. El asunto es que la gente ya no tiene CD Player y menos tocadiscos, entonces la única forma de que puedan llegar a escuchar es a través de las plataformas, que son un bajón. Esperemos que pronto surja otro sistema para distribuir música”. Ya hay movimientos en ese sentido.
Ek tiene 38 años de edad, cofundó Spotify junto con Martin Lorentzon y es su CEO. La compañía comenzó a cotizar en Wall Street en 2018 y adquirió un valor de 26 mil millones de dólares. Al retener el 9 por ciento de sus acciones, la fortuna del sueco rondó los 2.500 millones de dólares. Pero si es verdad que, durante la pandemia, el valor bursátil de Spotify se triplicó… Como diría Mafalda, nadie amasa fortuna sin hacer harina a los demás.
Adrián Moyano