MÁXIMO REFERENTE DE LOS AGENTES MUNICIPALES
Losert: "La discusión paritaria nunca es fácil con este gobierno"
El Cordillerano mantuvo una charla a solas con el secretario general del SOYEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales), Ernesto Losert, repasando los temas vinculados al gremio: el escalafón, la cuestión salarial, las elecciones y el vínculo con la gestión de Gustavo Gennuso. También hizo una fuerte crítica al actual concejal Pablo Chamatrópulos.
El Cordillerano: - El intendente anunció el nuevo escalafón municipal, ¿Qué opinan del proyecto?
Ernesto Losert: - Nosotros estamos en una segunda etapa, donde empezamos a dar a conocer en una segunda ronda a nuestros compañeros el escalafón en el que se ha trabajado tres años, donde hubo inversión y técnicos y una serie de cosas. Pero nosotros hace 10 años que estamos en esta puja para poder llegar a un escalafón, porque el que había, desapareció en una ordenanza de emergencia. Por eso, las ordenanzas de emergencia son para nosotros casi una mala palabra. El estatuto nuestro es de 1987 y después lo perdimos. Nunca se pudo reactivar, ahora vamos por esa reactivación, pero mejorado. Es un reconocimiento hacia el trabajador en su trayectoria.
E.C.: - ¿Cuáles serían los beneficios de tener este nuevo escalafón?
E.L.: - A la ciudadanía le transmite un orden. Lo atenderá un agente municipal que reviste todas las cualidades y si tiene un perfil específico. Para el empleado significa la estabilidad y la responsabilidad en el puesto. Hoy, el intendente cambia al empleado de lugar a discreción, no hay una estabilidad. Hay un movimiento político dentro de la planta. En cambio, dentro de un escalafón hay un control, un autocontrol.
E.C.: - ¿Valoran el hecho que el gobierno trabajara tanto tiempo en esto?
E.L.: - Acá hay como una contradicción. Venimos en un carreteo de lucha para llegar a un escalafón. Tocó en este gobierno la etapa final y hoy nos encontramos que en un gobierno con el cual nos peleamos día por medio, tanto en la paritaria como en las resoluciones de cambio de personal de un lado a otro, estamos llegando a un consenso. Más aun considerando que cuando Gennuso asumió en 2015, presentó la primera ordenanza de emergencia, todo lo que fue para conseguir que todo el estatuto esté dentro de la ordenanza, para la protección del agente municipal. Entonces, hoy llegar a un escalafón tiene mucho valor. Algunos compañeros pueden desconfiar de esto, pero llegamos a un momento que la pelea era tal, que se tuvo que contratar gente para que exponga en un congreso, porque si no lográbamos el acuerdo no salía y eso iba a ser traumático. Se hizo un trabajo donde el municipio y el sindicato invirtieron mucho tiempo y dinero, ahora el proyecto va al Concejo.
E.C.: - ¿Qué significa que en el Deliberante haya un concejal que proviene del Soyem (Marcelo Casas)?
E.L.: - (Se ríe) Déjame que te muestre la sonrisa (se corre el barbijo). Es un logro importante, representa muchísimo, porque nosotros vivimos las políticas de alguien que la ejerce. Los resultados los recibimos y debemos llevarlos adelante y a veces no estamos de acuerdo. Nosotros tenemos que regirnos por nuestro estatuto, ordenanzas y leyes, ese es nuestro reglamento, más allá del poder político. Y cuando no son buenas las políticas que se transmiten, pensamos en cómo llegar a un lugar donde se generen políticas que sean buenas para la ciudadanía, y para nosotros como parte de ella. Justamente ahora ahí esta nuestra voz y tenemos un voto. Entonces estamos integrados con un nivel político un poco más grande y podemos manifestarnos desde ese lugar.
E.C.: - Entonces, ¿Se puede decir que los trabajadores municipales hoy tienen una voz en el Concejo?
E.L.: - Exactamente, tenemos una voz en el Concejo.
E.C. - Ustedes tienen elecciones este año, pero un decreto presidencial no permite abrir los procesos eleccionarios en gremios hasta septiembre. ¿Cómo analizan esta situación?
