MANO A MANO CON EL EXINTENDENTE DEL PRO
Tortoriello quiere ser diputado en 2021, gobernador en 2023 y denunció fraude electoral en Cipolletti
El empresario que gobernó la ciudad del Alto Valle entre 2015 y 2019 está recorriendo Río Negro con miras a la elección de medio término. No comulga con las formas tradicionales de hacer política y prefiere perder elecciones antes que caer en vicios del sistema.
En su charla a solas con El Cordillerano expuso sus metas, su visión de la política y su experiencia como intendente. Afirmó que pretende gobernar la provincia en 2023, pero que antes debe pasar por el Congreso. Por otro lado, considera que, en Cipolletti, la gente lo elige a él por encima del actual jefe comunal.
El Cordillerano: -¿Cuál es el motivo de su visita a Bariloche?
Aníbal Tortoriello: -Vengo como precandidato a diputado nacional para las elecciones de término medio, representado a mi partido, el PRO. Soy precandidato, porque sabemos que estamos en una alianza junto al ARI y a la UCR, pero el tiempo pasa rápido y decidimos empezar a caminar, para hacer conocer mi figura, porque, si bien en el Valle me conocen, hay muchos lugares de la provincia donde no me conocen.
E.C.: -En 2019, Cambiemos tuvo un arduo debate interno para elegir la candidata a gobernadora. ¿Cree que esta vez será igual de difícil definir al postulante a diputado?
A.T.: -Entiendo que sí. Es genuino que cada partido tenga las intenciones de llevar a su candidato. Pero vamos a respetar a rajatabla lo que la alianza establezca, ya sea por las PASO o por el consenso. Puede ser difícil, el escenario será una mesa de diálogo en caso de no haber elecciones primarias.
E.C.: -Hay voces internas que critican que Lorena Matzen fue candidata en las últimas dos elecciones y que ahora es tiempo de otra persona. ¿Usted lo ve así?
A.T.: -Seguramente van a ser muchos los argumentos que se van a dirimir en una mesa y ese va a ser uno a favor nuestro. Pero el radicalismo va a querer tener su candidato y vamos a tener que analizar con sentido común y criterio, que esta elección nos deja un posicionamiento para la elección a gobernador y yo debo confesar que estoy apuntando a ser candidato a gobernador para 2023. Ese es mi objetivo político. Y esta elección de este año es un escalón importante para mí.
E.C.: -¿No cree que es una contradicción que quiera ir como candidato a diputado, pero que diga que pretende ser gobernador?
A.T.: -Yo empecé mi carrera política hace 5 años. No tenía idea de lo que era la política antes de eso. Y entiendo que la capacitación y formación para llegar a un cargo tan importante como gobernador, requiere de una experiencia política. Yo estuve 4 años de gestión municipal en Cipolletti, una de las ciudades más importantes de la provincia, la cual fue exitosa, con resultados maravillosos. Esta experiencia legislativa me dará una gestión más de provincia y dos años en la Cámara de Diputados es una experiencia que me prepara para ofrecerme como candidato. Si no gano seguiré siendo diputado, pero entiendo que es una carrera de formación. Yo tengo 62 años y mi aspiración natural es ser gobernador.
E.C.: -¿Y si le gusta ser diputado?
A.T.: -No te quepa duda, que si yo siento que ese es el lugar donde puedo aportar para mi país y rendir frutos para mi provincia, desde ese lugar uno puede trabajar para revertir esta cruda realidad y encuentro que es un espacio donde soy muy útil, ahí voy a estar. Yo tengo la voluntad de ser un fiel servidor público.
E.C.: -Usted decía que su idea es hacerse conocer en la provincia, ¿también tendrá que conocer las problemáticas de cada lugar, no?
