2020-11-18

En la Feria Antú soplaron las velitas al cumplir diez años

Hoy los integrantes de la Feria Antú no pudieron realizar el festejo de cumpleaños al cual estaban acostumbrados con sorteos y regalos para sus clientes, pero de todas maneras, soplaron las velitas y festejaron de manera muy íntima este décimo aniversario.

Nada ha sido fácil para sus integrantes pero continúan planificando sueños y ahora, apuestan a otro paso, construir un solo techo unificado.

Graciela Alvarez recordó los inicios “primero armábamos nuestros puestos en la vereda del Santo Cristo ocupando casi toda la cuadra, cuando tuve que cerrar mi comercio en Onelli, me sumé y al poco tiempo empezamos a ver la forma de alquilar el predio donde estamos”.

Un grupo se puso de acuerdo, aportó una cuota y con ese dinero finalmente entraron al espacio que anhelaban “los que no entraron en la Antú tiempo después se sumaron a la Sin Fronteras”.

El primer presidente fue Federico Danlinker, Leda Torres secretaria y Estela Asenjo tesorera. “Ellos fueron las caras visibles que empezaron a presentar notas y pedir reuniones con las autoridades para lograr el permiso”.

Hoy son 54 socios pero en ese entonces eran menos de treinta. El intendente era Cascón “él nos dio una mano para los trámites y para limpiar un poco el terreno porque estaba lleno de arbustos, me acuerdo que un día una compañera vino y puso su puesto, después todos la seguimos”.


Parte de los feriantes hace algunos años 

Debían ser todos de chapa para evitar incendios “gas natural todavía no tenemos así que nos manejamos con anafes, algo de madera tienen pero hicimos lo que pudimos” aclaró. Cada uno fue armando su espacio como pudo ya que las ventas eran sus únicos ingresos. Los puestos más chicos eran de 2x2 y los más grandes de  4 metros.  

A lo largo de estos diez años son ellos mismos quienes se turnan para realizar las guardias diurnas y nocturnas y así cuidar todos los puestos que integran la Feria Antú.

Antes de instalarse en ese predio pusieron dinero entre todos y construyeron dos baños, conectados al sistema de cloacas, algo indispensable para el normal desarrollo. “El socio que está de guardia es el que se encarga de limpiarlo y mantenerlo durante el día”.

Tiempo después lograron darle una forma legal con la correspondiente personería jurídica, su nombre es “Asociación Civil Feriantes Bariloche Feria Antú”. Cada dos años se reelige la comisión directiva pero en este 2020 debido a la pandemia, están viendo cómo será. Todos los meses tienen que pagar el alquiler, los impuestos y los servicios.


La tarjeta de invitación inaugural hace diez años

 

Techo propio

Cuando aún estaba Mella como Titular de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social habían recibido de su parte la propuesta de que el municipio iba a darles todos los materiales para lograr hacer un techo nuevo para la totalidad de la feria. Los feriantes debían pagar la mano de obra.

“Vino la pandemia y se fue Mella así que ahora vamos a pedir reunirnos con su reemplazo, Giménez para poder dar continuidad a eso ya que una parte del dinero para la mano de obra nos la donó la dueña del terreno y otra parte logramos juntarla,  ese dinero se va desvalorizando a medida que pasa el tiempo” dijo Alvarez.

Ese techo iría desde el frente que aún está descubierto, hasta el fondo, uno solo para todos los puestos y así evitar las filtraciones de agua permanentes que tienen.

“Casi ninguno de nosotros recibió el IFE, somos 54 familias que vivimos de esto y este año estuvimos muchos meses sin generar ingresos, tampoco tuvimos la suerte de descuentos en los impuestos entonces fuimos acumulando deudas y nos es imposible comprar los materiales para hacer el techo” aclaró. Para sobrevivir fueron haciendo ventas de comidas y así solventar las deudas.

Hay algunos socios que todavía no se han incorporado a sus puestos por ser personas de riesgo o porque no tienen el dinero para adecuar sus espacios de acuerdo al protocolo sanitario. “Muchos hemos puesto vidrios o nylon y de a poquito vamos volviendo a la normalidad”.

Otra de las metas es arreglar la vereda, con las nevadas se fue arruinando el cemento “cosas que tenemos que ir planificando porque es todo a pulmón”.

 

Susana Alegría

Te puede interesar