EL ETERNO PROBLEMA DEL TRANSPORTE
Vecinos se juntaron en el Centro Cívico para pedir más frecuencias y mayor fiscalización
Representantes de los barrios de toda la ciudad se reunieron en el Centro Cívico, en reclamo de diversas cuestiones relacionadas con el Transporte Urbano de Pasajeros, donde sobresalió, sobre todo, la necesidad de sumar frecuencias.
“Pasamos toda una temporada turística con la gente completamente apiñada dentro de los colectivos, en el marco de una situación sanitaria como la actual, poniendo en riesgo a los trabajadores, pobladores y turistas”, consideró Vilma Castagnetto, de la Multisectorial por el Transporte, y miembro de las Juntas del Oeste.
“En pocos días comenzarán las clases, y, hasta el momento, no se habló de nuevas frecuencias”, advirtió.
En ese sentido, apuntó: “A pesar de que se tomaron medidas sanitarias dentro de las escuelas, si los alumnos, preceptores, docentes y porteros van a viajar amontonados, aquello pierde sentido”.
Además, remarcó que, en la mayoría de la ciudad, “los horarios de los colectivos no coinciden con los de la entrada y la salida de colegios”.
“En los barrios del sur, no hay unidades nocturnas, por lo que las escuelas de adultos no podrían funcionar”, añadió.
También remarcó que, en esos sitios, además, “sacaron líneas durante los domingos y feriados”.
“Nos sorprendió, sobre todo en carnaval, porque quitaron varias líneas, y la gente no tenía cómo llegar a su trabajo, sabiendo que, durante la temporada, justamente, los domingos y los feriados se trabaja”, manifestó.
Por otra parte, recalcó que “dentro de las unidades no hay ningún tipo de cuidado”.
“Fue así desde el principio, cuando se liberó el turismo”, especificó.
“Al chofer se lo instruye para que no vaya gente parada, pero los colectivos no alcanzan. Los colectiveros, por una cuestión de humanidad, llevan a la gente, porque las personas deben trasladarse, pero sabemos que todos estamos viajando en una situación de riesgo sanitario”, desarrolló.
Por otra parte, destacó “el eterno riesgo de que haya paros, los que se hacen porque la empresa recibe los subsidios y, en lugar de abonar los sueldos, se ocupa de pagar el leasing por el que está comprando las unidades”.
“Es una firma que entró sin ninguna unidad propia, y las está pagando en cuotas; para capitalizarse, utiliza los fondos de los subsidios que, en realidad, son para garantizar el servicio”, expuso.
“Quien contrató a la empresa es el Ejecutivo municipal”, señaló, y dijo que, a él, le correspondería fiscalizar adecuadamente.
“Si este mismo Poder Ejecutivo va a controlar cualquier otra empresa que venga, la situación podría ser exactamente la misma”, completó.
En el Centro Cívico, además de representantes barriales, había gente de diversos gremios y miembros de agrupaciones de izquierda.
Entre los últimos, Facundo Britos, del Partido Obrero, habló de la posibilidad de municipalizar el transporte público, aunque aclaró que debería hacerse con un control de los propios trabajadores, “para evitar que quienes propician el negocio de las empresas queden al frente de la medida”.
“El municipio, en cualquier caso, garantizaría el transporte, con los mismos subsidios que hoy se brindan a los privados”, explicó.
A la vez, consideró que, más allá de esa idea, en la actualidad “es necesaria la apertura de los libros contables, para que usuarios y trabajadores puedan ver cómo el negocio de la empresa, con complicidad del municipio, se está llevando adelante”.
En ese sentido, concluyó: “La municipalización del transporte es viable, pero ningún partido de los que hoy gobiernan la quiere desarrollar porque se terminaría con un negociado”.
Christian Masello /Fotos: Facundo Pardo