CONCEPTO DEL VICERRECTOR DE LA UNRN
Sin vacunación es muy difícil volver en su totalidad a las clases presenciales
Consultado Diego Aguiar, vicerrector de la sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro, sobre cómo afectó la no presencialidad de las clases en zona lejanas o rurales, señaló que “en algunos casos se sintió fuerte la falta de conectividad para las clases virtuales, sin embargo no hubo una gran caída en el rendimiento de los estudiantes”.
Además, adelantó que se abre la carrera de Ingeniería en Computación y consideró que hasta que no “esté todo el mundo vacunado -en la comunidad educativa- es muy difícil volver a la presencialidad”.
Ante la pregunta sobre cómo fue el dictado de clases en este 2020, dijo: “El panorama que se nos presentaba en el mes de marzo, abril, era bastante complicado, pero esta universidad se destacó en el ámbito de todas las universidades que existen en la país porque, muy rápidamente, a la semana que salieron los decretos de aislamiento social, nosotros pasamos todas las carreras a formato virtual” y agregó: “Ya veníamos con un campus bimodal, que sirve para dar clases virtuales, aprobado por la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), entonces dimos capacitaciones en los primeros 10 días a los 1 500 docentes que tiene la universidad y todos los estudiantes pudieron continuar con sus clases”.
El vicerrector informó sobre distintos temas universitarios a través de El Cordillerano Radio (93.7), en el programa “Chocolate por la noticia”. Sostuvo: “Obviamente teníamos dudas, las lógicas sobre cómo iba a ir funcionando todo este cambio que fue muy brusco, que no estaba planificado, sino que fue de un día para el otro”.
“Evaluamos los resultados al comparar el desempeño de los estudiantes en los primeros meses de 2019, con respecto al rendimiento de los estudiantes en el primer cuatrimestre de este 2020 y hemos observado que no hay muchas variaciones. La cantidad de jóvenes que aprobaron materias o que han promocionado fue igual, en general en la universidad, incluso en algunas carreras fue mejor”.
Sin embargo aclaró: “Hemos notado en sede Andina, que comprende Bariloche y El Bolsón, que en esta última ciudad tuvimos una caída en cuanto al rendimiento que nosotros en principio lo adjudicamos a los problemas de conectividad que existen en la ciudad de la Comarca y en zonas cercanas, como en Mallín Ahogado o en Puelo. Se trata de estudiantes que viven en áreas rurales donde la universidad implementó becas de conectividad, pues dábamos $1000 a los estudiantes que necesitaban plata para pagar algún sistema privado de conectividad, vimos que eso sirvió para los que viven en zonas muy aisladas”.
Aguiar también señaló: “Después conseguimos una app que nos facilitó el Ministerio de Educación de la Nación para esos alumnos y mediante ese aporte los estudiantes podían conectarse a cualquier sitio el tiempo que quisieran y de esa manera fuimos sorteando bastante bien esos problemas de conectividad”.
Luego indicó: “La cuestión que nos quedó pendiente es el acceso a computadoras, porque no disponemos de presupuesto para comprar para todos los estudiantes que las necesitarán. Algunos pudieron seguir las clases con alguna computadora que tenía la familia, otros a través del teléfono, pero sabemos que no es el equipo informático más adecuado para seguir una clase, aunque otros tuvieron dificultades grandes. De cualquier manera, a partir del segundo cuatrimestre implementamos la habilitación de aulas informáticas, con computadoras que fuimos comprando sabiendo que era una necesidad importante. Dichas aulas fueron construidas en El Bolsón y en Bariloche, entonces los estudiantes pudieron acceder en el segundo cuatrimestre, por sistema de turnos se pudieron conectar, todo eso ya está disponible si es que el año próximo debemos seguir con esta modalidad virtual”.
Sobre la vuelta a clases presenciales, analizó: “Hay universidades que ya se han pronunciado con esta cuestión, nosotros somos prudentes, vamos viendo el día a día porque la situación es muy cambiante en el país. Observamos qué está sucediendo en Estados Unidos y en Europa y vemos que hay rebrotes. Nosotros lo que decimos es que los cursos de ingreso del año próximo, que serán en febrero, los vamos a dar de manera virtual. Después las clases, que empiezan en marzo de segundo año en adelante y abril para los ingresantes, vamos a esperar para ver cómo está la situación en la provincia y en cada localidad, con respecto al momento epidemiológico de cada lugar, porque nosotros dictamos clases en 10 ciudades”.
El directivo sostuvo: “De cualquier manera no va a haber clases en todas las materias, porque con las medidas de distanciamiento, si los estudiantes tienen que ubicarse a dos metros unos de otros, no hay ninguna universidad del país que pueda volver a las clases presenciales antes de estar vacunados los alumnos y los docentes, porque habría que triplicar la infraestructura y la cantidad de docentes”.
“Antes de la pandemia en un aula se daba clases para 30 estudiantes, si hoy hay que separarlos cada dos metros van a entrar 10, por lo tanto ese docente tendría que dar tres veces la misma clase, por lo que habría que triplicar el presupuesto en cuanto a la cantidad de docentes”, detalló.
E insistió al decir: “Hasta que no esté todo el mundo vacunado no van a poder volver en su totalidad las clases presenciales. Por el momento estamos dando solo en 30 materias presenciales, que son las materias que sí o sí necesitaban algunas horas de forma presencial para poder finalizar las cursadas. Me refiero a los laboratorios de química, de física, de electrónica y las dos carreras vinculadas al teatro que tenemos acá, una licenciatura y un profesorado”.
Por último, Aguiar anunció que se abrió una nueva carrera, Ingeniería en Computación, los interesados que quieran conseguir más información pueden enviar un mail a ingreso2021.andina@unrn.edu.ar o ir al sitio web (https://preinscripción.unrn.edu.ar) y allí completar la preinscripción. Es una carrera muy importante para Bariloche por la parte tecnológica que existe en esta ciudad, había una demanda histórica con respecto a informática y computación”.
Juan Carlos Montiel