2020-12-11

HABLÓ UNA INTEGRANTE DE LAS FAMILIAS DE LAS VÍCTIMAS DE BERNEL

"No perdono a nadie que no haya creído en las nenas"

"Cada lágrima de un hijo, es una puñalada, no merecíamos esto, semejante inoperancia, que una persona así estuviera suelta dentro de las escuelas, ha sido un año espantoso". Contundente, con una fuerza que solo puede surgir desde el más profundo dolor de una persona, definió Marina, integrante del grupo de familias víctimas de Bernel, lo que han vivido en estos largos dos años y medio que duró el proceso judicial.

Cabe recordar que los abusos ocurrieron en 2015, pero recién en 2018 salieron a la luz. Las menores se animaron a hablar en sexto grado, cuando en un taller Educación Sexual Integral (ESI), lograron vencer un poco el pánico y contaron en una carta anónima, lo que había sucedido tres años antes, cuando iban a tercer grado, con Bernel como docente. Allí comenzó la parte más dura de este calvario, las conversaciones familiares, la denuncia, los procesos dolorosos, las declaraciones, las Cámaras Gesell, las miradas esquivas de quienes no querían involucrarse y un sinfín de nuevas vulneraciones, que finalizaron con la sentencia en 2019.

"En el 2015 hubo denuncia, de nenas de tercer grado. Si los directivos y el ministerio de Educación hubiesen hecho bien su trabajo, se podría haber evitado lo que pasó con un montón de nenas", enfatizó Marina.

El maestro, condenado a 13 años de prisión por 11 casos de abuso sexual simple, agravado por ser encargado de la educación de las víctimas, cumple su sentencia en el Establecimiento de Ejecución Penal II de Roca, lo que tendría que ser un "atenuante" para el dolor de las familias víctimas. Sin embargo, la realidad parece no darles un respiro, un poco de paz.

Es que, en agosto pasado, trascendieron videos en los que se ve a Bernel, dentro del Penal, participando de un encuentro social, aparentemente muy cómodo y compartiendo mates con agentes penitenciarios, en un sector reservado solamente para el personal de la cárcel.

La filmación llegó a las familias de menores y se radicó la correspondiente denuncia judicial. "Ver a ese hombre gozando de derechos que ni siquiera gozan otros presos dentro del mismo penal, cuando fue quien vulneró todos los derechos de nuestras hijas, fue atroz", dijo otra de las mamás a este medio.

"Ese video con los privilegios que parecía tener este sujeto, fue una puñalada, es una historia que no termina, que duele, que angustia", dijo Marina, quien vive cada día con la conciencia de que ya nada será igual, pero convencida de que la lucha iniciada en 2018, cuando se enteraron de los abusos, no fue en vano.

"No parece mi vida. No se los perdono, a nadie. No perdono a Educación lo que nos hizo pasar. El que no hayan creído a las nenas, no hayan intervenido. No perdono a quienes no nos creyeron, estuvimos muy solas", asevera Marina y agrega que, si bien no puede hablar por todas las madres involucradas en este proceso, "solo una mamá que ama a sus hijos, que no reniega, puede entender lo que se siente cuando tus hijos están expuestos al peligro, cuando sufren, fue un año espantoso".

 Todo este proceso, un calvario para los afectados, Ha implicado días de psicólogos, de vaivenes emocionales para las víctimas, para las familias, de enojos, angustia, miedo, frustración y un dolor profundo. Pero, si algo se puede rescatar de una situación que está instalada todo el día en el pensamiento de quienes se vieron vulnerados, es que la justicia condenó al acusado y que esa persona ya no está en las calles, destruyendo otras vidas.

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