AUTOMOTORES
Cómo mantener un vehículo que está guardado por la pandemia
En estos tiempos de encierro, producto de la pandemia del COVID-19, muchos automóviles permanecen “guardados”, sin el rodamiento habitual. Es preciso conocer que dicha inmovilidad puede perjudicar las distintas partes de un automotor. ¿Qué se debe hacer para lograr cierto mantenimiento de un vehículo ante un prolongado desuso?
Un auto parado puede estropearse, entonces el mantenimiento es indispensable. Por ejemplo, arrancar la unidad al menos una vez cada 10 días. Los especialistas aseguran que para que el motor y los demás elementos mecánicos no pierdan su dinámica es conveniente, aunque no se vaya a circular, arrancarlo al menos una vez cada 10 días. Los componentes de un motor parado durante más tiempo pueden hacer que al volver a encenderse ofrezcan cierta “dureza” al reaccionar, según explica Rafa Castro aficionado a los automóviles a través de Qualitas.
Además, los líquidos de freno y el aceite corren el riesgo de apelmazarse, haciendo más difícil su tránsito por los tiempos del motor. Se sabe que incluso la nafta o el gasoil pueden llegar a pudrirse si no se mueven en mucho tiempo dentro de los circuitos del automóvil. En este sentido también es recomendable en la medida de lo posible dar alguna vuelta con el vehículo. Además de arrancar el motor, hacer mover la estructura en general es algo que vendrá muy bien a los demás elementos del automotor que se encargan de la parte motriz como ejes, ruedas, etcétera. Por otro lado, de esta forma el peso de la estructura no recaerá siempre en el mismo punto de apoyo.
Un auto que no se va a mover debería tener el depósito de combustible lleno. Esto se debe a que en un depósito se producirá menos evaporización de combustible cuanto más lleno esté, puesto que se creará menos espacio para que se dé este fenómeno. Es decir, cuanta menos cámara vacía haya, habrá menos espacio para evaporar. Por otro lado, el precio de los combustibles es algo que suele subir con facilidad. Por eso es mejor tener el depósito lleno, porque unos meses más tarde seguramente el combustible será más caro.
Otro punto se refiere e la desconexión de la batería, ya que dicho componente es lo primero que se va a echar a perder en un coche parado. El consejo anterior según el cual habrá que encender el arranque cada 10 días puede ayudar a prolongar en la medida de lo posible la vida de la batería. Sin embargo, una batería conectada a un coche inactivo puede significar el consumo total de la batería incluso si nunca se enciende el motor del automóvil.
Además, si la unidad va a estar parada mucho tiempo es aconsejable, siempre dentro de los límites de la lógica, que los neumáticos se inflen con unas cuantas libras más. Esto se hace para que ante una presión normal y una inactividad prolongada el neumático no se vaya vaciando dejando la rueda desinflada, lo que puede provocar daños en la llanta y deformaciones en toda la rueda.
Por último hay que prestar atención al mantenimiento interno. Con el motor arrancado, es recomendable al menos cada 2 semanas encender el aire acondicionado (algo que puede estropearse con facilidad en un coche sin uso) para evitar taponamientos en los conductos, hacer funcionar las escobillas limpiaparabrisas, subir y bajar las ventanillas, revisar los controles eléctricos como los retrovisores móviles y trabapuertas, abrir las ventanas e incluso las puertas durante un rato para ventilar el interior del automóvil sin uso, etcétera. La idea es suministrar movimiento para todos los sistemas con la finalidad que éstos no se estropeen por el desuso.
Juan Carlos Montiel