2021-02-09

TENÍA UNA CONDENA POR DOS HECHOS SIMILARES

¿Presa o internada?: pericias serán claves para el futuro de la mujer que apuñaló al colectivero

Profesionales del Hospital Zonal de Bariloche y del Cuerpo Médico Forense mantienen entrevistas y evalúan la condición psíquica de Tamara Vanesa Oyarzo, la mujer que fue imputada por apuñalar a un chofer de colectivos que le reclamó el uso del tapaboca. Seguirá detenida al menos hasta que se conozcan los resultados de las pericias. ¿Seguirá presa o internada?

Tras la formulación de cargos que se realizó el pasado sábado, el juez de Garantías Ricardo Calcagno ordenó la realización de una serie de pericias tendientes a determinar el estado de salud mental de Oyarzo, involucrada en un violento episodio ocurrido el último viernes a bordo de un colectivo de la línea 70 del Transporte Urbano de Pasajeros.

Según trascendió en las últimas horas, tanto los profesionales del Hospital Zonal, como especialistas del Cuerpo Médico Forense, habrían puesto en marcha las entrevistas para descubrir su condición física y psíquica, para luego plasmar el resultado en los correspondientes informes que serán remitidos a las partes que intervienen el proceso.

Cuando se desarrolló la audiencia del pasado sábado, el juez Calcagno otorgó un plazo de cuatro meses para completar la investigación e impuso una prisión preventiva por quince días, por lo que fiscalía y defensa podrán recabar otros elementos de prueba que ayuden a sostener cada una de las teorías del caso que ya se deslizaron en la audiencia de formulación.

Según la fiscalía, el hecho se produjo el pasado viernes alrededor de las 18, en el interior del interno 24 de la empresa Mi Bus, que cubría el recorrido de la línea 70, cuando la mujer atacó con un cuchillo al conductor de la unidad.

Ataque colectivero mi bus from El Cordillerano on Vimeo.

Según el relato, la imputada abordó el transporte en la calle Moreno y Palacios y el chofer le solicitó que se pusiera el tapaboca que no portaba en ese momento. La mujer se ofuscó y comenzó a insultarlo. Inmediatamente el conductor le solicitó al hombre que acompañaba a Oyarzo que interceda. La mujer se acercó hasta el puesto de chofer y utilizando una navaja marca Stanley, lo atacó y le causó heridas en una de sus manos y la zona costal derecha. Tras abandonar la unidad de transporte, la mujer resultó detenida a pocos metros.

La defensa, en cambio, a través del relato de la propia imputada, planteó en la audiencia una teoría que después quedó en duda por la aparición del registro fílmico de la cámara de seguridad ubicada en la parte interna del colectivo. Es que la mujer aseguró que mantuvo un cruce de palabras con el chofer y que creyó que aquel la golpearía cuando se levantó. "No estuve bien, mi reacción fue mala y no quiero ser golpeada de nuevo por un hombre", se justificó.

Lo que hasta el momento se pudo acreditar en el legajo, que tras una primera intervención del fiscal de turno Inti Isla ahora recayó en la fiscal Silvia Paolini, es que la mujer tenía una condena a dos años de prisión en suspenso que fue impuesta en marzo de 2020 y que estableció una serie de requisitos y pautas de conducta para sostener la condicionalidad de esa condena.

Según pudo averiguar El Cordillerano, la condena de dos años en suspenso había sido impuesta en el marco de un juicio en el que se unificaron dos legajos contra Oyarzo: uno por lesiones agravadas por el vínculo y otro por un caso de lesiones.

Además de las pautas de conducta de rigor que se aplican en la totalidad de los casos en los que las condenas no implican la detención de las personas, a Oyarzo le impusieron la obligación de someterse a un tratamiento psicológico y contra su adicción al alcohol. Fuentes ligadas al caso aseguran que la mujer nunca se presentó en el Hospital Zonal, lugar en el que debía realizar los tratamientos.

Ese incumplimiento a las obligaciones impuestas por una sentencia judicial, motivó que oportunamente el Juzgado de Ejecución Penal dictara sobre ella una orden de captura, tras declararla en rebeldía e importaba, por si mismo, que la condicionalidad de la pena se revoque y la mujer sea obligada a cumplir su sanción tras las rejas.

Sin embargo, a partir de su nueva detención e imputación, se le impuso una prisión preventiva de quince días, hasta tanto se conozcan los resultados de las pericias a las que debe someterse y a partir de entonces se evaluará qué camino tomar en su caso.

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