2021-02-04

DOS MARCHAS EN BARILOCHE

Con y sin banderas políticas: todos contra la megaminería

Los días 4 de cada mes se realizan concentraciones contra la megaminería en diferentes partes del país. Pero, en esta ocasión, contaron con una intensidad superior, ya que estaba previsto que el viernes por la mañana, en una sesión extraordinaria de la Legislatura de Chubut, se discutiera, por voluntad del gobernador de aquella provincia, Mariano Arcioni, el proyecto de Ley N° 128/20 de Desarrollo Productivo Sustentable de la Meseta, con el objetivo de eliminar la restricción para realizar la actividad en los departamentos de Gastre y Telsen.

Luego se supo que ese debate no se llevaría a cabo, al menos por el momento, ya que la Comisión de Receso, aludiendo “que no se dispuso de tiempo suficiente” para su estudio, y sobrevolando el fantasma de la presión popular (estaban anunciadas diversas manifestaciones que concentrarían en Rawson), dictaminó la cancelación de la convocatoria.

A la vez, una jueza actuó de oficio y decretó, como medida cautelar, la suspensión del tratamiento hasta tanto se resuelvan asuntos de fondo pendientes, en relación a que se encuentra demorada la respuesta de un pedido para tratar la prohibición total de la megaminería, a través de la presentación, por parte de un grupo de ciudadanos, de un escrito supuestamente avalado por la firma del diez por ciento de la población, tal como pide la Constitución, con el fin de que no se corra peligro de zonificación, es decir de que se determinen sectores donde se permitan hacer tareas de ese tipo.

En Bariloche, las concentraciones en contra de la megaminería fueron dos, ambas a las 19.

Por un lado, en la rotonda cercana a Diarco, se ubicaron los manifestantes que respondieron a una convocatoria sin banderías políticas, de diferentes entidades ecologistas, sociales y barriales (incluido el Espacio de Articulación Mapuche), donde se leyeron distintas proclamas y se le entregó al club Racing de Frutillar un juego de camisetas con la leyenda “No a la Mina”.

Por otra parte, en el Centro Cívico, se reunieron agrupaciones ambientalistas adheridas al Frente de Izquierda.

Cabe resaltar que la elección de los días 4 no es una arbitrariedad.

Más allá de que en esta ocasión coincidía con que el viernes supuestamente iba a estar la sesión legislativa en Chubut –luego suspendida–, siempre se hacen los 4 porque en una fecha así, pero de diciembre de 2002, las marchas bajo el lema “No a la Mina” dieron su puntapié inicial, obligando a frenar una audiencia pública que quería impulsar la temática minera.

Alejandro Yanniello, integrante de la organización ecologista Piuke, asistió a la protesta llevada a cabo en la entrada sur de la ciudad, y recordó que, en Chubut, existe una ley que “prohíbe la megaminería hasta tanto no se zonifique, y eso es justamente lo que pretenden hacer”.

“Esa es la causa de que salgamos a la calle”, afirmó.

A la vez, aclaró que, más allá del aplazamiento en el tratamiento de la normativa, “la lucha se potenciará”, siempre con el propósito de “decirle no a las minas”.

“En este tema, hay mucho dinero detrás”, consideró, y señaló que por eso suceden cosas que oscurecen el panorama. En ese sentido, rememoró que, años atrás, en un tratamiento de cuestiones relacionadas con la minería, “se fotografío a un legislador en el momento en que un gerente de una empresa del sector le daba indicaciones por mensajes en el celular”.

La referencia es a una imagen que circuló por las redes donde, aparentemente, un diputado chubutense leía un texto en su teléfono donde un directivo de una minera le pedía un cambio en la redacción de un artículo.

El ecologista suma más dudas al modo en que se lleva adelante todo lo que tiene que ver con el tema: “Hace poco, las personas, en Chubut, juntaron miles de firmas para que se trate la prohibición total de la megaminería, pero, en la Legislatura, no le tomaban el trámite; en forma paralela, estaban apurando una sesión extraordinaria con el fin de habilitarla…”.

“Las mineras nunca dejaron de hacer lobby”, apuntó, a la vez que advirtió que, ante la gran cantidad de voces contra la práctica, “las empresas trabajan en cómo poder cambiar el pensamiento de la opinión pública”.

Yanniello expresó que la problemática no es exclusividad de Chubut, y, por ejemplo, Río Negro vive una situación delicada en torno al tema.

“Nosotros teníamos la ley anticianuro, que Carlos Soria derogó entre gallos y medianoche”, sentenció.

“Era una norma votada por la Legislatura, basada en el perjuicio del medioambiente, que prohibía el uso del cianuro y el mercurio, entonces no podían operar, porque sin envenenar no pueden funcionar”, definió.

“Cuando se derogó, en Bariloche hubo marchas de dos mil personas, y eso se repitió en toda la provincia. La derogación fue en contra del pueblo. En la sociedad se nota una resistencia a la megaminería, por eso no avanzan para ese lado: no cuentan con licencia social”, reflexionó.

En Chubut, la empresa Pan American Silver es titular del proyecto Navidad, uno de los depósitos de plata sin desarrollar más grandes del mundo.

Lo adquirieron en 2010, cuando, curiosamente, la ley provincial ya no permitía la explotación minera, ni estaban determinadas “zonas de sacrificio”, lo que significa que tenían noción de que la actividad podría llegar a habilitarse.

A ese tipo de claroscuros (más oscuros que claros) es a los que refiere Yanniello.

“El proyecto Navidad está muy cerca de Calcatreu (un yacimiento de oro y plata), en Río Negro, que se encuentra en un estado previo a la explotación…”, dice el ecologista, para luego plantear: “Si lo de Chubut se activara significaría un impulso a la megaminería en toda la región”.

En el Centro Cívico, en tanto, los reunidos respondían a una cita realizada por partidos de izquiera.

Armando Aligia, uno de los convocantes, explicó que la idea “es poner en pie nuevamente la Asamblea contra la Megaminería en Bariloche, con la intención de que se apruebe en la Legislatura de Río Negro una ley superadora de la que derogaron, porque no sería ya sólo contra el uso de cianuro, sino por la prohibición total”.

Rodolfo Sánchez, del Frente de Izquierda, al referirse a la situación de Chubut, apreció: “Quieren hacer una rezonificación para que multinacionales puedan hacer explotación con técnicas de megaminería, lo que provocaría un gran impacto en el medioambiente… Pretenden tirarles ‘un salvavidas’ a estas empresas, en lo que sabemos que es un saqueo, porque terminan sin pagar impuestos, se llevan un montón de plata, dejan sólo migajas y un agujero ambiental”.

“Todo eso es parte de la concepción capitalista que apunta a llevarse los recursos, pagando lo menos posible, sin tener en cuenta los daños que se producen”, añadió.

“Y los gobiernos, en este caso el provincial, de Arcioni, y el nacional, con el presidente Alberto Fernández, terminan siendo cómplices”, aseveró.

En el mismo sentido, expuso: “Ocurre también con el agronegocio y el fracking (técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas o petróleo). Lamentablemente, estamos expuestos a esta carroña capitalista que viene y trata de llevarse los recursos sin pagar ningún tipo de costo”.

A manera de conclusión, indicó: “Si consiguen lo que quieren en Chubut, seguro que se podría volver a impulsar la idea de megaminería en Río Negro, porque avanzan todo lo que pueden…”.

Christian Masello /Fotos: Matías Garay

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