2020-11-18

EXPERTO DEL ICE

En Parques conocen el origen en cuatro de cada diez incendios

El encargado del área técnica de Incendios Comunicaciones y Emergencias (ICE) del Parque Nacional Nahuel Huapi, Marcelo Bari, advirtió: “Estamos en un ambiente propenso a quemarse y, en las temporadas de verano, tenemos muchos días con condiciones de peligro que podrían sostener un gran incendio forestal”.

“Al vivir en esta región, eso hay que saberlo como premisa”, sostuvo.

En diálogo con "El expreso periodístico", durante la mañana de radio El Cordillerano, Bari explicó: “En esta zona de la Patagonia, tenemos un clima de verano seco, que predispone el combustible, hace perder humedad a los restos forestales, sobre todo a los que están muertos y tirados en el piso, y llega un punto, como la leña para hacer asado, que arrimándole una fuente de ignición, es decir algo que de calor, se produce un incendio”.

En cuanto a lo que sucede con los rayos, desmitificó la idea de que, en el pasado, en la ciudad no existían hechos relacionados con ese fenómeno: “Hay mucho trabajo de investigación que se está conociendo. Antes, lo que había, que parecía conocimiento, era tradición oral: ‘Yo nunca escuché un trueno, entonces acá no hay tormentas’… Pero, en realidad, sí había; existen registros de incendios viejos por rayos”.

“De hecho, en el Parque Nahuel Huapi, desde que tenemos registros un poco más sistematizados, hay una incidencia bastante importante de incendios por ese motivo. No tenemos tipificados los orígenes de todos los registrados; esa es una ‘pata’ que nos falta: dedicarnos un poco más a los motivos de los incendios forestales. De todas maneras, cuatro de cada diez sabemos la causa. Y, de ese porcentaje determinado, un trece por ciento es ocasionado por rayos; hablo dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, no de la ciudad de Bariloche”, ahondó el experto del ICE.

Ante la consulta sobre si es cierto que existen fuegos intencionales para sacar leña de algún sitio, Bari se mostró descreído: “Para mí, hasta que se demuestre que es así, se trata de un mito urbano. No es lógico”.

Incluso fue más allá, y sostuvo: “Entre las causas registradas, en el Parque la intencionalidad es muy baja; además, es muy difícil de probar”.

Aclaró que lo que abunda “es un mal uso del fuego: alguien que lo hace no con intención de generar un incendio, sino con el fin de utilizarlo para otra actividad, y se le escapa”.

Y citó, como ejemplo, una persona que “cortaba un tacho con una amoladora y no se dio cuenta de que las esquirlas podían prender el pasto, que de hecho fue lo que pasó, y la condición meteorológica hizo imposible que lo pudiera apagar”.

“Hay condiciones que predisponen el combustible de tal forma que, por más que estés al lado, no lo podés controlar, y eso generó un incendio, que en este caso, no fue forestal, ya que se produjo del lado de la estepa”, añadió.

Bari, que tiene cincuenta y tres años y se dedica a combatir el fuego desde los diecinueve, consideró: “Existe una ilusión, acá y en todos los países que tienen bosques templados propensos a quemarse, de que los bosques pueden funcionar sin el fuego. Y es solo eso: una ilusión”.

“Se puede prevenir, pero los ecosistemas boscosos siempre se van a quemar. Podemos intervenir en el cuándo y el cómo, pero no podemos evitarlo”, afirmó.

En ese sentido, aclaró que dicha intervención, en el ecosistema de bosque andino-patagónico de la región, requiere estudios que la avalen, para saber el momento y la forma en que debería llevarse a cabo.

Y, para que no quedaran dudas sobre los cuidados requeridos en caso de que se decidieran realizar acciones de ese tipo, apuntó: “Cuando empecemos a manejar el combustible, tendrá que ser un programa que implique que las instituciones que lo hagan se dediquen a eso todo el tiempo: en temporada de incendios, combatirlos; y, en otros períodos, hacer quemas prescriptas, raleo”.

Asimismo, comentó que eso sería solo en determinadas zonas, ya que “no tendría sentido hacerlo en el medio de la cordillera, pero sí en los barrios del oeste de Bariloche o en las áreas de interfase del Parque Nahuel Huapi, en la zona de Mascardi, en las regiones cercanas a Villa la Angostura...”.

El experto remarcó que, en caso de que en el futuro se decidiera reducir el combustible, es decir, ralear el bosque, no podría hacerlo cualquiera, sino solo las instituciones que se dispusieran para el tema.

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