SEGÚN MÉDICO ALERGISTA
Síntomas de COVID son mas leves en quienes hacen tratamientos contra la alergia
Es época de alergias, pero sucede que la actual pandemia minimizó el problema, por lo menos en la difusión, que sufren año tras año las personas alérgicas. No es novedad que inciden la polinización y el viento, sin embargo distintos estudios suman factores como el cambio climático, ya que los cambios de temperaturas hacen lo suyo. Además, la contaminación en los centros urbanos suma “adeptos” alergénicos y, aunque parezca paradójico, en las zonas rurales el alérgico no lo siente de la misma manera. Las explicaciones las brindó el médico alergista e inmunólogo Germán Darío Ramón, quien además es codirector del Instituto de Alergia e Inmunología del Sur.
Hace poco tiempo, el profesional estuvo en Filadelfia, en presentaciones de trabajos libres sobre el polen en relación al viento, como miembro del grupo presidentes del Comité de Aerobiología de la Academia Americana de Aerobiología de los EEUU.
Consultado a través del programa GPS, que se emite de lunes a viernes de 17 a 19 por El Cordillerano Radio (93.7) sobre el actual aislamiento que origina la pandemia y su influencia en las alergias, dijo que “hay muchísimos estudios con respecto al COVID en contexto sobre las diferentes alergias. El aumento del polen está relacionado con el clima, está aumentando, está cambiando mucho por el aumento de la temperatura, es un estudio lineal de varios autores en el mundo”.
Dentro del mismo esquema mencionó que “en los últimos 26 años el aumento de la temperatura, la máxima, la media y la mínima tienen relación lineal ya que hay mayor duración en la circulación del polen en el aire. Eso está demostrado en un estudio científico que fue publicado hace un año aproximadamente”.
De esta manera, el cambio climático está ayudando al aumento en la incidencia del polen. En cuanto a los alérgicos, hay dos temas: “primero el tipo de vida occidental, a lo cual nosotros estamos expuestos a un montón de variantes, más correctamente se debería hablar de urbano y rural. Las zonas rurales están demostrando que son más protectoras para las alergias que se manifiestan” y agregó que “es un poco paradójico porque se podría suponer que va a existir mas polen en las zonas rurales que en las urbanas, pero las zonas urbanas combinadas con la contaminación industrial y automotora en combinación con los polen, han demostrado un aumento en la alerginización, por la densidad de los polen y un aumento de alergias en las personas”.
Continuó al expresar que “para ser claros, hay más polen en las zonas rurales, pero hay más diversidad en la zona urbana. Pero en zona rural no hay concomitantes entre las personas que están expuestas que viven en zona rural, no estoy hablando de personas que ocasionalmente se trasladan de un lugar a otro, si de personas que viven en zona rural que no están expuestas, que no están expuestas a una gran contaminación”.
Sostuvo al respecto que “no pasa lo mismo en la zona urbana donde la contaminación industrial, de automotores, por la combustión, por la exposición externa, eso en la zona urbana hace que los polen sean más alergénicos, más fácil de producir alergias. Las personas al estar expuestas a esa contaminación tienen una inflamación en las vías respiratorias, conjuntivas e inclusive en la piel y manifiestan mayor expresión de las enfermedades alérgicas. Todo eso se basa en la teoría higiénica, si uno lo quiere exponer científicamente”.
Ramón contó asimismo que “estamos por publicar un paper de casi 200 ciudades de todo el mundo, un estudio que se hizo por espacio de tres meses, de enero a marzo, en conteo de polen y el aumento de casos por COVID positivo y sí tiene una relación lineal con respecto al aumento del polen en cuanto a los casos. Es algo interesante porque recién estamos iniciando el aumento del polen, la floración, hay una asociación”.
También hay artículos “muy buenos que hablan de que las personas que están en tratamiento, principalmente con corticoides tópicos, pre-nasal o inhaladores tendrían un efecto protector si se contagian el virus, entonces por el contrario a lo que uno piensa sobre que el alérgico va a tener mayor morbilidad o mortalidad, los contagios van a aumentar igual, pero allí pareciera que las personas que son alérgicas en tratamiento sufren la enfermedad COVID en forma menos intensa, menos peligrosa que aquellas personas que son alérgicas y no tienen tratamiento”.
Por último, el especialista sostuvo que “el uso del barbijo reduce la posibilidad de contraer alergias. Los tapabocas con un determinado tramado funcionan como una barrera para el polen. Por eso a las personas que son alérgicas se les dice que traten de evitar los días o las horas del polen, o si no se les dice que usen las mascarillas protectoras. Además con anteojos protectores para el polen, porque también entra por la conjuntiva, no solamente por la respiración”.
Juan Carlos Montiel