A pesar de las vacunas, aconsejan seguir usando barbijo
Pese a que el plan de vacunación avanza a pasos acelerados en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos le advirtieron nuevamente a la población global la importancia del uso del barbijo para prevenir los contagios por coronavirus y reducir la propagación del virus Sars CoV- 2. Además, aclararon que el uso prolongado del tapabocas no provoca intoxicación por dióxido de carbono.
En la Argentina, la campaña de vacunación en el país avanza a ritmo lento y pautado, con alguna incertidumbre respecto al ingreso de nuevas dosis de vacunas que permitan avanzar hacia otros grupos de la población que no sean los llamados prioritarios.
El panorama genera preocupación en Latinoamérica debido al avance de las nuevas variantes de COVID-19 que están golpeando fuertemente a la población de varias ciudades de Brasil, especialmente a Manaos.
En la Argentina, la cantidad de vacunas dadas sigue siendo baja en proporción al número total de población, por lo que los cuidados preventivos deben seguir su curso, sin excepción.
En ese sentido, el Ministerio de Salud de la Nación recuerda a través de sus redes sociales oficiales la importancia del distanciamiento y del uso del barbijo o tapabocas.
Entre las recomendaciones, figuran: mantener dos metros de distancia con otras personas; cubrir la nariz, la boca y el mentón con el barbijo; lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón; no compartir utensilios como tazas, vasos, mate o cubiertos; evitar las reuniones en espacios cerrados; ventilar bien los ambientes; no tocarse la cara; toser y estornudar en el pliegue del codo; limpiar los objetos que se usan con frecuencia.
El infectólogo Antonio Montero (M.P. 8.249) expresó su preocupación por la situación actual argentina en lo que respecta al coronavirus: “Si no vacunamos rápido, con el estado de relajamiento que se percibe hoy en día en la sociedad argentina, se nos viene la noche junto con el invierno".
"Mucha gente ya anda sin barbijo puesto o con éste colgando. Y aunque estuviésemos todos vacunados, siempre existe el riesgo de que surja alguna variante nueva más resistente a las vacunas”.
Montero también responsabilizó a la población que cada vez cumple menos con el distanciamiento social y con las medidas preventivas sugeridas. “Se percibe una actitud rebelde de la gente y ya no tanto esa responsabilidad individual que se veía al principio de la pandemia. Muchos argentinos se juntan en lugares cerrados y se quitan el barbijo".
"Como médico, me preocupan más las cuestiones sociales que las científicas, ya que la ciencia está avanzando aceleradamente para frenar la propagación del virus. La población debe también contribuir para paliar el avance del virus”, concluyó.