SIGUE EL TARIFAZO
¿Aumenta la nafta otra vez?
El anuncio que hizo el gobierno de regular los incrementos de las tarifas de luz y gas, puso en alerta a las petroleras. Exploran acuerdos para autorregularse y realizar recomposiciones que no enojen al Poder Ejecutivo. Se estima que YPF el viernes ya podría aplicar una suba por mayores costos.
En este contexto, se habla de “blackout” (apagón). Es decir, una fecha hasta la que podrían llegar a realizar próximas subas en los surtidores. Suponen que será a mediados de año, antes de las PASO.
Las compañías se encuentran explorando una serie de acuerdos privados, para autorregularse. Aceptan vender petróleo por debajo de los valores de mercado -el crudo está subiendo en el mundo-, con tal de evitar una intervención del Poder Ejecutivo. Quieren evitar que les limiten las exportaciones o que les impongan algún decreto para congelar los precios.
De esta manera, tanto las petroleras como las refinadoras están en contacto permanente, sondeando posibilidades, pero las miradas se dirigen hacia YPF. Nadie en la industria puede mover los precios sin la luz verde de la petrolera de mayoría estatal. Hasta ahora, en la compañía dejan que el resto trate de entenderse, y emiten algunos “guiños” de complicidad.
Desde agosto hasta febrero, los combustibles aumentaron un 40%. Desde comienzos de mes, las petroleras deben pagar más por los biocombustibles y, desde el viernes, les subirán los impuestos. Hasta ahora, YPF siempre trasladó el mayor componente impositivo a los precios finales.
Por otro lado, circula una propuesta de subir los precios en surtidores en un 15%. Serían aumentos escalonados, mensuales, en torno al 5%. Eso alcanzaría hasta el “blackout” o el apagón de subas. Será, al menos, dos meses antes de las elecciones primarias. El tema es que esa fecha aún no está definida. Cuanto más se demoren las comicios, mayores serán las posibilidades de realizar aumentos.
Aunque el barril de petróleo crudo está en torno a los US$ 70, las productoras locales aceptan venderlo a US$ 53 a US$ 55 a refinadoras. Lo hacen para evitar cualquier intervención del Poder Ejecutivo. Y para preservar sus exportaciones. El peor escenario sería que la Secretaría de Energía les limite los despachos externos para preservar los valores locales.
YPF podría aplicar un aumento desde el viernes, cercano al 3%, para compensar el mayor costo de biocombustibles e impositivo. Pero, al hacerlo, alimentará las expectativas inflacionarias de marzo, justo en un momento donde el Gobierno batalla con las alimenticias, constructoras, fabricantes de insumos de la construcción para que no aumenten más del 2%. La suba del 5% que menean -en privado- algunos de sus competidores les gustaría. Pero tienen que ver su viabilidad política.