E.L.: - Normalmente nuestras elecciones son en junio o julio. El estatuto es el que dice cuándo vencen los mandatos, los cuales se terminan el 31 de octubre de este año y el 1° de noviembre debe arrancar la otra gestión. Con esa suspensión que mencionás, no se puede ni hacer la convocatoria. Dependerá de cómo se prolongue esa prórroga. Hay que analizar el tema en términos legales de lo que corresponde hacer, pero en principio no se puede convocar a elecciones hasta vencido el decreto (que es el 31 de agosto, en principio).
E.C.: - ¿Cómo está la paritaria 2021? ¿Y la relación con el municipio?
E.L.: - En ese sentido, en la relación vamos mes a mes, porque fuimos recibiendo sumas fijas a cuenta de futuros aumentos. Siempre la puja desde nuestra parte es que los aumentos sean en porcentajes, porque es más clara la visión para todos. En cambio, las sumas fijas son más engorrosas. En el marco de la pandemia, llegamos a un punto de recibir 8 mil pesos en total en sumas fijas, con la condición de que a medida que se vaya reactivando la actividad, ese monto pase al básico. Hasta ahora, llevamos pasados 4 mil y los otros 4 mil pasarían a los salarios en marzo y en abril. Es decir, que cerrando el 2020 se consiguió un aumento de sueldos de un 30% aproximadamente. Y de ahí, tendríamos que hablar de la paritaria 2021.
E.C.: - ¿Y qué porcentaje de aumento proyectan para este año?
E.L.: - El piso ya está, es el 30%, pero seguimos la inflación y veremos si podemos recuperar lo que se ha perdido. Eso estará en una negociación a mediano o largo plazo.
E.C.: - ¿El gobierno está permeable a negociar esto último?
E.L.: - Yo diría que me cuesta. No es fácil, porque la discusión paritaria nunca es fácil con este gobierno. La situación tampoco es fácil estando en pandemia, ni es fácil para nosotros hacer el servicio. Estamos arriesgando la salud. La ciudad necesita servicios básicos y los tenemos que llevar adelante, por eso somos agentes municipales y salir al encuentro de eso. Donde hay un terremoto en vez de disparar, tenemos que ir. A nosotros nos toca eso. Por supuesto que queremos que ese trabajo sea recompensado y a su vez, también tenemos que velar por la ciudad, por eso es necesario un equilibrio, que hay que seguir sosteniendo.
E.C.: - De todos modos, hace tiempo que no se ve al Soyem en la calle o reclamando fuerte contra el gobierno. ¿Se puede decir que la relación con Gennuso ha sido llevadera?
E.L.: - Hasta ahora, no hemos perdido la primera discusión. Hemos discutido y discutido, con las ganas de que no se cruce un umbral, porque una vez que se cruza, es difícil volver y tratarse. La verdad que hemos estado muy cerca de cruzarlo. Yo tengo 30 años de servicio y he vivido muchísimas cosas dentro de lo que es una medida de fuerza y el día que estemos en la calle, va a ser bravo.
E.C.: - Cuando Pablo Chamatrópulos era el jefe de Gobierno, tenían mayores diferencias…
E.L.: - Sí, ahí era imposible hablar, tratar, todo.
E.C.: - ¿Por?
E.L.: - Cuando se elige un gobierno, si ese gobierno es parte del pueblo, puede tener diferencias ideológicas, políticas, más allá o más acá. Pero uno siente si puede entablar un diálogo o no. Y con Chamatrópulos era imposible, porque hablar con él significaba que te rebaje en todos los aspectos. Parecía la Edad Media, que estaba el feudalismo. Hoy en la mesa paritaria, los interlocutores son Marcos Barberis y Marcela González Abdala. Por el gremio me toca participar a mí y otros compañeros que van alternando. También hay otra mesa que es para discutir solo el escalafón. Más allá de todas las rispideces o diferencias políticas, el objetivo es llegar a un escalafón, para que nos reglamente y estemos en una senda.
Diego Llorente