JUAN CRUZ DALL´ASTA: "LAS POLÍTICAS ESTÁN CENTRADAS EN EL DOCENTE"
Un argentino en Finlandia: cuáles son las claves del éxito del sistema educativo
Juan Cruz Dall´Asta, licenciado en Ciencias de la Educación, publicó recientemente su trabajo final en el último número de la Revista Latinoamericana de Educación Comparada. Su investigación se basó en un estudio comparativo de la formación y el rol docente entre Argentina y Finlandia.
En 2018 tuvo la oportunidad de elegir un país para profundizar sobre su sistema educativo. Y le resultó interesante indagar sobre las particularidades de Finlandia, un país que logró en los últimos años liderar el ranking de las evaluaciones PISA, que prueban la lectura, las matemáticas y las ciencias. Realizó entonces un intercambio de seis meses para estudiarlo de cerca.
Juan Cruz aclara siempre algo antes de empezar a volcar sus primeras impresiones. “No hay sistemas educativos mejores que otros, un buen sistema educativo es el que responde a los objetivos propuestos por su sociedad”, destacó.
Según su mirada, uno de los aspectos más rescatables del sistema educativo finlandés es la formación docente. “Las políticas públicas están centradas en el docente para que después la escuela pueda estar centrada en el estudiante”, señaló y agregó que esa decisión se tomó en la década de 1970, cuando se realizaron las principales modificaciones legales y sistémicas. Entendieron que la clave era formar a los docentes y que el sistema educativo se pueda sostener en el tiempo. Los resultados aparecieron recién en 2001.
La exigencia en la formación del docente se corresponde con una retribución económica acorde. Se reconocen también las horas de preparación que lleva cada clase. “No es menor”, acotó.
Otro aspecto que le despertó interés fue que en Finlandia existe una propuesta educativa que incluye una gran libertad de acción para los niños y niñas. Estuvo en clases de primaria y detectó que, en las clases de literatura, cada alumno elegía el libro que quería leer. Al costado del aula había una oficina para que pudieran practicar la lectura en voz alta y ver su evolución.
Cada 45 minutos tienen 15 minutos de recreo y la obligatoriedad representa 4 o 5 horas durante la mañana. A la tarde, la propuesta es optativa para los alumnos. “Creen que es importante que pasen tiempo fuera de la escuela desarrollando habilidades sociales”, comentó. Están en contacto constante con el exterior, incluso cuando la temperatura es de 30 grados bajo cero. El sistema valora el vínculo con la naturaleza y su cuidado.
Con respecto al protagonismo de la tecnología en la educación, Juan Cruz señaló que, simplemente, se trata de una herramienta más. “Quedó demostrado con la pandemia que no reemplaza el contacto humano, pero sí es una herramienta que viene a respaldar la práctica docente”, destacó.
Luego de haber conocido de cerca el sistema educativo de Finlandia, Juan Cruz admitió que su deseo es que el argentino sea, primero, una prioridad. Que deje de ser una mera declaración. “Que sea una idea acompañada por toda la dirigencia, de esa forma se romperá con el atraso y surgirán oportunidades para el crecimiento de las próximas generaciones”, comentó y agregó que, salvando las distancias, cuando se pensó el sistema educativo, se lo consideró a largo plazo.
Hace dos años, justo cuando Juan Cruz estuvo en Finlandia, el país nórdico ocupó el primer puesto en el Informe Anual de la Felicidad de Naciones Unidas. “Cuando tenés la vida resuelta en cuanto a lo básico, salud, educación, alimentación y trabajo estable, podés planificar la intimidad de tu felicidad”, reflexionó y agregó que uno de los pilares de la educación es aprender a convivir. “Eso nos hará más felices y mejores como sociedad”.
Daniel Pardo