2020-10-27

A 10 AÑOS DE SU MUERTE

Néstor Kirchner en Bariloche: el sombrero, la llave de la ciudad y la barda del Ñireco

En el décimo aniversario de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, El Cordillerano repasa sus visitas a la ciudad, las anécdotas y los motivos de cada uno de sus pasos por estas tierras.

En octubre del año 2000, “El lupo” era un dirigente peronista desconocido para gran parte del país y mucho más para Bariloche y Río Negro. Pese a ser un férreo defensor de la Patagonia, la distancia entre Santa Cruz y nuestra provincia, hacían que Néstor Carlos Kirchner pudiera caminar por calle Mitre como una persona cualquiera más.

Así lo hizo el 7 de octubre de aquel año, junto a quien luego sería diputado nacional, Osvaldo Nemirovsci y que más tarde sería reconocido como la primera persona en territorio barilochense, que confió en las cualidades del gobernador santacruceño.

“En aquella visita, Néstor estaba en una campaña por conseguir una tarifa diferenciada para los combustibles en toda la Patagonia. Con esa causa llegó al hotel Nahuel Huapi, donde brindó una charla para unas 80 personas, en una época donde no había muchos peronistas que lo conocieran y menos que lo apreciaran”, recordó hoy Nemirovsci a El Cordillerano.

Reveló que además de desandar la Mitre, mantuvieron una cena “en un boliche” cerca del kilómetro 6 de la avenida Exequiel Bustillo, como un primer contacto con la región.

En una segunda oportunidad, llegó a Bariloche como pre candidato a presidente en el mes de agosto de 2002. Hizo una “escala técnica” y le pidió al entonces intendente Alberto Icare, que lo fuera a buscar al aeropuerto, pero al no tener la jerarquía necesaria, “Beto” le dijo que lo esperaría en su despacho del Centro Cívico. Y hasta allí llegó casi en soledad, con tan sólo un puñado de acompañantes.

“Tuvieron una charla larga y ahí Beto le dijo que lo apoyaría”, confió a este diario un colaborador del fallecido mandatario local. A partir de ahí, ambos mantuvieron un estrecho vínculo y hablaban telefónicamente bastante seguido, pese a que Icare provenía del radicalismo y que había llegado al poder desde una fuerza vecinal. Tiempo después, se pasaría a las filas del flamante Frente Para la Victoria.

Kirchner en agosto de 2002 en el Centro Cívico llegó a pedir el apoyo de Icare (foto Toncek Arko)

En materia política, los memoriosos de la época, sostienen que el peronismo duro de Bariloche no apoyó la candidatura presidencial de Kirchner, cuando tenía en frente a Carlos Menem. “Osvaldo Nemirovsci, Beto Icare y Walter Cortés, fueron los únicos que los respaldaron desde acá”, manifestó el mismo colaborador.

Luego, hay que remontarse hasta el 6 de noviembre de 2003. El Tango 01 tocó pista en el aeropuerto local a las 13.15 y junto al presidente descendieron por la escalerilla el ministro del Interior Aníbal Fernández y la senadora Cristina de Kirchner, entre otros funcionarios y legisladores.

Aquel día, Kirchner llegó a esta ciudad a celebrar y conmemorar los 100 años de Parques Nacionales. En su discurso, aseguró que se harían las obras para que no falte el gas natural en la zona cordillerana y que el gobierno nacional garantizaría la inversión para dar "una solución definitiva" a la insuficiente capacidad del gasoducto que abastece la región. También confirmó que se avanzaría con las obras de la ruta 23.

Kirchner en 2003, junto al intendente del Parque Nahuel Huapi Sergio Rusak.

La visita duró apenas dos horas y estuvo absorbida por la tumultuosa ceremonia realizada en las escalinatas de la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, donde una lluvia mojó a toda la concurrencia. Aquella jornada, hubo un reclamo de la comunidad mapuche y el entonces saliente gobernador radical Pablo Verani fue abucheado por la gente. “No te puedo traer a ningún lado”, le dijo Néstor al mandatario rionegrino en tono jocoso.

Un secretario de Icare confió a este diario, que en el trayecto hasta Parques, Kirchner rompió el protocolo y se fue a abrazar con la comunidad. Pero en ese intento, realizó una mala maniobra y se golpeó la frente con la rama de un árbol ubicado al costado de la calle Urquiza.

Cristina con el sombrero de guardaparques

Ya una vez comenzado el acto, Icare brindó un discurso elogioso hacia el presidente y luego requirió que se solucione la provisión de gas, que se bajen los combustibles y pidió por la construcción del Centro de Convenciones. A su turno, Kirchner se comprometió a ampliar el Gasoducto Cordillerano, considerando que “hay que hacer la inversión, para que no tengamos la vergüenza de que falte gas en Bariloche y la región”.

En cuanto a temas nacionales, “el Pingüino” pidió apoyo para “correr a los ladrones y los sinvergüenzas y para echar a las corporaciones", en un duro discurso donde no precisó quiénes eran los blancos de sus críticas.

Además, el mandatario volvió a pedirles a los argentinos "dar la batalla para refundar la patria, recuperar los valores, la justicia y la dignidad". También hubo alguna referencia al menemismo, acorde con el paisaje. Reseñó que en la década del 90´ hubo "quienes querían privatizar los Parques, en un pasado doloroso", pero remarcó que "eso se terminó para siempre".

Recordó también, que desde su condición de patagónico debió padecer a los gobiernos "que hablaron mucho de la región pero la trataron como el patio trasero del país". Aseguró que ahora es el momento de que la Patagonia "sea el corazón de la patria argentina".

En aquella ceremonia, Icare entregó la llave de la ciudad al mandatario nacional. Se trató de una importante pieza confeccionada en plata que Kirchner agradeció y elevó en lo alto, de frente al lago Nahuel Huapi.

