2021-03-04

INVAP

El convenio para la fabricación de radares 3D genera trabajo a 450 personas

Darío Giussi es el gerente del área de Defensa y Seguridad de INVAP. Luego de la visita del presidente Alberto Fernández se mostró contento, satisfecho por la firma del nuevo contrato y –acotó- por el respaldo del gobierno a las actividades de desarrollo tecnológico. Y también, admitió con una sonrisa, algo cansado por un día que fue intenso.

El convenio firmado entre la gobernadora Arabela Carreras y el presidente Alberto Fernández tiene un plazo de ejecución de 38 meses. INVAP deberá proveer de cinco nuevos radares RPA-200. “Tienen un diseño distinto, ya con algunas evoluciones importantes respecto del anterior”, apuntó Giussi y destacó que son radares más compactos, livianos. Esto los hace más competitivos en el mercado internacional. En este proceso deberán cumplir, además, obras de infraestructura civil. El cliente directo es la Fuerza Aérea Argentina, el usuario de estos radares.

Explicó que la información se produce localmente, aunque la explotación real se hace de forma remota en la ciudad de Merlo, Centro de Vigilancia y Control Aeroespacial. Se transmite a través de una red de datos. “Esto permite asistir el control del espacio aéreo y a partir de esos datos inferir si hay un tránsito aéreo irregular”, explicó.

Giussi destacó que, considerando el impacto económico directo e indirecto inmediato, esta inversión del Estado brinda trabajo a 450 personas. Contó que trabajan con otras empresas que proveen bienes y servicios para este y otros proyectos. “La mitad del personal involucrado es externo a INVAP”, apuntó.

Darío relató en El Cordillerano Radio (93.7) que el nacimiento de los radares en la vida de INVAP fue en 2004, después de varios intentos infructuosos del gobierno nacional de licitar su adquisición. La gestión del gobierno de Néstor Kirchner planteó la posibilidad de desarrollarlos en el país. “Estábamos trabajando en tecnología de radares”, señaló y recordó el episodio descripto por el presidente Alberto Fernández en el acto del miércoles.

El por entonces jefe de Gabinete le preguntó a Héctor “Cacho” Otheguy si podían encarar el desafío. Le dijo que creían que sí. Darío contó que en ese momento comenzaron con el desarrollo de los radares de tránsito aéreo cooperativo. “Son los denominados secundarios, dan información en 3D de los aviones que quieren ser controlados, hoy el 95% de las rutas aéreas está cubierto”, explicó. Surge luego la necesidad de los radares primarios que son mucho más complejos y están destinados a detectar a los aviones que no quieren ser descubiertos. “Es gente que no declara el plan de vuelo”, ejemplificó.

“Son decisiones valientes”, definió Giussi y agregó que “pasamos de ser consumidores de tecnología a generadores”. Y destacó que también fue una apuesta audaz por parte de INVAP porque “era algo que teníamos que hacer, no que sabíamos hacer”. Por supuesto, el resultado ubica a la empresa y al país en otra posición en el mundo.

 

 

Daniel Pardo/ Foto: Facundo Pardo

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