MATERIA PRIMA INAGOTABLE
“Bariloche en foco”, para mirar y mirar
Federico Bechis, Samanta Contín, José “Chiwi” Giambirtone, Gustavo Goglino, Facundo José, Carolina Lucero, Verónica Manzanares, Tomás Popritkin, Marcos Radicella y Hugo Zimerman concretaron un futuro incunable.
Catalina Lucero es la integrante más joven de “Bariloche en foco. La mirada a través del lente de 10 fotógrafos”. Con apenas 22 años, la fotógrafa designó “A rodar” su participación y avisa en la presentación que se consagra a la “fotografía de paisaje y lifestyle”. Explica: “siempre digo que veo mis fotografías como una escena de película, donde vos puedas inventar tu propia historia así como yo también lo hice en el momento de la toma”.
Además de Lucero, forman parte del flamante volumen Federico Bechis, Samanta Contín, José “Chiwi” Giambirtone, Gustavo Goglino, Facundo José, Verónica Manzanares, Tomás Popritkin, Marcos Radicella y Hugo Zimerman. A los cinco primeros nos referimos en otra crónica de El Cordillerano. Editaron el libro Sara María Ventura y Mario Bevilacqua, con textos de autoría de Cristian Kloster. “Bariloche en foco” apenas si salió de imprenta unos días atrás.
Verónica Manzanares también integra el segmento joven de la publicación. Con 33 años, denominó “El arte de interpretar” a sus páginas. Como epígrafe de una imagen donde el color rojizo de un refugio de montaña contrasta contra la blancura absoluta de la nieve, anotó: “soy fanática de cada uno de sus recovecos y sus más variados escenarios. Su gente, sus costumbres, sus estaciones tan definidas, sus paisajes, colores, flora, fauna, son para mí un sinfín de lugares perfectos para hacer clic y darle rienda suelta a mi pasión, la fotografía”.
Páginas interiores.
Tomás Popritkin también es de la guardia joven (27 años). Su sección se titula “El patio de la casa”. Se define como “nacido y criado” y aclara que como vive el pie del cerro Otto, es una montaña aquel fondo doméstico.
Proclama Tomás: “uno puede haber caminado mucho, pero jamás terminará de saber qué hay detrás de aquella montaña o valle; eso genera una conexión y un encanto por el lugar que se vuelve perpetuo”.
En “Los ecos de la imagen”, Marcos Radicella deja entrever cuáles son sus dos pasiones, ya que también es músico. En varios de sus trabajos, los contornos de las formas se desdibujan y hay una explicación. “En este último tiempo me ha dejado de interesar el retrato de lo figurativo, y me encuentro inclinado hacia la representación de los paisajes internos y emocionales. Ahí también está Bariloche”, destaca el autor.
La publicación cierra con “Alma natural”, de Hugo Zimmerman, quien se autodefine como “fotógrafo poeta paisajista escritor”, sin comas ni guiones. La referencia espiritual no es casual o mera licencia: “entre cada foto que tomo, suelo meditar y agradecer ese momento irrepetible y algunas de ellas quedan con lujo de detalles archivadas dentro de mi alma”. Felizmente para el resto de los mortales, otras se publican y quedan al alcance. Puede conseguirse “Bariloche en foco. La mirada a través del lente de 10 fotógrafos” en algunos lugares céntricos o bien, escribiendo a barilocheenfoco@gmail.com. Un pequeño tesoro.
Adrián Moyano