2021-02-11

"FUE UN ACCIDENTE"

Una esquirla que saltó de una soldadora causó el incendio que tuvo en vilo a la ciudad

“Fue un accidente, una persona estaba trabajando y una esquirla saltó a un terreno. Como el material del lugar estaba tan seco, el fuego corrió como reguero de pólvora”, develó la subsecretaria de Protección Civil, Patricia Díaz, al referirse al origen de las llamas que pusieron en vilo a pobladores y turistas. Quienes, alrededor de las 15.30, observaron una columna de humo que se levantaba en el cerro Runge, a la altura del kilómetro uno de Bustillo, una zona poblada con gran presencia de casas, en cercanías del sanatorio San Carlos.

MIRÁ TAMBIÉN: Incendio en cerro Runge: peligraron viviendas y trabajaron por casi tres horas para contenerlo

“Las viviendas corrieron peligro, pero el fuego fue atacado rápidamente”, apuntó Díaz, quien informó que en el operativo habían trabajado coordinadamente personal de Protección Civil, el Servicio de Protección y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), Parques Nacionales, Bomberos Voluntarios Centro y Melipal, y la Policía de Río Negro, que intervino para cortar las calles Salta y Tucumán, durante el tiempo que el incendio estuvo activo.

En apresto, es decir en gateras, a la espera de acudir si se los requería, estuvieron los Bomberos Ruca Cura, Campanario y Dina Huapi. La titular de Protección Civil, a las 18, ya con el incendio controlado, indicó que “la presencia de abundante material seco en el terreno influyó para que el fuego se esparciera tan rápido”. “Además, el viento del lago ayudó a que subiera”, añadió. “La gente no se da cuenta de que su terreno puede transformarse en un foco de incendio. No hace falta hacer un asado para que esto pase”, apuntó Díaz.

La referencia es a la abundancia de material combustible acumulado en ciertos terrenos que, ante la menor chispa, puede propiciar un incendio como el de la tarde del jueves.

Justamente, sobre ese tema, habló el jefe de central del SPLIF Bariloche, Orlando Báez, quien manifestó: “Hacemos un llamado de atención a los vecinos que poseen predios y los conservan en una situación de descuido, para que realicen la limpieza, porque en este caso, por ejemplo, pudimos haber tenido una tragedia mucho mayor”.

Báez contó que uno de los móviles de la institución, mientras realizaba un recorrido de prevención, observó una columna de humo que se elevaba en el cerro Runge, al mismo tiempo que, a la unidad telefónica, comenzaban a llegar llamados de los vecinos alertando por lo mismo.

Así, teniendo en cuenta la peligrosidad de la zona, donde no es la primera vez que ocurre un incendio, comenzaron a arribar refuerzos.

Báez expresó que, ante lo que sucedía, con la intención de brindar una respuesta rápida, se decidió solicitar un helicóptero hidrante al Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

“El helicóptero realizó cerca de diez disparos de agua, que cargaba en el lago, y tuvo un resultado muy positivo, porque lo que se buscó fue cortar la cabeza, evitar la continuidad del fuego y así impedir que llegara a las viviendas”, expuso el jefe del SPLIF, quien apuntó que el aparato, hasta hace poco, estuvo trabajando en el incendio que todavía late en El Bolsón.

“Fue liberado para venir a Bariloche porque, gracias a Dios, la actividad de fuego en El Bolsón ha mermado bastante”, explicó.

"Entonces, lo dispusieron para que haga base acá y hoy tuvo sus primeros movimientos en la ciudad”, agregó.

Aclaró que el traslado de la nave no significa que el incendio en la localidad vecina se encuentre extinto. “Aún está siendo trabajado. Hay sectores donde el personal a cargo los ha determinado como contenidos, y, en otros lugares, todavía existe actividad de fuego, por lo que todavía mantenemos el número de gente que le enviamos desde un principio”, reveló.

“Hay que tener en cuenta que se trata de un incendio que afectó a casi diez mil hectáreas”, sumó.

De esa manera, en la actualidad, veintitrés brigadistas del SPLIF Bariloche trabajan en aquel poblado, mientras que un número similar se mantiene prestando servicio en Bariloche.

Báez fue por última vez a la ciudad de la Comarca Andina el lunes. Con las imágenes de lo que es el fuego en aquel sitio, al escuchar la comunicación que anunciaba un incendio cerca del Centro de Bariloche, se apersonó de inmediato. “Cuando decís kilómetro uno de Bustillo, lo primero que se te cruza por la cabeza son las viviendas”, franqueó.

Además, citó otro punto a tener en cuenta cuando las llamas se producen en un lugar habitado: “La gente, ante el despliegue de unidades, automáticamente se agolpa y, con la mejor intención del mundo (de querer ayudar), muchas veces, en algunos aspectos, termina entorpeciendo la salida o el ingreso de los vehículos y, de inmediato, se genera un caos”.

Báez ratificó la versión del accidente como germen del incendio del cerro Runge. “Una persona nos contó que se encontraba haciendo una changa, trabajando en el techo de un hotel, donde realizaba una soldadura y una esquirla saltó al pasto seco”, narró.

“En primera instancia, el hombre intentó atacar el fuego, pero la sequedad que hay en estos sectores hizo que rápidamente se propagara y se le fuera de las manos”, añadió.

Christian Masello /Fotos: Facundo Pardo

Te puede interesar