LOS EMPLEADOS LOGRARON SALIR ANTES DE QUE SE DECLARE EL INCENDIO
Arrasador: voraz incendió consumió por completo siete autos y un galpón
Un incendio de importantes dimensiones se declaró en el edificio donde funciona un taller de chapa y pintura, ubicado en Los Colihues y Tiscornia. Se escucharon explosiones constantes, ya que quedaron atrapados siete autos. Nueve dotaciones de bomberos trabajaron en el lugar y hubo temor en quienes viven en las inmediaciones. Pasadas las 20.30 existía peligro de derrumbe en el sector superior del edificio donde se encontraban las oficinas.
Personal de Camuzzi y de la CEB se acercó rápidamente y, en la medida que el fuego se fue aplacando y les permitió acercarse, procedieron al corte de los servicios, no solo en el edificio incendiado, sino en algunos linderos.
Las densas columnas de humo se vieron a varios kilómetros de distancia. La labor de las diferentes dotaciones, nueve en total, fue intensa y, luego de transcurridos varios minutos, las autoridades comenzaron a pedirle a periodistas, fotógrafos y camarógrafos que se alejen, porque las explosiones de algunos tanques los exponían a un alto riesgo.
También fue dramática la labor de servidores públicos para que el fuego no se propague a una vivienda de dos plantas que se encuentra pegada a la parte trasera del taller.
Por fortuna, de acuerdo a gente allegada al propietario del establecimiento, los empleados lograron abandonar el lugar, por lo que no hubo que lamentar ninguna víctima. El fuego se habría iniciado en la cabina donde se pintan los autos, ubicada en la parte trasera del edificio. Por ello es que hubo riesgo de que las llamas vayan para el lado de la vivienda vecina, debiendo realizar los bomberos tareas de enfriado.
La labor de los bomberos se vio dificultada por las explosiones. En un primer momento solo pudieron combatir el fuego desde la puerta, ya que se les hizo imposible ingresar al interior para llegar al epicentro. Con cada detonación recrudecían las grandes llamaradas.
Los vecinos informaron a El Cordillerano que “las explosiones fueron estruendosas y hubo riesgo de que las llamas se extendieran a nuestras viviendas”.
El taller que sufrió los daños se llama Cochelo y es conocido por sus trabajos de reparación de vehículos.
El lugar estaba plagado de elementos inflamables, restos de combustible de los vehículos, herramientas eléctricas, soldadoras y pintura, entre otras cosas. La combinación de los elementos que estaban en el interior provocó que las llamas sean sorprendentes, alcanzando varios metros de altura.
De acuerdo al testimonio de los vecinos cercanos, cuando comenzó el incendio “todavía estaban los empleados en el interior, que alcanzaron a salir por milésimas de segundos y fueron pocos los autos que lograron sacar del lugar. Solo aquellos que estaban en el playón exterior y un par de los de adentro, pero cercanos al portón de ingreso”.
Las llamas asomaron por las ventanas de la enorme estructura de ladrillos de hormigón causando escenas de pánico.
Varias dotaciones del Cuartel de Bomberos Centro trabajaron en el lugar, además de Policía de Río Negro, refuerzos de Bomberos Melipal, Protección Civil y otras fuerzas vivas.
De inmediato la calle 9 de Julio se colmó de curiosos que dificultaron la movilidad de las autobombas que arribaron al lugar del hecho, por lo que efectivos policiales, bomberos e inclusos civiles se apostaron en el lugar para reordenar el tránsito.