INVESTIGACIÓN INTERNACIONAL DE LA CUAL PARTICIPÓ BARILOCHE
El 58% del personal hospitalario encuestado presenta grados de síntomas depresivos
Cuando aún en Bariloche no llegamos al pico de contagios de COVID-19 se dieron a conocer los resultados de una investigación internacional acerca del estado mental del personal hospitalario. Proyecto que obviamente, continuará mientras dure la pandemia.
Mucho se habla del equipamiento con el que se cuenta, las camas libres de terapia intensiva, pero sin el factor humano que lo contenga, nada tendría sentido.
Un equipo de profesionales de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y del Hospital Zonal Bariloche participa de esta investigación. Es denominada “de cohorte prospectivo” es decir que los individuos seleccionados al inicio no tienen síntomas pero al hacerles un seguimiento con el correr de los meses, van surgiendo.
Está destinado al personal sanitario de diferentes dispositivos y labores, atención de la salud, administración, mantenimiento, transporte, entre otros. Participan más de 20 países desde finales de marzo de 2020.
Se lleva a cabo por una red de colaboración internacional formada por instituciones sanitarias y académicas de diversos países de Latinoamérica y el Caribe (Argentina, Ecuador, Perú, Colombia, Guatemala, México, Puerto Rico, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Venezuela), Europa y países vecinos (España, Italia, Holanda, Alemania, Armenia), Medio Oriente y África del Norte (Líbano, Turquía y Túnez), en África Subsahariana (Nigeria), así como en Asia (India, Japón) y Oceanía (Australia).
Origen de la investigación
El estudio se originó en Chile y en Argentina participan en las encuestas equipos que abarcan cuatro provincias, Chubut, Río Negro, Mendoza y Buenos Aires.
Dado el gran caudal de datos y las amplias posibilidades de análisis que brinda la encuesta, este equipo tiene entre sus objetivos generar una serie de informes, que tendrán como finalidad alentar políticas de cuidado para las y los trabajadores de salud e implementar acciones tendientes a protegerlos.
Un próximo informe estará basado en un análisis que contemple la perspectiva de género, buscando explorar las brechas existentes en los escenarios laborales y sus vínculos con el sufrimiento mental durante la pandemia. También se indagará en las posibles relaciones con condiciones preexistentes, con realidades extralaborales y multidimensionales.
Esta investigación se desarrolló mediante un cuestionario online de 101 preguntas en el cual se inscribieron 850 personas, si bien estos cuestionarios se utilizan para el diagnóstico clínico de trastornos como la ansiedad y la depresión, jamás se deben obtener conclusiones por sí mismos. A partir de los resultados se realizarán reflexiones y propuestas para el diseño de políticas públicas.
La crisis sanitaria mundial está teniendo un alto impacto en los sistemas sanitarios y para ampliar la capacidad de respuesta a la pandemia, los servicios de salud han tomado una serie de medidas como el incremento de camas, la adquisición de nuevos equipos, convocatoria a personal retirado y estudiantes, entre otras.
Todo esto aumentó considerablemente la carga laboral y el estrés, sumado a lo previo a la pandemia como la situación de vulnerabilidad estructural, la baja remuneración, el pluriempleo o el deterioro de las instalaciones físicas.
El personal sanitario entonces suele sentirse abrumado por la carga laboral, la falta de insumos y materiales para proveer el tratamiento adecuado, por el miedo a contagiarse y de contagiar a sus familias, llevándolos a sentimientos de aislamiento y soledad. Resultados de esta investigación indican que los efectos negativos pueden perdurar en el tiempo y conllevan el desarrollo de trastornos mentales de mayor gravedad en comparación a la población general.
Los aplausos quedaron atrás
Los trabajadores de la salud han recibido un trato ambiguo, en los primeros momentos de la pandemia, eran reconocidos con aplausos de parte de la comunidad, incluso los medios de comunicación o las manifestaciones públicas los caratulaban de héroes. Como contrapartida otros eran estigmatizados en sus barrios o edificios por miedo al contagio.
