COMIDA SENCILLA Y MUY RICA
Los cinco mejores platos del verano
¡Qué lindo que es llegar a casa después de un día de calor abrumador y comer algo fresco, rico y fácil de preparar!
En general, los días de mucho calor elegimos comer cosas más livianas y sobre todo frías. ¿Quién come un guiso de lentejas en pleno enero? Por eso, te voy a contar 5 recetas de platos simples y ricos para el verano.
En primer lugar, están las clásicas ensaladas. Son fáciles de hacer, se pueden transportar en frascos o recipientes herméticos y es una opción ideal para llevar a la playa o a un picnic. Un consejo para que las hojas verdes queden siempre frescas y crocantes: condimentalas unos minutos antes de comerlas. Una de mis ensaladas preferidas es la de rúcula, espinaca, champiñones crudos fileteados, nueces tostadas y escamas de parmesano.
En segundo lugar, una de las estrellas del verano, los sándwiches.
Jugá con los panes: con semillas, integrales, semiintegrales, de masa madre. Siempre tostalos, eso le da un toque súper interesante y crocante.
Sobre los ingredientes no hay nada escrito, pero te recomiendo que agregues verduras como: zanahoria rallada, tomate, lechuga, palta y remolacha. Una opción puede ser un buen pan de masa madre tostado, sumándole queso, lomito ahumado, lechuga, tomate, zanahoria rallada y mayonesa, con una pizca de curry.
En tercer lugar, los tradicionales tomates rellenos. Para esta preparación intentá usar tomates redondos y siempre elegí los más lindos y rojos que encuentres: a nadie le gusta comer un tomate sin color y duro. Para el relleno se puede utilizar arroz, atún, la pulpa del mismo tomate, cebolla picada y mayonesa; o podés armar un relleno menos tradicional con papa hervida en cubitos, ciboulette, la pulpa del tomate bien picada, pollo cortado, mayonesa y aceitunas para decorar.
En cuarto lugar, la famosísima torre de panqueques. Es tan fácil de hacer que, incluso si hay niños cerca, pueden ayudar y divertirse un rato. Algunas ideas para rellenarla: atún, fiambre, pollo, aceitunas, huevo duro, zanahoria rallada, queso, lechuga, queso crema, ciboulette, tomate, alcaparras y pepino.
En quinto lugar, el siempre vigente arroz con verduras. Podemos comerlo frío, caliente o incluso tibio. El arroz es tan versátil que se presta para distintas combinaciones de sabores y temperaturas. Hay diferentes clases de arroz: el blanco, el integral o el yamaní.
Usá el que más te guste y combinalo con las verduras que tengas a mano. Incluso podés agregarle pollo, trocitos de carne o una latita de atún.
Por Manuela Pérez Grimoldi