EL PROYECTO DE LAS MULTAS PARA LAS FIESTAS CLANDESTINAS SE APROBÓ TRAS "AFINARLO" BASTANTE
Entretelones de una mañana “extraordinaria”
La sesión extraordinaria para tratar el proyecto de ordenanza enviado por el Ejecutivo, con motivo de establecer, entre otras cuestiones, fuertes multas a la realización de fiestas clandestinas, estaba prevista para las 10, pero los minutos pasaban y no se iniciaba.
Algunos concejales comenzaron a transitar por el lugar, pero los presidentes de bloque habían quedado en otro recinto dirimiendo algunos puntos de la propuesta.
Así, Roxana Ferreyra, edil del Frente de Todos (FDT), explicó que lo que se hablaba en ese momento giraba en torno “a cuestiones de forma, más que políticas”.
“La situación es complicada, se desactivaron fiestas clandestinas, hay acontecimientos que no cumplen con la norma vigente de prevención de la propagación del virus…”, advirtió.
En ese sentido, señaló: “Desde un primer instante en que se nos dio conocimiento del proyecto que mandaba el intendente, estuvimos dispuestos a acompañar”.
“Ahora se trata de que la norma quede lo mejor posible, que sea entendible para todos y todas, con multas graduales”, añadió.
En tal punto, especificó: “No se tiene que ir sólo a lo recaudatorio, sino también a lo preventivo”.
“Sabemos que la situación de propagación del virus, a nivel país y en la ciudad, está desbordada, por lo tanto lo que se busca es frenar eso. Quedan pocos días para que todos y todas estemos vacunados; la ciudadanía debe cuidarse y el Estado tiene que acompañar”, apreció.
“Ojalá que se pueda consensuar, y se sancione hoy… Nosotros, sobre todo, apuntamos a la necesidad de fiscalización, que haya controles en playas y comercios. Que no quede todo en un papel”, señaló.
A las 10.35, la presidenta del Concejo, Natalia Almonacid, de Juntos Somos Río Negro (JSRN), dio inicio a la sesión, con la ausencia, con aviso, de los ediles Ariel Cárdenas, de Bariloche por el Cambio, y Pablo Chamatropulos, de Podemos Bariloche, para tratar sobre tablas el proyecto del intendente.
A las 10.42, se llamó a un cuarto intermedio de cuarenta minutos.
Una vez más, pasaron a otro salón, para continuar con el ajuste de ciertos tramos de la normativa.
Lo cierto es que la interrupción duró mucho más de lo previsto.
Mientras los ediles debatían, sólo se veía a Fernando García, “el cafetero oficial del Concejo”, a la espera de que los políticos le compraran un cafecito (algunos lo hicieron).
En determinado momento, Natalia Almonacid salió a tomar un poco de aire y apuntó que el texto se estaba “afinando en función de darle más especificación al juez de Faltas cuando tenga que tomar una decisión”.
“Hay que detallar el hecho típico para poder darles todos los instrumentos al inspector y al juez de Faltas”, completó.
Luego, también se observó durante unos minutos a Gerardo Ávila, del bloque de JSRN, en el exterior del Concejo, donde observó: “Creo que, en cada momento de la pandemia, se buscaron las mejores herramientas para acompañar el proceso. Tal vez al principio no era necesario plantear multas, porque entendíamos que las restricciones se iban a respetar, pero, ahora, vemos que, si no hay un mayor control y más carga económica, algunas personas no cambian su actitud”.
En cuanto a la demora que se apreciaba en torno al reinicio de sesión, puntualizó que se trataba de resolver cuestiones técnicas en la redacción, “no hubo enfrentamientos, sino que se apuntó a la mejor manera de interpretar la normativa”.
Minutos antes de que los ediles se volvieran a reunir en torno a la mesa principal del Concejo, la presidenta del bloque FDT, Julieta Wallace, dijo haberse sorprendido por la convocatoria: “La última sesión del año pasado fue el 30 de diciembre, y la verdad que la situación de la pandemia en la ciudad es crítica desde hace tiempo. Creemos que esto pudo haberse previsto y tratarse en diciembre, cuando estábamos en plena labor, para adelantarnos al momento que estamos atravesando. Me parece que siempre se va atrás de la problemática, y por eso hoy tenemos que tener esta sesión extraordinaria, previendo sanciones y multas para aquellos eventos que puedan ocasionar mayores contagios”.
“El aumento de gente en la ciudad era previsible, y no hubo medidas, tales como más controles en la calle, testeos rápidos para el ingreso a la ciudad, campañas de difusión y concientización… A lo mejor, aquello podría haber evitado ese tipo de fiestas, y, en todo caso, adelantarse y dar un mensaje de prevención, y no, como pasa ahora, salir atrás de los encuentros que hubo, que seguramente han causado muchos contagios, y el resentimiento del sistema sanitario”, continuó.
En cuanto al retraso que se apreció durante la mañana, Wallace sostuvo: “Nuestro bloque tuvo acceso, al proyecto reformulado, ayer a las ocho de la noche, y esta mañana nos acercaron otro con modificaciones… Hubo muchas idas y vueltas…”.
En tal sentido, indicó que, por ejemplo, se había tenido que trabajar en el monto de las multas, ya que primero se apuntaba a sancionar con un mínimo de quinientos mil pesos a alguien que armara un evento privado con once individuos en una casa, ya que recordó que “las reuniones sociales particulares, por decreto provincial, pueden ser de hasta diez personas”, lo que ponía a ese sujeto en “igualdad de condiciones con otro que organizara una fiesta con trescientas personas”.
Finalmente, a las 13.06 se reanudó la sesión, donde Carlos Sánchez, de JSRN, resaltó que la problemática de fiestas clandestinas que se observó en estos días se dio aún con “el aislamiento social preventivo y obligatorio”, en un momento donde está latente “el riesgo, en caso de no cambiar la situación, si los registros de casos positivos no logran disminuir en el corto plazo, de retornar al aislamiento”.
Julieta Wallace también disertó brevemente y remarcó que, con el aporte de los concejales presentes, y de los encargados de la labor técnica, se había mejorado el proyecto.
Además, afirmó: “La verdad es que podemos crear la mejor norma, pero sin un rol activo, fiscalizador, por parte del Estado, no va a tener el efecto que buscamos, que es disminuir la cantidad de contagios en nuestra ciudad”.
Tras sus palabras, se votó a favor del proyecto por unanimidad, y se culminó con la sesión extraordinaria a las 13.23.
Antes de retirarse del recinto, Gerardo Del Río, del Partido Unión y Libertad, expuso: “Cuando llegamos había muchos grises dentro de lo que planteaba el Ejecutivo, y, con el trabajo realizado entre todos los bloques, se pudo puntualizar el tema de una forma más equitativa, discriminando el sector público, el público/privado, y el privado, con multas de distintos montos”.
También se refirió a las dificultades existentes en la fiscalización: “Se cuenta con catorce inspectores, nada más. Obviamente, el Departamento Ejecutivo tendría que hace hincapié en fortalecer ese sector”.
“Va a hacer falta mayor presencia de inspectores en las calles, porque catorce, que ya cumplen una función y encima le agregamos esto, son insuficientes”, concluyó.
Christian Masello /Fotos: Facundo Pardo