Cifras
La pandemia afectó a Bariloche en la semana epidemiológica N°13, principalmente en el personal de seguridad y de salud con sus contactos estrechos. Hacia la semana 20 los contagios ya se habían extendido a barrios vulnerables y centros religiosos. Hasta el 9 de octubre los casos positivos acumulados de contagio eran de 19,520 personas de las cuales 651 eran personal de salud con 11 fallecidos.
Sectores que participaron de la encuesta
Encuestados
Los porcentajes más altos de encuestados para esta investigación fueron Mendoza un 39,9%, de Río Negro 22%, de Buenos Aires 19,1% y de Chubut 15,7% y de otras provincias el 2,9%. De ellos el 80,9% son del género femenino, el 19% de masculino y 0,135 de otro género.
Resultados
Se utilizaron dos escalas psicológicas para inferir las condiciones respecto a la salud mental de las personas participantes. Si bien los dos cuestionarios utilizados se diseñaron originalmente para realizar diagnósticos clínicos, en este caso no se pueden extraer este tipo de conclusiones, se los utilizó con el fin de indagar el malestar psicológico.
Uno de los tests empleados fue el PHQ-9 (Patient Health Questionnaire), un instrumento que se utiliza para identificar la gravedad de los síntomas en personas con trastornos depresivos.
Como resultado el 53,8% de las personas encuestadas presentan algún grado de morbilidad psicológica asociada con síntomas de depresión. Por ejemplo, 38,4% de las personas indicaron sentir un enlentecimiento del habla o de sus movimientos, 56.8% manifestaron dificultades para concentrarse y 68,1% indicaron dificultades para dormir.
Otro de los test utilizados fue por medio de un cuestionario de salud general, para valorar los niveles de salud mental, detectar la morbilidad psicológica y posibles casos de trastornos psiquiátricos.
Del análisis de las preguntas individuales de los cuestionarios de evaluación mental parece importante resaltar que el 67,1% de las personas encuestadas presentaron una disminución de la sensación habitual de disfrute de sus actividades cotidianas, que el 29,3% indicó una disminución en la sensación habitual subjetiva de felicidad (considerando todos los aspectos de sus vidas), y que el 57,2% manifestó evitar recuerdos, pensamientos y/o sentimientos angustiosos cuando no está trabajando (24,2% de las personas indicaron que lo evitaban todos o casi todos los días).
Necesidad de apoyo psicológico
Otro resultado relevante fue que el 45,7% de las personas encuestadas expresaron la necesidad de apoyo psicológico (independientemente de haberlo recibido o no desde el inicio de la pandemia). Sin embargo, de este porcentaje que necesitó apoyo psicológico, solo el 52,1% lo recibió efectivamente. El 15,1% indicó que recibió apoyo psicológico presencial y el 22,9% que recibió apoyo psicológico a distancia. Entre los que recibieron apoyo psicológico presencial, el 89,9% consideró que le ayudó en alguna medida (54,7% cree que le ayudó mucho o muchísimo), mientras que el 93,1% de los que recibieron apoyo psicológico a distancia consideró que le ayudó en alguna medida (73,4% cree que le ayudó mucho o muchísimo). Es importante destacar que antes de la pandemia, el 92,5% de las personas encuestadas no tenía un diagnóstico de salud mental y que el 84,6% no tomaba ningún medicamento para su situación de salud mental.
En la encuesta se evaluó también el miedo a contagiarse y contagiar a seres queridos. En lo referente al temor del contagio propio, el 19,6% de las personas encuestadas respondieron que el temor era muchísimo, el 34,1% que el temor era mucho, mientras que el 41,8% manifestó que le preocupaba poco y 4,3% nada. El miedo aumentó cuando se preguntó sobre el temor de contagiar a sus seres queridos. En este caso, el 58% respondió que era muchísimo, el 29,1% era mucho, 11,2% poco y el 1,6% nada.
En otras palabras, el temor a contagiarse “mucho o muchísimo” es del 54,1%; mientras que el temor a contagiar a seres queridos “mucho o muchísimo” es del 87%. Ambos miedos podrían considerarse estresores de relevancia.
Otro dato que va en la misma dirección es que el 81.8% de las personas encuestadas siente que cuenta con una red fiable de compañeros y compañeras de trabajo, y el 94% siente que tiene seres queridos que lo apoyan cuando lo necesita.
Susana Alegría