LOS MOTIVOS DEL OLVIDO EN PANDEMIA
“La gente piensa que por envejecer va a tener problemas de memoria, y eso es un mito”
Las licenciadas Gabriela Pontoriero y Andrea Meana, un equipo de profesionales dedicadas a trabajar en la estimulación y entrenamiento cognitivo en el espacio Memorieté, participaron del programa "GPS" de Radio El Cordillerano (93.7). En diálogo con Daniel Pardo, hablaron sobre la memoria, el envejecimiento y algunas creencias negativas que puede haber sobre los olvidos. “El olvido en sí no es ni bueno ni malo y en algún punto es necesario”, señalaron.
“Para la funcionalidad de la memoria, es necesario el olvido también. Y siempre hay variables previas que hay que analizar y descartar antes de tomarlo como un indicio negativo”, detallaron.
Por ejemplo, “en este momento de cuarentena, en que la gente pasa por muchos momentos de angustia y de estrés, es muy frecuente que haya gente que empieza a tener olvidos y, por tener una cierta edad en la que se tiende a generar más alarma -por ejemplo, de los 60 años en adelante-, hay mucho miedo en torno a que este olvido pudiera ser algo potencialmente malo”, expresó Andrea. “Pero la realidad es que hay muchos factores que pueden intervenir y pueden traer como consecuencia secundaria que una tenga olvidos, y no necesariamente significa que haya una patología en la memoria”.
“Una persona que está deprimida o está muy estresada va a tener olvidos y su memoria no va a tener el mismo rendimiento que si no estuviera esa angustia o esa depresión”, agregó.
Gabriela también explicó que “el proceso de envejecimiento no siempre implica un deterioro cognitivo. La gente piensa que, por llegar a viejo, va a tener problemas de memoria, y eso no es así. Es un mito”.
“El envejecimiento debería ser un proceso sano. No por envejecer significa que vamos a enfermar”, aclaró. “Sí hay una realidad y es que todas las funciones cognitivas se enlentecen con el tiempo. Es el proceso mismo del envejecimiento, como los movimientos se hacen más lentos, el lenguaje se hace más lento. Y los procesos cognitivos también”.
Por otro lado, explicó cuáles podrían ser señales de alarma. “Lo importante es recuperar la información”, señaló. “Es súper importante, aunque sea un día después. El tema es cuando aparecen olvidos de hechos que después no tengo registro de que eso sucedió. Por ejemplo, me fui a bañar y después no me acuerdo si me bañé o no. Eso es lo que empieza a llamar un poco más la atención. Pero mientras la información se recupere, no habría por qué alarmarse”.
“Lo principal es poder trabajar la creencia cultural que hay de que la vejez viene acompañada de patología o disfuncionalidad. Nada más lejos de eso”, resaltó Andrea.
El grupo Memorieté originalmente comenzó con “una merienda de por medio para confluir el encuentro y el trabajo cognitivo fuerte con un momento de relax y de compartir con las compañeras del taller. De ahí, nuestro nombre”, contaron.
El espacio enfocado a la salud y la prevención, busca trabajar también sobre la conciencia en el tema y orientar. “Ayudar a la gente a que busque su camino. Porque muchas veces no es la estimulación cognitiva, tal vez, a la persona le gusta estudiar idiomas o hacer música, por ejemplo”.
Actualmente, la propuesta adaptada a una versión virtual es un taller mediante la plataforma Zoom, dirigido a adultos jóvenes (entre 50 y 75 años) con el objetivo de entrenar y mantener activas las funciones cognitivas, con diferentes desafíos que ponen en juego tanto la memoria como la atención, funciones ejecutivas, lenguaje, coordinación motora, entre otras. “Nos gusta mucho el ida y vuelta que hay. Nos divertimos un montón y apuntamos a eso”.
“Hay que hacer cosas nuevas”, destacó. “Sumar desafíos nuevos es un desafío cognitivo también”. Para ponerse en contacto con las profesionales, se puede ingresar a los perfiles de Facebook e Instagram Memorieté y llamar a los teléfonos 154706400 (Andrea) y 154514185 (Gabriela).