LA SITUACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DEL COMAHUE PARA 2021
Marcelo Alonso: "Con lo asignado en el presupuesto no alcanza"
“La Universidad del Comahue va a recibir un monto mayor al que tenía, corregido por la inflación, pero, aún con esas mejoras, es insuficiente”, manifestó el decano del Centro Regional Universitario de Bariloche (CRUB), Marcelo Alonso, en cuanto al dinero que se le asignará a la entidad en 2021. “Hay necesidades a cubrir para las que ese presupuesto no alcanza”, aseveró.
La institución se quedará con 4.670.484.639 pesos de la distribución de créditos a las universidades.
“Se habían pedido alrededor de 5 mil millones”, señaló Alonso.
En ese sentido, ante lo que se pretendía y lo que se obtuvo, consideró: “Para una universidad de este tamaño, que, entre las medianas, es de las más grandes, la diferencia es significativa”.
Así, destacó la complejidad del establecimiento educativo, con dictado de carreras en Allen, Neuquén, Cipolletti, General Roca, Villa Regina, Cinco Saltos, San Antonio Oeste, Choele Choel, Viedma, San Martín de los Andes, Zapala y Bariloche. “Es una extensión territorial importante, con lo que la gestión se complica, y se requiere un presupuesto grande”, dijo.
El decano recordó el camino que sigue el presupuesto antes de definirse: “Primero, teniendo en cuenta todas las necesidades, se prepara y se presenta ante el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que incluye a todos los rectores; luego es elevado al Poder Ejecutivo; después se discute y se aprueba en el Congreso Nacional… A veces te dan lo que se pide, en ocasiones menos, o más”.
En este punto, cabe resaltar que, el pedido del CIN, para 2021, fue de 242 mil millones, es decir con un aumento del 20 por ciento respecto a este año.
Sin embargo, y sin tener en cuenta que la situación ameritaba en realidad solicitar un incremento aún mayor, de aproximadamente un 40 por ciento (se optó por pedir menos para no exigir las arcas en una época tan complicada), el valor que finalmente quedó es más de 10 mil millones inferior a lo requerido.
“Uno quisiera trabajar holgadamente, no malgastar los recursos. Haría falta contratar más gente, tener una mayor posibilidad de comprar equipos, reponer los que se ponen obsoletos, atender necesidades de los estudiantes, en cuanto a becas y otras ayudas…”, enumeró Alonso.
Además, remarcó que “la Universidad está funcionando con el presupuesto prorrogado del año pasado, porque este año no hubo uno nuevo”.
En ese punto, cabe destacar que, en 2019, se había solicitado, desde el CIN, 248.500 millones para el 2020. Es decir que lo que se pidió para 2021 fue inferior a lo que se pretendía, en principio, para este año, y ni así se alcanzó el monto.
Igualmente, también es cierto que, desde varios sectores, se indica que durante la gestión de Macri, en términos reales, el presupuesto se había retraído casi un 15 por ciento.
Justamente, Alonso expuso: “Históricamente, la Universidad del Comahue tenía, del presupuesto nacional para el sector, un porcentaje determinado, que, en los últimos años, fue bajando, con lo cual no recibíamos el dinero que hacía falta; ahora eso empezó a corregirse, subió un poco, aunque todavía no alcanzamos el nivel que nos permitiría funcionar un poco mejor”.
Y reflexionó: “Creemos que, a partir de un gobierno nacional que es más receptivo a las necesidades de las universidades, que nos ha puesto como consultores preferenciales para resolver problemas, esto se irá corrigiendo”.
“Obviamente, la prioridad es combatir la pandemia, con lo cual los recursos que uno requiere van a tener que esperar un poco”, consideró el decano, pese a lo cual aclaró: “Por más que entendemos la situación, a los que realizamos gestión, es decir a aquellos que tenemos responsabilidades, se nos complica bastante cubrir las necesidades”.
En ese punto subrayó que, según se le había comunicado, se recibirán fondos desde el ministerio de Educación, “para solucionar los múltiples problemas de la falta de presencialidad”.
Alonso ahondó: “Muchas veces, a partir de las gestiones de los diversos ministerios, aparecen recursos por fuera del presupuesto. Por ejemplo, este año se aprobaron, para la Universidad del Comahue, fondos para construir la sede de la facultad de la Salud y el Ambiente de Neuquén”.
“Son partidas que surgen para necesidades que no están incluidas en cada presupuesto. Durante el gobierno de Mauricio Macri, hubo un recorte importante de estas posibles fuentes de financiamiento. Ahora, lentamente, están volviendo a aparecer”, afirmó.
El directivo contó que, en Bariloche, la Universidad del Comahue cuenta aproximadamente con dos mil estudiantes activos.
En cuanto al personal, expresó: “Entre docentes y no docentes, junto a becarios de investigación y otras categorías, somos unas trescientas personas. A esa cifra se le suma una cantidad similar de miembros del CONICET, con los que compartimos los lugares de trabajo”.
Los sueldos, y la mayor parte de los servicios, se cubren directamente desde Neuquén.
En cuanto al dinero que recibe la sede para su funcionamiento, se trabaja con 71 mil pesos mensuales, destinados a “arreglos, compras de insumos, etcétera”.
“Ese presupuesto todavía está a valores de 2019, con lo cual es complicado…”, advirtió.
“Por otro lado, hay recursos propios que se generan a partir de servicios y actividades que hace cada unidad académica, lo que nos permite trabajar de una manera más holgada, pero eso depende mucho de cada año. En particular, con el tema de la pandemia, eso se ha resentido, porque no hemos podido hacer varias labores para las que nos hubieran requerido”, declaró.
Christian Masello