ENORME PERJUICIO ECONÓMICO
Vecinos de Villa Llanquín piden que la balsa funcione los fines de semana
Los vecinos de Villa Llanquín están muy preocupados ante la falta oficial de respuestas con respecto al funcionamiento de la balsa durante sábados y domingos. Esto es de vital importancia tanto para los campings como para los microemprendedores de la zona.
Lorena Salazar, una de las vecinas, relató a El Cordillerano la realidad que viven: “cuando comenzó la cuarentena la balsa directamente cerró durante un par de semanas y después abrió un día para que pudiéramos salir a abastecernos”.
Desde entonces se fueron sumando algunos días, “hace un mes se hizo una nota a la directora de Comisiones de Fomento para que ampliara los horarios, porque ahora es de lunes a viernes de 8 a 20 horas”.
Antes de la pandemia dependiendo de la época del año era de lunes a lunes de 8 a 20 en invierno y en verano de 7 a 21 horas y ese es el pedido que están realizando.
“Hemos hablado con el comisionado para que se abra los fines de semana, se suponía que sí pero la semana pasada cuando le fuimos a preguntar nuevamente dijo que no”. El motivo que les dieron fue con respecto al personal, “se decidió dar las licencias a los balseros además de haber dos que están dentro del grupo de riesgo por lo que no están trabajando”.
“Cuando hablamos con uno nos dice una cosa y cuando hablamos con otro, la respuesta es diferente; entonces vemos que se tiran la pelota unos a otros” afirmó.
“Somos muchos los emprendedores que trabajamos solo de noviembre a mayo durante la temporada de pesca. La gente que tiene cabañas lo puede resolver haciendo de remiseros de los turistas, pero los campings no”.
No todos quieren dejar el auto al aire libre “nadie garantiza que les pase algo y ni siquiera se toman el trabajo de hacer rondines nocturnos para mayor seguridad”.
Ahora los vecinos están a la espera de una respuesta formal por escrito y en base a eso verán en conjunto el camino a seguir. “Tenemos amplitud de pensamiento y entendemos las razones, por eso pedimos que si el inconveniente es la falta de personal, que se reduzca el horario durante la semana, pero que al menos abra algunas horas sábados y domingos”.
Entienden que los balseros tengan su día de descanso como todo el mundo “no pretendemos que los exploten, pero también queremos buena predisposición desde Viarse y como última opción que cierren un día de lunes a viernes”. Esta posibilidad no afectaría tanto a los vecinos de Villa Llanquín.
Falta muy poco para las fiestas de fin de año, “el 24 cae jueves, la gente que venga se va a querer quedar, pero el sábado o el domingo no pueden utilizar la balsa para regresar”. Está la opción del camino de Pichileufu, pero no cualquier automóvil puede recorrerlo por las condiciones del suelo. “Entonces vemos que nos están aislando cuando ya se está haciendo la reapertura en toda la región”.
La balsa
La balsa funciona con un sistema de maroma, es decir que es impulsada con la corriente del río, de allí que mucha gente la identifique con ese nombre. El traslado es sin costo, ofreciendo el servicio de cruce de vehículos livianos a través del río Limay (límite natural entre las provincias de Neuquén y Río Negro), conectando la Ruta Nacional Nº 40 con el paraje de Villa Llanquín.
La nota
La nota redactada por los vecinos de Villa Llanquín fue dirigida a la gobernadora Arabela Carreras, al ministro de Obras y Servicios Públicos, Carlos Valeri, a la directora de Comisiones de Fomento, Silvia Izquierdo, y al comisionado de Fomento, Roberto Loncón.
En la misma manifiestan “una absoluta preocupación por los términos de un comunicado de prensa que indica que a partir del miércoles 9 de diciembre la balsa retomará su servicio normal de lunes a viernes de 8 a 20 horas”.
Fundamentan el malestar en diversos puntos, “el servicio normal desde hace décadas se presta de lunes a lunes, a causa de la pandemia mientras que otras localidades de la provincia tenían libertad de movimiento, en Llanquín seguíamos aislados”.
Otro de los motivos de pedir el funcionamiento los fines de semana es concreto, la gente de Bariloche trabaja de lunes a viernes y solo sábados o domingos puede ir a ver a sus familiares.
Susana Alegría