ACCIDENTALES O INTENCIONALES
Se han incrementado los incendios a lo largo de este verano
Lamentablemente a lo largo de este verano los incendios no dan tregua al personal de bomberos voluntarios. En algunos casos el fuego ha consumido grandes extensiones de bosque y varias viviendas.
El Cordillerano dialogó con Gladys Torres, quien está a cargo del cuartel Central de calle Yatasto y sus destacamentos del 2 de Abril y del San Francisco. “Es algo que se repite cada verano pero este año se han incrementado” comenzó diciendo.
Todos los días tienen dos o tres intervenciones por focos intencionales o accidentales, como el caso que se dio en el cerro Runge. “Lo que más nos preocupa es que han crecido los casos en zona urbana”. En estos eventos además interviene personal de Parques Nacionales y del SPLIF.
El teléfono de la guardia no deja de sonar “recibimos miles de llamadas solo para hacer consultas o denunciar a algún vecino que está haciendo un fuego riesgoso”.
Recordemos que las quemas de residuos forestales en esta época del año están prohibidas “cuando uno quema ramas el calor hace que vuelen brasas hacia lo alto y puedan caer sobre una vivienda provocando un incendio”.
Dadas las altas temperaturas reinantes se deben extremar los cuidados al momento de hacer fuego para un asado y esperar el momento en que se habiliten las quemas controladas. “Pedimos a los vecinos que no acumulen en sus veredas los residuos porque siempre hay alguno que al pasar le prende un fósforo”. También son cotidianos los incendios de los denominados cercos vivos.
Con respecto a la cantidad de elementos con los que cuentan los bomberos tanto para el combate del fuego como para la asistencia en emergencias comentó, “siempre faltan y además tengamos en cuenta que a lo largo del año van sufriendo un desgaste entonces hay que ir reponiendo o reemplazando”.
Hay zonas de la ciudad en las que de manera habitual se provocan incendios intencionales “a lo largo de toda la Barda del Ñireco y ahora también en la zona del Alto Jardín Botánico; lo preocupante es la cantidad de vegetación que rodea las viviendas”.
En los casos del Vertedero, intervienen para evitar males mayores “hay que sumar el factor viento, lo que afecta de manera directa a los barrios cercanos”.
Para finalizar, Torres dio una recomendación a la comunidad: “la prioridad directamente es no hacer fuego, una distracción o un mínimo accidente puede provocar un desastre”.
Susana Alegría