A.T.: -Desde que uno ingresa a la vida pública y desde que fui intendente, el mundo ya es analizar los temas sociales. Qué pasa en mi país, mi provincia y mi ciudad. En Cipolletti, hoy tenemos una planta potabilizadora de agua para 60 mil habitantes y hoy con 120 mil, la planta es la misma y las gestiones de la Provincia al respecto están muy mal. Hoy sigue tirándose desechos crudos al río Negro. Estos son problemas básicos que tienen un atraso de 30 años y uno se empieza a involucrar con las problemáticas. Después uno se mete en los problemas de Bariloche, en su déficit, sus actividades económicas. Todo esto te lo da la visión de estar en la visión pública y yo quiero conocer en detalle las cuestiones de cada ciudad.
E.C.: -En las elecciones nacionales de Río Negro de la última década ha triunfado el Frente de Todos, ¿cuál es el rival a vencer para este año?
A.T.: -Un rival noble es el Frente de Todos, porque el peronismo tiene una historia, tiene gente enamorada de esa filosofía y dentro de ese partido hay gente noble y gente mala. Si vamos a hablar de un rival que hoy tiene cierta trascendencia en la provincia y no quiero decir poder, porque el poder lo tiene la gente que trabaja todos los días, es Juntos Somos Río Negro. Es una competencia de algo novedoso en la provincia, donde se quiere formar una especie de MPN, pero con un solo líder, por eso no lo veo con firmeza.
E.C.: -La pregunta apuntaba a que hay dos bancas en disputa y la distribución sería una para quien gana y otra para el segundo. Es decir, que hay dos lugares para tres…
A.T.: -El rival a vencer va a ser con el peronismo, no me cabe duda. Y lo más probable, es que vamos a lograr la mayor cantidad de votos nosotros, por sobre todos los partidos.
E.C.: -Usted viene de perder una elección en su ciudad, ¿esto no le puede jugar en contra para ser el candidato?
A.T.: -La realidad es que lo que hablan son los hechos concretos. Y cuando explico por qué perdí en Cipolletti, yo siempre digo que Claudio Di Tella si hubiera sido candidato de los radicales, hubiera obtenido 1200 votos. Sacó 17 mil votos, porque era candidato de una maquinaria electoral, que invirtió mucho dinero, como se hace en la mala política, de comprar voluntades. Y se hicieron todas las triquiñuelas en las elecciones, donde había urnas donde el 100% de los sufragios eran de Juntos y ninguno era mío. Entonces qué pasó ahí. Tuvimos que correr con boletas todo el día, porque nos robaban las boletas desde que arrancó la votación hasta que terminó, por lo que yo me pregunto quién mandó a hacer esas maniobras.
E.C.: -¿Y dónde estaban los fiscales de su partido? Que son quienes tienen que controlar que eso no suceda…
A.T.: -Los fiscales pagos de Juntos Somos Río Negro eran dos por escuela y dos por cada mesa. Versus los voluntarios que fiscalizaban del PRO y claramente hay gente que, por distintos motivos o compromisos personales, se tuvieron que ausentar de las escuelas. Y quedamos con un fiscal general menos, como pasó en esa escuela donde desaparecieron las boletas amarillas. Y a pesar de esa maquinaria electoral, donde parecía que el compromiso era con el exgobernador y no con Di Tella, una persona que fue ocho años intendente y 8 años gobernador, también eso sedujo. 200 votos desequilibraron la balanza. Entonces me pregunto quién ganó, considerando que yo no hice campaña. Si yo perdí por 200 votos sin maquinaria atrás y ellos con toda esa estructura, apenas ganaron por 200 votos, entonces: ¿quién ganó, a quién eligen los cipoleños? Porque les compraron la pobreza diciéndoles tomá este regalito y votame, no fueron a comprarle los votos a la clase media o media alta.
E.C.: -Básicamente está denunciando que perdió porque hubo fraude electoral…
A.T.: -Si se pudiera demostrar, lo haría con gusto. Si hubiera testigos, gente que quisiera hablar lo denunciaría con mucho gusto, claramente. Pero todo se hace de una manera que es difícil demostrarlo y tener pruebas concretas para denunciarlos en la Justicia.
Diego Llorente