2021-01-27

Maru Botana ascendió la cumbre argentina del Tronador

La empresaria y famosa cocinera lo hizo en una cordada dirigida por un guía de alta montaña, desde el refugio Otto Meiling, y se mostró entusiasmada con la experiencia vivida. “Es fantástico, una aventura maravillosa. Ascender el Tronador resume una forma de vida”, afirmó.

Botana caminó y escaló por nieve y hielo durante 5 horas para llegar a la cima de la cumbre argentina de la montaña más alta del Parque Nacional Nahuel Huapi, a 3.200 metros sobre el nivel del mar. Lo hizo en una jornada idílica, con cielo despejado y sin viento. “Nunca olvidaré el amanecer en lo alto de la montaña, rodeada de hielos. Fue increíble, mágico, emocionante. Pudimos filmarlo para mostrar lo bello que es”, sostuvo.


Maru escalando en hielo junto al guía de montaña Craig Ross.

La chef y estrella de televisión, con más de 20 años de exitosa trayectoria, visitó Bariloche para participar en la semana de gastronomía “Bariloche a la Carta” y previamente decidió subir a la montaña. “Soy esquiadora pero no montañista. Me entusiasmó una amiga, quien también estuvo en Tronador. Si bien no llegó a la cima quedó fascinada y me dijo: Maru, vos tenes que subir esa montaña, te va a encantar,” explicó.


Refugio Otto Meiling y cumbres del Tronador.

Botana contrató al mismo guía que acompañó a su amiga, Martín “Craig” Ross, con quien acordó la fecha para hacer el ascenso. Subieron la primera parte de la montaña a caballo y luego pernoctaron en el refugio Otto Meiling, a 1.900 metros de altitud. Al atardecer del primer día, en el glaciar Castaño Overa, Ross le explicó a Maru cómo se camina con crampones y piqueta, atado a una cuerda, entre las grietas. También los conocimientos básicos sobre la escalada en hielo.

 
Craig Ross, Maru Botana y Cristobal Dell´Acqua en el refugio Meiling.

La experta cocinera aprobó la organizada cocina que tiene el refugio y felicitó a las cocineras por los canelones de verdura que le fueron servidos para la cena. “Muy ricos”, afirmó. El refugio es reconocido por su excelente gastronomía, con platos de carne y pastas caseras y una cava de vinos que sería la envidia para muchos restaurantes de la ciudad.

“Comenzamos a caminar a las 03:30 de la madrugada, completamente de noche, iluminados por linternas frontales. “Me sentí  extraña, en un ambiente totalmente ajeno a mí. Pero me sentía segura, me gustan los desafíos y este era uno más, diferente a todos”, explicó.

La ascensión se realizó junto a otras dos cordadas, dirigidas por colegas de Ross, Nahuel Campitelli y Enrique Clausen, todos guías de alta montaña AAGM-UIAGM, la máxima categoría profesional internacional. Maru subió junto a Craig y Alan Schwer, también guía de montaña y experto en fotografía y video, quien documentó todo el ascenso. Hasta el refugio concurrió acompañada por su manager, Cristóbal Dell´Acqua.


En la Depresión, junto a la cordada de Enrique Clausen.

“Nunca me imaginé la última parte, muy vertical, que terminaba en la cumbre. Miraba hacia arriba y lo veía al guía, parado como si nada. ¿Si me patino, me frena?, dudé. También me pregunté qué estaba haciendo en un lugar así… Recibí varios mensajitos por whatsapp, de mis hijos, que me alentaban a subir. Eso me emocionó y alentó a seguir. En eso bajo la cordada de Kike y la chica que ya había subido también me dio aliento. Cerca de la cima se desprendió una piedra, bastante grande, a un metro de Alan, que pudo frenarla. En la cumbre me emocioné, y la vista es fantástica”, detalló.


En la cumbre junto a Craig y Alan.

El domingo mismo regresaron a Bariloche y al día siguiente festejaron el ascenso en las instalaciones del camping Cirse, junto a Juli Puente, amiga de Maru, y Guadalupe Vallejos, pareja de Craig. “No dudaré en recomendar la excursión. Es una experiencia fantástica”, afirmó la cocinera que permanecerá varios días junto al Nahuel Huapi, para participar en Bariloche a la carta.


Cena de festejo por el ascenso al Tronador.

Toncek Arko

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