DE MARZO A SEPTIEMBRE
El aislamiento aumentó la violencia intrafamiliar en Bariloche
En el curso de la pandemia se desató una situación muy delicada en cuanto a la violencia familiar. Desde marzo a septiembre hubo más agresiones dentro de los distintos hogares. “Un riesgo alto”, indicó la comisario Marisol García, a cargo de la Comisaría de la Familia en Bariloche.
Desde el comienzo de la pandemia, de marzo y hasta septiembre, “hemos notado que el riesgo alto ha crecido notablemente", informó la oficial de la Policía de Río Negro a través de El Cordillerano Radio (93.7). Agregó que “significa que hay un historial de violencia en determinadas familias, con alguna persona hospitalizada o con intervención de otras instituciones, casas refugio por ejemplo, y en algunos casos se tuvo que acudir a la SeNAF (Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia) porque eran vulnerados los derechos de los niños”.
Afortunadamente dentro de la sociedad a partir de septiembre se comenzó a normalizar, “tuvimos más variedad de recepción de escritos, la valuación de riesgo es baja, moderada, pero se han tocado picos altos también y estos últimos días hemos visto el registro de casos de abuso sexual infantil”.
Obviamente esa situación es muy preocupante, García explicó al respecto que “hay una consecuencia vinculada al encierro, es muy difícil tener que convivir con la persona agresora, con la persona que tiene esta reacción de estar molesto por equis cosas y maltratar a quienes están a su alrededor”.
Asimismo sostuvo la oficial que “otro de los factores es la situación económica, no tener la posibilidad de una salida a futuro. Eso también es una consecuencia, aunque no se justifica por supuesto. Nosotros todo esto lo notamos por lo escritos”.
Consultada sobre qué debe hacer la gente cuando se encuentra ante dichas situaciones difíciles, refirió que “hay una línea 144, de nivel nacional, ahí a la persona se la va a atender, son profesionales, les van a evacuar todas las dudas y los van a derivar directamente a la Comisaría de la Familia. Es para cuando necesitan ser asesoradas, pero si están pasando alguna situación de emergencia hay que llamar al 911, ahí se va a acercar un patrullero y la va a llevar a nuestra dependencia, donde se tomarán las medidas necesarias en cuanto al agresor”.
Sobre si hay situaciones recurrentes dentro de determinadas familias, aseguró García que “sí, nosotros les decimos ‘criterios críticos’, son casos recurrentes donde está la presencia del alcohol, de droga o muchas veces un régimen de comunicación con los niños, ‘te lo llevó, te lo traigo, hoy te toca a vos porque no los veo’, situaciones donde tomamos exposiciones policiales y se dejan asentados estos problemas, también hay denuncias penales cuando se encuadra en algún delito”.
Dentro de las actividades que se producen a través de la Comisaría de la Familia, “últimamente estamos haciendo capacitaciones a través de Zoom, es algo productivo, colaboramos, le sacamos dudas a las personas, situaciones que muchas veces están naturalizadas, como el maltrato o se cree que porque lleva el dinero a la casa tiene derecho a hacerlo o a tener algún tipo de contemplación por parte de las personas agredidas”.
Luego agregó “todo eso nos sorprende, en especial por la desprotección de los menores. Entonces llamamos a la reflexión a las familias, a las personas víctimas para que puedan decir ‘hasta acá...’ y darle una vida mejor a sus hijos. Si no va mas una relación hay que proteger a los niños y el problema de consumo también es un agravante”, señaló.
Ante la toma de conciencia de la problemática, desde la dependencia policial se elabora un informe sobre la repetición de esos problemas en base al Sistema de Atención Territorial (SAT), que pertenece al Consejo Provincial de la Mujer y “trabajamos en conjunto con el área de Género del Municipio, con el SeNAF en caso de que haya menores involucrados y recurrimos inmediatamente a las juezas de Familia. Hemos creado un grupo de WhatsApp donde nos comunicamos directamente y allí empezamos a tomar las medidas necesarias”.
La comisario también mencionó que “si hay que contactar a alguna persona herida o lastimada, ajustamos los medios para llegar a ella o vamos a buscar a los familiares, ya que generalmente todas las instituciones involucradas tienen un historial de estos casos y podemos intervenir, pero lo importante es también que se quiera llegar a poner fin a estas situaciones de violencia”.
Para la oficial es imperioso convencerse de que “se quiere mejorar, tomar esa decisión de decir ‘hasta acá llegó esta vida que llevamos’ y hacer lo imposible para cambiar. Seguramente hay niños, son el futuro, estamos sembrando en ellos un ámbito lindo de familia o de violencia. Porque mañana seguramente va a haber consecuencias cuando se es adolescente o adulto, entonces madres y padres somos responsables de darles una vida mejor a nuestros hijos. Pensar que todos estamos para ser felices, aunque quizás la situación económica hoy nos pone en duda”.
Por último, Marisol García dijo que “hay casos de mujeres que se han separado con tres chiquitos, se empezó a golpear puertas, las familias ayudaron y han salido adelante. Una madre me dijo una vez ‘aunque tenga que comer pan duro no quiero vivir más esta situación’, lo primero es eso, mirarse y tomar fuerzas para poder cambiar”.
(Contacto para emergencia 911 o 144 – Vilcapugio y Onelli – teléfono 4423697).
Juan Carlos Montiel