El homenaje de Carlos Calvo a la figura de Arnaldo Velázquez
Este miércoles nos dejó el querido Arnaldo Velázquez. Su incomparable voz ya no la escucharán en vivo las generaciones más jóvenes, pero el “maestro” dejó recuerdos invalorables tanto en una fiel audiencia que lo seguía como en compañeros y/o colegas que compartieron momentos de vida. Una amplísima trayectoria radiofónica que hizo escuela.
“El éter te extraña” puso un vecino en la víspera en redes sociales como un sencillo homenaje al entrañable Arnaldo. Carlos Calvo y Antonio Zidar compartieron momentos “de aire” a través de El Cordillerano Radio (93.7) en memoria de don Velázquez.
En la apertura del reportaje Tonchek mencionó: “ayer sufrimos un pequeño, gran cimbronazo todos aquellos que amamos la radio y los que nos hemos criado en esta ciudad, se fue ‘el’ locutor de Bariloche, Arnaldo Velázquez”. Muchos fueron los colegas y compañeros que compartieron horas de micrófono con el maestro.
Carlos Calvo fue uno de ellos, “ayer cuando las voces recorren la ciudad, de boca en boca uno va tomando dimensión de lo que ocurrió, vecinos del pueblo nos trasmiten sus emociones sobre el fallecimiento del ‘gran locutor’, con un timbre de voz tan particular. Es el recuerdo hacia Arnaldo, que tenía su capacidad de crear y conducir para la grilla de la mañana con una impronta tan particular y de noche con un timbre de voz que lo bajaba y hacía un programa muy intimista”.
“YPF en la noche”, “El Altillo”, “El disco que usted pidió” y muchos otros programas que los vecinos recuerdan. “También folcloristas, gente de campo que nos llamaron cuando él hacia campañas solidarias, es alguien que quedará marcando la historia de Bariloche”, indicó Calvo.
Aseguró que tenía una voz generosa “que siempre lo acompañó, ‘un caño’, como se dice en la jerga radial, y eso le permitió acceder rápidamente a LU8 de la mano de José Caló”, Por su parte Zidar, en el ida y vuelta, refirió que “a mí me llamó la atención siempre el don de gente, la apertura de esa generación, de ‘los viejos’, que de pronto veían que los jóvenes venían a competir por un puesto, que no abundaba ya que había un sola radio, y en esa sola radio tipos como Arnaldo y otros, realmente te trataban bien”.
LU8 fue “una suerte de universidad para muchos y cuando tuvimos que dar exámenes ya íbamos con esa enseñanza que nos trasladaban con tanta generosidad figuras como Arnaldo Velázquez, que te enseñaba a realizar una tanda, qué tono había que darle a tal pauta comercial y la generosidad de otros tantos, fue una verdadera escuela, fue mi casa y hoy veo esa casa y me acerca tantos recuerdos. Veo a muchos que nos marcaron el rumbo, veo a Pastor Méndez, a Arnaldo, a Carlos Bustos, a Nino Castro, tantos otros que seguramente nos olvidamos, pero todos marcaron rumbos y estilos”.
Fue toda una generación dispuesta a enseñar, a compartir, a generar mucho respeto por el oyente, “sobre lo que se decía cada vez que se encendía una luz roja, otro estilo, no sé si mejor o peor, creo que mejor sobre todo por la velocidad y la virulencia que hoy existe en la comunicación, que también va por las redes sociales y por las falsas noticias”, indicó Calvo.
Para Zidar, al maestro Arnaldo “le entendías absolutamente todo, desde la primera a la última letra, le entendías todo”. Allí Calvo aseguró que “tenía una fraseo y una voz perfecta, inconfundible, la particularidad del timbre de voz de Arnaldo era muy especial y la impronta de su personalidad también, con una característica muy pueblerina que generaba una rápida empatía tanto en la calle, como frente al micrófono”, finalizó.
Juan Carlos Montiel