"HAY QUE SER CONTEMPLATIVO EN ALGUNAS SITUACIONES"
El médico "atrincherado" en su auto quiere hablar con el director de Tránsito
El médico Ricardo Lorenzo admite que no está acostumbrado a experimentar tanta exposición, a raíz del episodio que vivió el lunes cuando la grúa municipal intentó llevar su auto. Al ver la situación, el ginecólogo se subió al vehículo con el fin de impedir que se lo lleven. Su argumento fue que había tenido que atender una urgencia.
Ricardo asegura que es imprescindible convivir de forma agradable, equilibrada. “No se trata de pelear con alguien, yo tuve que actuar de forma inesperada porque las urgencias no tienen una planificación”, dijo. Y agregó que cuando le avisaron de la situación que requería de su asistencia, dejó el auto y salió “disparado” para atender a la paciente, una turista.
Dijo que cometió un error: no dejar en un lugar visible una nota que informe que el auto pertenecía a un médico y la tarea que debía cumplir. “Una vez que regreso y los pongo al tanto de lo que había pasado, creo que ahí se tendría que haber manejado la empatía”, opinó.
Sobre los comentarios que circularon por el hecho, dijo que recibió un respaldo muy importante. Aunque quiso aclarar que también vio “situaciones con las que no estoy de acuerdo, mensajes que lastiman a los individuos. Leí que al señor Catini, a quien no conozco, le dijeron cosas que no corresponden”. De hecho, contó que le envió un mensaje para decirle que sería interesante tener un contacto porque “por ahí no nos podemos entender, pero sí podemos conocernos. Nos dijo que nos encontremos y es lo que vamos a hacer”.
Aclaró que no fue maltratado en ningún momento, al contrario. “Lo único que me queda por decir es que Tránsito debe marcar los límites a todos, pero también debe contemplar situaciones”, consideró el mendocino que eligió la ciudad para vivir en 1977.
Hay otra cosa que preocupa a Ricardo. Asegura que situaciones como la que vivió el lunes generan que el médico se cohíba, se frene en la atención de las urgencias. “Esto es una pequeñez, pero a veces nos encontramos con cuestiones legales muy duras. En Nueva York, si tocás a una persona caída corrés riesgos judiciales”, explicó y agregó que, entonces, más de uno “se hace el tonto y sigue de largo ante una urgencia".
Daniel Pardo/Foto: Fabio Hernández