2021-02-08

HABÍA ESTADO PRÓFUGO VARIOS AÑOS

Cinco años de prisión por encubrir el atroz crimen de Miguel Garnica

La suerte de Víctor Alfonso Tecas Vera se terminó en octubre del año pasado, luego de protagonizar incidentes con vecinos del barrio El Mallín de Villa la Angostura y ser detenido. Descubrieron que estaba prófugo de la Justicia rionegrina desde el 2015 porque había tenido participación en los hechos vinculados al brutal crimen de Miguel Garnica y pesaba sobre él un pedido de captura. Tras ser formalizado, se realizó una audiencia de juicio abreviado y fue condenado a cinco años de prisión por encubrimiento agravado.

 

Aunque la sentencia que condenó a varios integrantes de la familia que asesinó a Miguel Alejandro Garnica aún no está firme, lo que permitió que algunos de ellos queden libres mediante el pago de elevadas fianzas, un acuerdo pleno de juicio abreviado le permitió a la Fiscalía tener por cerrado el caso, con la condena de todos los responsables.

Por el caso ya habían sido condenados Aníbal Segundo Chávez Aguilar (prisión perpetua), su madre Teresita del Tránsito Aguilar Leuquen (doce años de prisión) y Claudio Maximiliano Bascur (prisión perpetua). En otras etapas del mismo trámite judicial, también fueron condenados Paul Chávez Aguilar (diez años de prisión) y un menor de edad que inicialmente fue declarado responsable por el delito de encubrimiento, al alcanzar a mayoría de edad le aplicaron una pena de dos años y seis meses en suspenso.  Ahora Víctor Tecas Vera se declaró culpable por el delito de encubrimiento agravado y recibió una pena de cinco años de prisión.

Cuando la Policía lo detuvo en octubre de 2020 en Villa la Angostura, descubrieron que también tenía cuentas pendientes con la Justicia neuquina: una causa por robo agravado en San Martín de los Andes.

Tras ser detenido en Villa la Angostura, Tecas Vera fue formalizado como partícipe secundario del crimen ocurrido entre la tarde del 29 y la mañana del 30 de enero de 2015 en el Alto barilochense. Según la teoría de la fiscal Betiana Cendón, su participación consistió en prestar vital asistencia para ocultar el cuerpo una vez consumado el crimen. Sin embargo, en el juicio abreviado la calificación legal mutó al delito de encubrimiento agravado y recibió una pena de cinco años de prisión. La forma en la que se resolvió el caso fue acordada por la fiscal Betiana Cendón, el abogado patrocinante de la querella Jorge Pschunder y la defensora particular Natalia Araya, además, claro, del acusado.

La imputación contra Tecas Vera estableció que, en la fecha mencionada más arriba, Miguel Alejandro Garnica, acompañado por Maximiliano Bascur, arribó al domicilio de los Chávez Aguilar, ubicado en calle Michay 645. En estas circunstancias, Paul Chávez Aguilar tomó a Garnica del cuello y lo hizo ingresar al predio en el que había varios integrantes de la familia, además de allegados. Las personas nombradas, en acuerdo de voluntades, en la creencia de que Miguel Garnica había participado en la agresión armada que se había cometido el 15 de septiembre del año 2014 en contra de Segundo Eduvino Aguilar Leuquén, retuvieron a Garnica y lo mataron.

Maximiliano Bascur golpeó a Garnica con una pala desde atrás en la cabeza y cuando la víctima ya estaba en el piso indefenso, tanto Bascur como Paul y Aníbal, para consumar el objetivo que tenía el grupo familiar, dispararon armas de fuego en contra de la víctima en tres oportunidades. Garnica para entonces se encontraba en total estado de indefensión. Un disparo ingresó en el brazo derecho, otro en el tórax y otro en la cabeza.

Teresita Aguilar Leuquen, mientras esto ocurría, alentaba a los autores materiales y además recomendaba hacer desaparecer el cadáver: les indicó que ocultaran el cadáver en la letrina familiar ubicada en el predio, pues allí nadie lo encontraría. Además, personalmente asumió el rol de "campana", pues permanentemente vigiló el tránsito de la calle.

Luego, los condenados ataron el cadáver de Garnica con un cable coaxial, lo envolvieron en las bolsas de nylon que había adquirido Aníbal Chávez Aguilar junto con el menor condenado por encubrimiento en la despensa de la esquina y utilizaron también cinta de embalar.

Posteriormente, tras la comisión del delito especialmente grave ejecutado por Bascur y los hermanos Chávez, Víctor Tecas ocultó, destruyó e hizo desaparecer rastros y pruebas, quemando la parte externa de la letrina. En compañía de Aníbal Chávez Aguilar cavaron en la misma e introdujeron allí el cadáver de Garnica, al cual cubrieron con cemento fresco, luego agregaron basura y finalmente taparon con tierra.

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