2020-11-11

EL GROOMING, UN PELIGRO DE ESTOS TIEMPOS

El acoso a pequeños y adolescentes aumentó con la virtualidad

El grooming es la acción deliberada de acoso, por parte de un adulto, a un menor, a través de un medio digital. A partir de la denuncia de una oyente, ante un hecho de estas características (durante un juego en redes) que había sufrido su nieto, de cinco años, en el programa radial "Mano y contramano", la conductora Marcela Cabral dialogó con la cabo Renata Olmos, del área de capacitación y prevención de la Comisaría de la Familia, quien manifestó: “Con la virtualidad que se vive en la actualidad, esto se hizo más frecuente”.

La oficial indicó que, ante la toma de conocimiento de una circunstancia de este tinte, la recomendación es no retar a los niños, ya que son víctimas que, en su inocencia, caen en las tramas que tejen los acosadores.

“Traten de crear un vínculo de confianza, para que puedan contar lo que les pasa”, expresó, como consejo.

Así, expuso que suele suceder que los victimarios, “primero se comunican como si fueran amigos de la misma edad; segundo, preguntan si tuvieron novia o novio; tercero, pasan a un tono más alto”.

El accionar apunta a obtener “fotos de la criatura o cometer el delito de un abuso”.

“Por eso hay que tener mucho cuidado, que la computadora esté en el comedor o en el living donde los padres puedan ver, y los hermanos mayores también… Hay que estar atentos respecto a los celulares en horas de la noche, cuando, jugando o chateando, aparecen estos tipos”, señaló.

Olmos explicó que, ante un acontecimiento de ese tipo, hay que “acercarse al Juzgado de Familia; ningún caso es igual al otro, todos son diferentes. Así que, a medida que llegan los padres o familiares, se los asesora en cómo seguir”.

La especialista dijo que, para hacer la denuncia, es conveniente “tener las pruebas lo más certeras posibles”.

“Nosotros no podemos entrevistarnos con el menor sin un adulto responsable que esté autorizado para eso. El primer contacto que hacemos es con el padre o tutor. Vemos qué fue lo que pasó, y ahí nos comunicamos con el fiscal”, explicó.

La policía sugirió: “Si el hecho es, por ejemplo, por WhatsApp, no bloqueen el número, tampoco se hagan pasar por el niño, sino que aparten el celular y vengan inmediatamente a la comisaría. Sabemos que es muy difícil, porque te genera impotencia, pero nunca hay que hacerse pasar por el chico en esa instancia, porque entorpece la investigación de lo que va a llevar a cabo la fiscalía a futuro”.

Olmos se refirió, asimismo, a las intimidaciones que hacen los acosadores: “Una vez que tienen alguna foto o video del menor, les dicen: ‘Si no me das algo más, voy a matar a tus papás’. Siempre es una amenaza. Por eso, a veces, cuesta mucho que el menor lo cuente”.

Ante el aumento del uso de medios tecnológicos, por el aislamiento que vino a partir del COVID-19, se le consultó a la oficial si hubo un incremento de denuncias de grooming. Al respecto, contestó: “Tuvimos casos, no muchos, pero los que hubo tuvieron un tono grave. Lo que también ocurrió, con esta pandemia, fueron abusos a menores. Algo de virtualidad, y otro poco de encierro”.

Renata Olmos recordó que la Comisaría de la Familia está abierta las veinticuatro horas, y, ante un tema de grooming, indicó que no duden en acudir, a la vez que insistió en que no borren los chats donde figure el acoso, por más que haya fotos de los menores involucrados, ni tampoco bloqueen números, porque todo eso puede servir para hallar al acosador.

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