VALENTINA AGUADO
La mejor escaladora nacional en Bariloche, la cuna de este deporte
Valentina Aguado, la joven puntana rankeada como la mejor escaladora de la Argentina, se encuentra en Bariloche. Luego de un 2020 sin roce deportivo, comienza a pensar en lo que se viene.
Muy enfocada en sus objetivos y con una concentración que asusta, la joven de tan solo 19 años, nacida el 28 de abril de 2001, busca en nuestra ciudad encontrar el ritmo necesario para sus compromisos de este 2021.
Son las 8 y Aguado espera la apertura del gimnasio Umbral, donde lleva adelante su rutina matinal, observada muy de cerca por su entrenador, el hombre de la Federación Argentina de Ski y Andinismo, Tomás Vilariño. Hace su ingreso y, con una dura tanda de una hora, inicia su día. Luego, en horas de la tarde, irá a escalar a alguna palestra o paredes rocosas naturales que tiene Bariloche.
Sabe muy bien que hoy todas las miradas del ambiente están puestas en ella, es la mejor del país y su proyección ilusiona. Suelta al hablar y siempre con una sonrisa, la pequeña de San Luis acepta dialogar con El Cordillerano.
María Valentina Aguado cuenta: “Llegué a Bariloche porque esta ciudad es la cuna de la escalada, tiene muchos lugares para escalar en roca, que es algo muy fundamental para crecer en este deporte, el objetivo principal es crecer como escaladora en roca”.
Entre las tantas virtudes que tiene esta joven, no deja de ser agradecida con la Federación y el conjunto de gente que hacen a esta prestigiosa entidad. “Mi entrenador, Tomás Vilariño, siempre está en las gestiones de las cosas que necesito y que me hacen crecer como deportista, siempre voy a estar agradecida a la Federación y todo el trabajo que hacen detrás, además de la Secretaría de Deportes de Nación y el ENARD, que son quienes nos brindan los recursos necesarios”.
Sus comienzos
Aguado comenzó con este deporte a los 9 años en San Luis, en los muros de su primera escuelita, como todo chico, luego de pasar por muchos deportes, hasta que encontró su pasión. Ninguno de los deportes anteriores la convencía, la hacía divertir, hasta que probó con escalar. Cuenta: “El primer día que hice escalada me enamoró, es un desafío constante todos los días, es dinámico, cambiante, no todos los días es la misma rutina. El ambiente es muy lindo. Lo primero que me atrajo fue el grupo de amigos, es un deporte muy lindo para compartir y para desafiarse uno mismo constantemente. En Bariloche deberían aprovecharlo porque tienen lugares increíbles”.
Pensar en positivo del 2020
En la charla, Valentina Aguado no parece ser la joven que es. Sus reflexiones son siempre positivas y muy adultas. La deportista es campeona nacional en boulder y dificultad en categoría Juvenil y Mayor. Es plata en los Panamericanos 2018 y 2019 en Juvenil y Mayor. El 2020 fue finalista panamericana. Sobre el año que pasó, sentencia: “La pandemia tuvo su lado bueno. En lo personal me ayudó a concentrarme en otras cosas mías, empezar a trabajar en las diferentes debilidades y en el fortalecimiento físico. Por suerte, tengo un muro que me construí en el patio de mi casa en el 2018, no es muy grande, pero es rebatible y tiene todas sus alternativas, así que la verdad es que en estos tiempos me vino bárbaro, porque no frené en ningún momento y también tuve la ayuda del programa de Deporte de la provincia de San Luis que me brindó todos los elementos de gimnasio para poder seguir con mi preparación física. Por algo lógico, se perdió el roce competitivo, la experiencia, este año era el último para mi como Juvenil y tenía como mira poder participar del Mundial que se iba a disputar en Rusia, pero fue tiempo para la familia y dedicado al estudio”.
Cambiar su viaje de egresados por entrenar
Valentina tenía 17 años y se iba de viaje de egresados, la mayoría de los jóvenes anhela esa experiencia que marca el fin de una etapa. Aguado tenía los Juegos Olímpicos Juveniles en Buenos Aires y el Panamericano de Mayores en Ecuador. Los preparativos de su curso iban viento en popa para llegar a Bariloche, cuando la nacida en San Luis decidió que prefería prepararse para esas dos competencias. Con una enorme humildad indica: “Cualquier persona en mi lugar hubiese tomado la decisión que yo tomé. Las dos competencias fueron una experiencia inolvidable que tuve la suerte de vivir en el 2018”. El premio de Valentina fue conseguir la medalla de plata en la categoría Mayores en Ecuador. Aguado, además, rescata: “El vivir los Juegos Olímpicos en Buenos Aires fue extraordinario, toda la gente que fue a apoyar, como la escalada no es un deporte muy popular, salir a competir y ver tanta cantidad de gente alentando a la celeste y blanca fue grandioso”.
Las metas del 2021
Aguado cuenta: “Hoy por hoy es muy difícil plantear objetivos en medio de tanta incertidumbre, pero tenemos un calendario que queremos cumplir, de diferentes competencias en el mundo, Estados Unidos o Europa y si surgen algunas competencias panamericanas, si se realizan. Creo que mi objetivo es estar entre los primeros veinte del mundo en Mayores y en Panamericanos estar en el podio”. Aunque desde los 16 años que compite en Juveniles como en Mayores, Valentina Aguado está acostumbrada y reseña: “Están los mejores, no es algo fácil, poco a poco estamos entrando en este nuevo proceso, hay que seguir entrenando con los objetivos claros para mejorar día a día".
La familia es lo primero
Aguado finaliza diciendo: “Estos años, dentro de este deporte, siempre conté con el apoyo de mi familia”. Valentina es la menor de cuatro hermanos. “Ellos siempre están conmigo, en las buenas y en las malas. Al principio le costaba mucho a mi papá soltarme, pero pasaron los años, fueron muchas competencias y los viajes, así que está más acostumbrado. También tengo mi grupo de amigos en San Luis que siempre me acompaña”. La escaladora tira en el final de la charla: “Quiero aprovechar para invitar a jóvenes como adultos a que se sumen a este deporte y lo empiecen a practicar, hoy hay muchas escuelitas que siempre tienen las puertas abiertas para la gente nueva, es un deporte sumamente sano y divertido”. Las paredes que vieron transitar a los hermanos De la Cruz o a Lucas Koepcke, hoy tienen a la mejor de las mujeres transitando sus escarpadas laderas.
Martín Leuful / Fotos Nils Bailey-Bianca Fidani (bbeproductions)