2021-01-29

BELGRANO LA NOMBRÓ CAPITANA

María Remedios del Valle, la mujer afro que enfrentó a los maturrangos

Fue hija de esclavos, participó de la resistencia frente a las Invasiones Inglesas y después de 1810, marchó hacia el Alto Perú. Estuvo presente en las victorias y brilló en las derrotas.

Si poco se sabe de las mujeres que participaron de la Revolución de Mayo, más se silenció todavía a las afroamericanas que fueron esclavas. Hace muy poco trascendió que María Remedios del Valle no sólo participó de la resistencia frente a las Invasiones Inglesas, luego marchó hacia el Alto Perú, cayó prisionera, recibió nueve días de azotes por parte de los realistas pero escapó y participó de varias acciones de armas. El jefe de las tropas rioplatenses la nombró capitana, hecho inédito y sustantivo.
Se ocuparon de su rescate las investigadoras Berta Wexler y Graciela del Valle Sosa, quienes escribieron el artículo “Manuel Belgrano y las mujeres en el contexto revolucionario del Río de la Plata”. Su trabajo integra el volumen digital “Belgrano y su tiempo”, de cuya publicación por parte de la Academia Nacional de la Historia dio cuenta recientemente El Cordillerano. Wexler es integrante del Centro de Estudios Interdisciplinarios de las Mujeres (CEIM) en la Facultad Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. En tanto, del Valle Sosa es investigadora independiente que se desempeña en el Museo de la Mujer Argentina (Buenos Aires), entre otros ámbitos.
En primera instancia, delinearon el contexto: “el 25 de mayo de 1812, en Jujuy, el general Belgrano instaló el cuartel e hizo bendecir la bandera. Enterado de que los españoles bajaban a esas tierras propuso la heroica retirada del pueblo jujeño exhortando a llevarse el ganado, mulas, caballos, hierro, plomo, haciendas, etc. a Tucumán. El gobierno de Bs As desaprobó este movimiento para que el enemigo encontrara tierra arrasada”.
Como más o menos se sabe, “el bando del General Belgrano que ordenaba esa acción fue estrictamente cumplimentado por el pueblo. Este episodio fue conocido muchos años después como Éxodo Jujeño. Las mujeres acompañaron esta estrategia con todas las familias; fueron ellas las que retrasaban la bajada de los españoles. A veces, atendían a los enemigos y les ofrecían comida, obteniendo en esos actos la información necesaria que luego comunicaban a las fuerzas patriotas”. En efecto, “De la Pezuela, general español, mencionó en sus memorias cómo indias y cholas espiaban a los españoles mientras guisaban papas, chuños y maíz”.
En cuanto a los más estigmatizados, “desde fines del S XVI comenzó a llegar población negra a Buenos Aires, donde nació María Remedios del Valle, hija de africanos sometidos a la esclavitud, con reconocida actuación desde la 2º invasión inglesa en 1807, en el Tercio de Andaluces, uno de los cuerpos que defendió la ciudad”, reconstruyeron Wexler y de Valle Sosa. “Luego de la revolución porteña del 25 de mayo, se incorporó a la Primera Expedición Auxiliadora al Alto Perú junto a su marido y sus dos hijos, uno propio y otro hijastro, quienes no sobrevivirían a lo largo de la campaña”.

Madre de la Patria

La mujer “continuó con la campaña de Belgrano y participó de la batalla de Tucumán sin hacerse notar. Sin embargo, luego del triunfo valoraron la acción desempeñada por ella en la atención a los heridos de la guerra. María participó también en la Batalla de Salta y el General - por los amplios méritos cumplidos – la nombró Capitana del Ejército, los soldados la llamaron La madre de la Patria. Así se la conoce y se la recuerda”, según resaltaron.
La capitana brilló en las buenas y todavía más en las malas. “Vilcapugio y Ayohuma fueron las grandes derrotas y es justamente en esta última contienda donde ella apareció con dos niñas llevando agua a los heridos y también para curarlos. De ahí el popular dicho y el único reflejo que aparece en un cuadro pintado, reproducido en los libros de textos primarios y secundarios argentinos: las Niñas de Ayohuma. Allí se la ve a Remedios con el cántaro de agua en la cabeza y con dos pequeñas a los costados”.
Aportaron las historiadoras que “esa es la única mención que existió siempre sobre la Madre de la Patria porque la historiografía y la política excluyeron a la gente de color de la historia”. Después “fue herida y estando prisionera pudo hacer escapar a varios oficiales. Tuvo nueve días de azotes públicos; aun así logró escapar y llegar hasta el contingente de Miguel Martín de Güemes y Juan Álvarez de Arenales. A la Benemérita de la Patria le adjudicaron un lugar simbólico de respetabilidad y aceptabilidad”, según otro historiador.
Durante el año que pasó, el Ministerio de Cultura de la Nación convocó a varios concursos nacionales abiertos para revalorizar la figura de María Remedios del Valle y la cultura afro en la Argentina. En el país, el 8 de noviembre se conmemora el “Día de Nacional de los/las afroargentinos/as y de la cultura afro”. Una de las obras ganadoras en el certamen “Un retrato para María Remedios del Valle” es de Gisela Banzer, se llama “La Capitana - María Remedios del Valle” (acrílico y lápiz color) e ilustra este rescate de El Cordillerano. Nunca más racismo a la hora de reconstruir la historia.

Adrián Moyano

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