El algodón de China: la evidencia de trabajo forzoso en la industria de la moda
China está obligando a cientos de miles de uigures y miembros de otras minorías a realizar duros trabajos manuales en los vastos campos de algodón de la región occidental de Xinjiang, según una nueva investigación mostrada a la BBC.
Basada en documentos de internet descubiertos recientemente, proporciona la primera imagen clara de la potencial magnitud del trabajo forzoso en la recolección de un cultivo que representa una quinta parte del suministro mundial de algodón, el cual se usa ampliamente en la industria mundial de la moda.
Junto con una gran red de campos de detención, en los que se cree que se ha detenido a más de un millón de personas, las denuncias de que se está obligando a grupos minoritarios a trabajar en fábricas textiles ya están bien documentadas.
El gobierno chino niega los señalamientos e insiste en que los campos son "escuelas de formación profesional" y que las fábricas son parte de un esquema masivo y voluntario de "alivio de la pobreza".
Pero nuevas evidencias sugieren que cada año más de medio millón de trabajadores de minorías étnicas también están siendo asignados a la recolección de algodón en condiciones que parecen conllevar un alto riesgo de coerción.
Los documentos, que contienen políticas gubernamentales e informes de noticias estatales, muestran que en 2018 las prefecturas de Aksu y Hotan enviaron 210.000 trabajadores "por transferencia laboral" a recolectar algodón para una organización paramilitar china, el Cuerpo de Construcción y Producción de Xinjiang.
Otros hablan de recolectores que son "movilizados y organizados" y transportados a campos localizados a cientos de kilómetros de distancia.
Este año, Aksuidentificó la necesidad de 142.700 trabajadores para sus propios campos, lo que se cubrió en gran medida mediante el principio de "transferir a todos los que deberían ser transferidos".
Las referencias a la "guía" de los recolectores para que "desistan de las actividades religiosas ilegales" indican que las políticas están diseñadas principalmente para los uigures de Xinjiang y otros grupos tradicionalmente musulmanes. Fuente: BBC