De manos de Néstor, Cristina y de otros funcionarios, nueve empleados de Parques fueron homenajeados por sus 30 años de trayectoria. Uno de ellos fue el guardaparque Raúl González ("Gonzalito"), quien obsequió a Kirchner el sombrero que identifica a los guardaparques en todo el país.

El mandatario se lo colocó y en forma inmediata se lo traslado a su esposa, quien se lo dejó puesto durante todo el acto. Este episodio trajo “cola” adentro de la Administración de Parques Nacionales, porque ningún miembro del organismo puede regalar su uniforme o parte de él a un civil. Ni siquiera al presidente. El tema no pasó a mayores, pero casi se convierte en un sumario interno.

Posteriormente, Kirchner recibió a las agrupaciones mapuche, volvió a meterse a saludar entre la multitud y se subió nuevamente a la combi que lo trasladó al aeropuerto.

Casi 8 meses más tarde, una semana de fuertes e incesantes lluvias azotaron por la región y entre otras consecuencias, generaron un derrumbe importante en la Barda del arroyo Ñireco. Hubo casas que se vinieron abajo y numerosos evacuados.

Así las cosas, la tarde de aquel 6 de julio de 2004, el presidente Néstor Kirchner llegó a Bariloche para recorrer a pié la zona damnificada, junto a Icare y al sucesor de Verani, el gobernador Miguel Saiz. El total de la visita duró tres horas.

La tapa de El Cordillerano en julio de 2004, cuando el mandatario recorrió las zonas del derrumbe.

Allí, verificó en directo las consecuencias de los aludes que arrasaron viviendas y en una audiencia improvisada, escuchó reclamos de los vecinos y prometió soluciones. Tomó contacto directo con las personas que levantaron sus casillas a pocos metros del arroyo y también conversó con residentes del barrio 112 viviendas, que también sufrieron el temporal. Estuvo acompañado por los ministros de Infraestructura, Julio de Vido, y por el de Interior, Aníbal Fernández. Bariloche recibió un ATN para las obras más inmediatas.

Durante la recorrida, Kirchner profirió una famosa frase, que es citada por los memoriosos dirigentes locales: “vos poneme la tierra, que yo te construyo las viviendas”, dijo dirigiéndose hacia Icare. La promesa se cumpliría durante la gestión de Marcelo Cascón, con la construcción de las 270 Viviendas.

Kirchner dialogó durante aquella lluviosa jornada invernal, con varios damnificados. Uno de ellos fue Luis Saluzzi, a quien pocos días antes, un derrumbe de la Barda le destruyó gran parte de su casa.

Néstor y Cristina en el 100 aniversario de los parques nacionales. 

El Cordillerano dialogó este lunes con Saluzzi, a 10 años de aquel momento. “El día del alud fue trágico, porque podría haber perdido a toda mi familia, por suerte mi esposa que estaba embarazada de 8 meses y mis dos hijas estaban durmiendo todas juntas en una habitación, sino hubiesen quedado enterradas por el barro”, sostuvo apesadumbrado.

Pese a esto, su tercera hija nació sana. Se adelantó el parto y en lugar de llamarse Francesca como estaba estipulado, la denominaron “Milagros”, por haber sobrevivido a semejante experiencia.

“Kirchner vino unos días más tarde. Yo estaba trabajando y me llamaron los vecinos para avisarme que vendría el presidente. Cuando llegué había muchas personas, entre políticos, vecinos y periodistas. Y en pocos segundos, quedé frente a Néstor. Estiré mi brazo para darle la mano y el me sorprendió porque me dio un fuerte abrazo”, relata hoy Saluzzi, quien es gasista matriculado.

“Argentino, no habrá problema, te vamos a reintegrar todo lo que perdiste, me dijo y me dio un abrazo fuerte. Después me dieron el teléfono de su secretario y también se acercaron desde la Intendencia. Me habían prometido una casa en un barrio nuevo y una ayuda de Nación para hacer una muralla de contención”, contó Luis.

Sin embargo, nada de eso se concretó, por lo que inició acciones legales contra el Municipio y luego de un tiempo de litigar, tuvo que conformarse con un subsidio de 26 mil pesos y la firma de un documento donde renunciaba a cualquier reclamo legal. “Al final devolvimos la casa al IPPV, porque mis hijas quedaron traumadas, dormían todas juntas con la luz prendida y no querían vivir más ahí”, resumió Saluzzi, quien confesó que no guarda ningún recuerdo de aquel abrazo con el fallecido ex presidente.

Tras recibir a cuanto vecino se acercara a saludar, sacarse fotos, entregarle cartas y pedirle autógrafos, Kirchner se dirigió al gimnasio Municipal número 1, donde se realizó un breve acto de entrega de los ATN con los fondos para la emergencia. Todas las personas consultadas por este diario, recordaron que había muy poca gente presente, aunque sí muchos bombos.

"Sé lo que sufre un patagónico con estas inclemencias y por eso quise venir a verlos, y por eso también quise que la ayuda se entregue rápido", dijo Kirchner.

A su turno, el ministro Fernández entregó a los intendentes los Aportes del Tesoro Nacional por 150 mil pesos para Bariloche, 100 mil para San Martín de los Andes y Villa La Angostura, 60 mil para El Bolsón, 40 mil para Pilcaniyeu y 15 mil para Ñorquinco, Río Chico, El Manso y Comallo.

En forma institucional, Kirchner no regresó más a Bariloche. Sólo se recuerda una última visita partidaria en 2008, para brindar una conferencia de prensa en el hotel Panamericano, donde respaldó los intereses del Frente Para la Victoria.

Diego Llorente

Te puede interesar