2020-11-15

EL VICERRECTOR DE LA ZONA ANDINA DESTACÓ EL PAPEL DE LA ENTIDAD EDUCATIVA

En poco tiempo comenzarán con algunas clases presenciales

“La universidad es un instrumento que ha servido para la movilidad social ascendente, sobre todo, de los sectores populares”, consideró Diego Aguiar, vicerrector de la sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro desde agosto del año pasado.

Aguiar nació en Viedma, donde cursó el colegio primario y secundario. Luego, fue a estudiar Sociología a la Universidad Nacional de La Plata, e hizo su maestría y doctorado en Buenos Aires. Además, es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET).

El cargo en la sede Andina le permitió retornar a la provincia y, desde este lugar, tratar de realizar un aporte en la región.

Más allá de esa contribución de la entidad para que las fracciones más castigadas puedan conseguir una herramienta fundamental, el vicerrector destacó que, desde otros sectores, también se ha visto un reconocimiento para la labor educativa de la institución. Así, señaló: “En los últimos tres años se incorporaron muchos estudiantes de clase media que optaron por dejar de viajar a otras ciudades, donde pagaban alquileres onerosos, y estudiar acá, porque nuestras carreras son de calidad, y no tienen nada que envidiarle a otras universidades tradicionales”.

“Dentro del contexto de la pandemia, y de las dificultades económicas del país, pudimos garantizar el derecho de la educación de la mayoría de los estudiantes que venían cursando. No pudo ser del cien por cien porque había algunos con dificultades de conectividad, o que directamente no tenían computadora”, aseveró.

En tal sentido, apuntó que los principales inconvenientes relacionados con lo tecnológico se dieron en El Bolsón.

“Comparamos las estadísticas de los estudiantes en el primer cuatrimestre de 2019 con las de 2020, y comprobamos que el rendimiento fue similar. Pero se observó diferencia entre las ciudades. En Bariloche hubo mejor rendimiento que en Bolsón, justamente porque muchos alumnos viven en pueblos, o en la misma localidad, pero con problemas de conectividad, y no pudieron seguir las materias”, explicó.

“La Universidad dio becas de conectividad para los estudiantes que no podían pagarla, pero, si no hay señal, no hay manera de resolver las dificultades”, añadió.

Igualmente, recordó que, “desde agosto”, se abrieron “aulas de computación en el edificio de El Bolsón, para quienes no podían trabajar desde sus casas”.

A su vez, recalcó que lo mismo pasará en Bariloche, con aperturas de distintos ámbitos: “A partir del jueves, también habilitaremos aulas de informática en un edificio de la calle Tacuarí, con turno previo, para que no haya aglomeración de gente. Y la semana que viene se abrirá la biblioteca, para sacar material, y también los laboratorios, para que los alumnos puedan realizar las prácticas”.

Asimismo, recordó que “salió una normativa del ministerio de Educación que permite que las universidades nacionales desarrollen actividad docente”. En ese punto, indicó que se necesita una autorización del gobierno provincial. “Ya la estamos gestionando”, informó, a la vez que calculó que la semana próxima ya contarían con el permiso.

Sucede que corren contra reloj, porque el 21 de diciembre comienza el receso.

“En Bariloche y El Bolsón, este año dimos setecientas materias, de las cuales sólo treinta no pudieron finalizar el cursado de manera virtual, porque necesitan aunque sea algunas horas de manera presencial”, expuso.

Así, citó, entre otras, asignaturas relacionadas con química, física, electrónica y telecomunicaciones, pero también varias de la Licenciatura en Arte Dramático y el Profesorado en Teatro, vinculadas a la expresión corporal.

“Estamos organizando con los directores de esas carreras, y los docentes, para que puedan dictar las horas que no pudieron dar en forma virtual”, contó.

Comunicó que la idea es “que los alumnos puedan finalizar y empezar bien el año próximo, sea como sea que se curse, porque todavía no se sabe”.

Las inscripciones están abiertas y se recibirán hasta el 31 de enero.

“El curso de ingreso se va a dictar entre febrero y marzo, en principio, de manera virtual”, notificó.

“Estamos a la expectativa de las normativas que salgan del gobierno nacional, como también de las autorizaciones de la provincia, para ver cómo va a ser el primer cuatrimestre del año que viene”, agregó.

Christian Masello

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