PAGARÁ CON CINCO AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN
Muestra de ADN fue clave: reconoció que abusaba de su hija y fue condenado
Mediante un acuerdo de juicio abreviado al que el acusado accedió al declararse culpable, le impusieron una condena de cinco años y seis meses de prisión por haber sometido sexualmente a su hija en reiteradas ocasiones. Entre otras contundentes evidencias, los investigadores hallaron su semen en la ropa interior de la pequeña.
Aunque la edad de la víctima y la entidad de los delitos investigados impiden revelar la identidad del agresor, con la finalidad de proteger a la niña involucrada, la sentencia que se publicó en la web del Poder Judicial, apenas deja ver que se trata de un sujeto nacido en Bariloche y de oficio pintor.
El sujeto fue acusado por el fiscal Martín Govetto, por haber sometido a su propia hija, en al menos cinco oportunidades, en un período de tiempo comprendido entre el 11 de agosto de 2018 y el 28 de octubre de 2019, en el interior del domicilio en el que residían y en otra vivienda en la que habitaba un amigo del acusado.
Según la acusación en varias ocasiones el condenado realizó tocamientos impúdicos a la víctima, valiéndose incluso de algún tipo de lubricante con la intención de penetrarla.
El relato fiscal describió que el último de los hechos ocurrió en la fecha mencionada del año 2019 y fue impedido por una bisabuela de la pequeña, que escuchó los pedidos de auxilio y logró ingresar a la habitación en la que el acusado se había encerrado con su hija para violarla.
Los hechos investigados fueron encuadrados en las figuras de abuso sexual reiterado gravemente ultrajante, agravado por haber sido cometido contra una menor de edad aprovechando la convivencia, por ascendencia y abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y haber sido cometido contra una menor de edad conviviente, en grado de tentativa.
La fiscalía manifestó en la audiencia de juicio abreviado que los hechos materia de investigación se encontraban acreditados a través de diversos elementos probatorios y que en caso de que el acusado admita su responsabilidad, ofrecería una condena de cinco años y seis meses de prisión.
Uno de los elementos más determinantes, que acorraló al acusado, fue un informe de la bioquímica Mónica Cornelio, quien analizó una bombacha de la niña victimizada y encontró rastros de semen, que luego fueron analizados por Silvia Vanelli Rey, del Laboratorio de Genética Forense, concluyendo que resultaba compatible con la identidad del imputado.
El defensor oficial Nelson Vigueras asistió al imputado y le aconsejó aceptar la propuesta del fiscal Govetto, manifestando que tuvo acceso al legajo judicial y pudo corroborar toda la evidencia reunida que lo involucraba.
Los jueces Marcos Burgos, Bernardo Campana y Gregor Joos, concedieron la palabra al acusado y le explicaron su facultad de aceptar o no el hecho atribuido y la participación responsable en su comisión, como así también la calificación, la pena ofrecida y además de las consecuencias de registrar una sentencia condenatoria.
Tras el asesoramiento legal recibido de parte del defensor Vigueras, el acusado se rindió ante la evidencia y se declaró culpable, aceptando en definitiva la calificación legal dada al hecho y la condena ofrecida por el fiscal Govetto.
En ese escenario, los jueces manifestaron que el acuerdo debía ser aceptado "toda vez que los requisitos que se establecen como esenciales para que la sentencia sea válida, se encuentran reunidos".
En el mismo sentido describieron que "se ha enunciado la composición fáctica que sustenta la acusación y su encuadramiento legal", mientras que "la autoría como su culpabilidad se encuentra verificada con la prueba expuesta por la Fiscalía, motivando ampliamente los fundamentos de la acusación, más allá del expreso reconocimiento y aceptación de responsabilidad por parte del imputado" y "a su vez, el encuadramiento jurídico propuesto y aceptado se ajusta a derecho".
También añadieron: "Conforme lo analizado precedentemente, la pena acordada por las partes, aparece dentro de los límites legales y resulta posible el acuerdo", por lo que procedieron a homologarlo, declarando responsable al acusado e imponiéndole la pena acordada. Tras ello, remitieron de inmediato el legajo al Juzgado de Ejecución Penal 12, para que tome intervención en la etapa de cumplimiento de la pena por parte del acusado.
*Si vos o alguna mujer que conocés sufre violencia de género, podés llamar a la Línea 144, que brinda atención telefónica, anónima y gratuita, a mujeres víctimas de violencia de género.