SUBSECRETARIO DE RECURSOS FORESTALES
Incendios en la Comarca: aún se mantienen controles de puntos calientes
Luego de los siniestros que ocasionaron pérdidas de vidas, casas, bosques y campos en la zona de la Comarca Andina, técnicos forestales planifican la recuperación de la región.
Se estima que el fuego arrasó 30.000 hectáreas.
Existe en la zona de Mallín Ahogado un banco de semillas para la generación de plantines de cipreses, pero una reforestación llevaría al menos 5 años.
Además productores y propietarios deben recuperar sus parcelas, también de acuerdo a las actuales condiciones se debe prestar suma atención al lavado de los suelos, ya que con las pérdidas de especies nativas no se produce el llamado "efecto esponja" y se complica la derivación de agua hacia mallines, arroyos y distintos cursos de agua. Las explicaciones las brindó Fernando Arbat, subsecretario de Recursos Forestales de Río Negro.
En estos días se lleva a cargo una importante guardia de cenizas y control de puntos calientes, “se recorre toda la zona siniestrada de Chubut y Río Negro. En toda esa región gracias a Dios se pudo contener el fuego con mucho personal afectado, con camiones, con logística, con el área técnica de comunicaciones, con el SPLIF” (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales), indicó Arbat a través del programa “Chocolate por la noticia” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7).
Aseguró el funcionario que “en Las Golondrinas todavía siguen los puntos calientes, hoy seguimos trabajando. Hubo una reunión interinstitucional donde participaron universidades, el INTA, el FAB, los técnicos forestales que tenemos en la zona para comenzar a planificar la reforestación con un diagnóstico muy exclusivo en Cuesta del Ternero, pero ahora vamos a tener que trabajar mucho más a fondo, porque en un principio estábamos con unas 5.000 a 6.000 hectáreas siniestradas y en los últimos días hicimos un racconto de lo perdido y se llegan a unas 30.000 hectáreas”, y agregó: “estamos con guardias observando que no se active el fuego por razones climáticas, ya sea por el viento, por alguna zona que quedó con combustible y estos puntos calientes puedan aflorar y surgir sobre el fuego mismo. Por eso la guardia es fundamental”.
Refirió asimismo que “apuntalamos las líneas de media tensión porque los postes están quemados, se trabaja con otras instituciones en el restablecimiento del servicio porque es una zona muy grande. En Las Golondrinas y El Hoyo hay una superficie afectada de alrededor de 14.000 hectáreas, donde se perdieron las viviendas, se perdieron los servicios, todo tipo de conexión, agua, luz, gas, es una zona que realmente necesita de todas las instituciones para poder mejorar para volver a la normalidad”.
Durante el incendio de enero en Cuesta del Ternero la gobernadora Arabela Carreras declaró la emergencia agropecuaria para todo el departamento Bariloche y mientras tanto los brigadistas “siguen rogando que no exista otro siniestro, la sequía es muy grande, hay mucha combustión, toda la zona Andina es inmensa. Con la emergencia, Nación nos da la posibilidad de planificar en cuanto a los fondos para tener la posibilidad de reparar los daños que sufrieron los pobladores, alambrados, casas, forrajes, alimentos para las animales, mangueras, bombas de agua, todo lo que implica recuperar relativamente la zona de Cuesta del Ternero”, señaló.
Consideró el subsecretario que “hay que armar un diagnóstico para la futura recuperación de la zona. Con los técnicos observamos que en este año tan seco ‘las madres’ han producido muchas semillas de coihues y cipreses afortunadamente. Esta naturaleza es increíble ya que al presentir que había sequía produjo mucha cantidad de semillas y nosotros lo que hicimos fue recolectar esas semillas de las plantas nativas en la zona de Mallín Ahogado. Eso nos permite tener un banco muy importante de cipreses para comenzar la producción de plantines, que recién estarán preparados para plantarlos de acá a dos años”.
Por su parte Arbat dijo que “los pobladores deberán comenzar a alambrar una hectárea, 2 hectáreas, esperando que bajen los animales a sus chacras, no es sencillo ya que un rollo de mil metros de alambre sale $13.000, el rollo solo, hay que sumar los postes, las varillas, la mano de obra, se calcula que el metro de alambre de campo colocado está en $700, así que alambrar un par de hectáreas es un costo importante que hoy al productor no se le puede exigir de ninguna manera”.
“Entonces, para reforestar hay que tomar primero todos los recaudos para que los animales no entren al lugar y se coman los plantines y también hay que esperar las condiciones climáticas, la nieve, el agua y ver cómo quedan los terrenos”.
Sin duda las forestaciones que se perdieron -ambientalmente- tienen una “importancia muy grande en cuanto a la absorción del agua, el ‘efecto esponja’ de esas forestaciones que van largando el agua, hacia los mallines, de allí a los arroyos, a los ríos y en ese proceso toda esa forestación ya no la tenemos y cuando llueva el agua va a barrer con esos suelos y después vamos a tener que hacer un doble trabajo, recuperación del suelo y reforestación, por eso tenemos que observar todo este año cómo se comporta el terreno”, sostuvo.
Por último, Arbat refirió que “calculamos que la reforestación puede llevar 5 años como mínimo, con unas 100.000 plantas de ciprés, con la elaboración de plantines, llevarlos al campo, hacer la forestación, un trabajo que tendremos que hacer con los propietarios. Va ser una tarea enorme, pero no todo es tan negativo ya que dentro de los sectores quemados han quedado islas muy importantes, que serán fundamentales en la reforestación, esos lugares van a ayudar en un proceso natural para la expansión de las semillas y habrá un rebrote con mucha más fuerza”.
Juan Carlos Montiel/ Foto: Matías Garay