EL VICERRECTOR HABLÓ DE LAS INSTALACIONES Y EL CONTEXTO PRESUPUESTARIO
La obra del campus de la Universidad de Río Negro está paralizada
El vicerrector de la sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro, Diego Aguiar, recordó que la institución, en la región, trabaja en diecinueve lugares, de los cuales solo dos son de su pertenencia (el que llaman edificio Anasagasti 1, y las instalaciones de El Bolsón ubicadas en la avenida San Martín frente a la feria artesanal, que fueron compradas a una congregación religiosa franciscana).
“En Bariloche, al lado del edificio que tenemos, estamos por terminar otro, al que llamamos Anasagasti 2, donde habrá ocho aulas”, declaró.
“Resta un diez por ciento de la obra, así que calculamos que estará listo en marzo”, conjeturó.
“Por otro lado, estamos haciendo lo que llamamos el Pabellón 2 del campus, frente a INVAP, de tres mil metros cuadrados. El año pasado la construcción venía muy bien, pero, por los problemas que hay en el país, la empresa a cargo, en septiembre de 2019, dejó de trabajar. Estos meses estuvimos negociando para que retomen la obra. Esperamos que próximamente puedan hacerlo”, dijo.
“Es un trabajo de trescientos millones de pesos”, detalló, aunque luego aclaró: “Hay que tener en cuenta que, con la inflación, uno tiene el costo inicial, pero luego las empresas piden todo el tiempo refinanciar. Es algo que negocian directamente con el Ministerio de Obras Públicas”.
“Cuando concretemos ese edificio, que esperamos terminar sobre el final del año próximo, dejaríamos de alquilar otros lugares, tanto para aulas como para investigación”, especificó.
En cuanto al personal con que cuenta la institución en la región, refirió que, entre las carreras de grado y posgrado, hay cuatrocientos cincuenta docentes, además de ochenta no docentes.
El presupuesto que se manejó en 2020, para salarios, fue de cuatrocientos treinta millones de pesos, aparte de veinte para gastos de funcionamiento.
“Este año fue extraño, por la pandemia. Hubo una readecuación a los rubros. La plata que en 2019 gastábamos en viajes y viáticos, en 2020 se usó para becas a los estudiantes, por ejemplo”, informó Aguiar.
Al hablar de esas cifras, destacó que esos montos servían para “la movilización de la economía local”, ya que “los millones de pesos que se invierten en las obras implican que los materiales de construcción se compran acá, en los corralones, y los obreros que se contratan viven en la zona”, mientras que “el gasto en sueldos es dinero que, en consumo, se vuelca en la región”.
En cuanto a la importancia de la entidad a nivel educativo, expresó: “En promedio, entre Bariloche y El Bolsón, ingresan mil alumnos por año. Tenemos diecinueve carreras de grado y siete de posgrado. Actualmente, hay tres mil estudiantes activos, que ahora cursan bajo modalidad virtual. Aparte, dictamos diferentes cursos. Desde el inicio de actividades en la universidad, hubo trescientos cincuenta y tres títulos de graduación, finales, a egresados de la Sede Andina”.
Además, Aguiar remarcó que hay ciento setenta y cinco personas que realizan investigación.