FALLECIÓ HÉCTOR JUSTO MANSILLA, DESTACADO PELOTARI
Hasta siempre Cacho querido
Hace unos días se fue un gran pelotari, nacido deportivamente en el Club Nahuel Huapi, Héctor Justo Mansilla, conocido por todos en la entidad del Ñireco, como Cacho.
A los 69 años emprendió su viaje final Cacho Mansilla, amante incondicional de la pelota a paleta en nuestra ciudad. Nació en Bariloche en 1952, tuvo tres hijos con su compañera, Blanca Marina; ellos son Gisella Mariana, Ricardo David y Rodrigo Martín.
El Nahuel siempre fue, desde que era muy pequeño, su segundo hogar, fue donde Cacho buscó refugio desde chico. Su gran pasión fue el fútbol, pero una lesión hizo que a los 17 años no pudiera practicarlo más, entonces pasó por varios deportes que se practicaban en el club, pero definitivamente uno lo sedujo para siempre, la pelota a paleta.
Cacho, llegó a jugar varios torneos patagónicos, su primer título en un patagónico fue en 1973 en Comodoro Rivadavia. En 1974 lograron repetir en Río Gallegos. Siempre junto a su inseparable y mejor pareja, como lo definía siempre, Hugo Llancanao.
Mansilla se hizo desde abajo y en los últimos años jugaba de igual a igual con jugadores de poco menos de 30 años. Aguerrido y buen definidor, era uno de los jugadores más buscados por otros para encarar torneos. En una de las tantas anécdotas de Cacho Mansilla, tuvo que viajar en colectivo a jugar un certamen a Piedrabuena, llegó en micro a Comodoro Rivadavia y allí se enteró que le quedaban 300 kilómetros. Llegó y volvió a dedo, con el título abajo del brazo.
El club del Ñireco llora la partida de Mansilla, siempre con una sonrisa, siempre dispuesto y uno de los pilares en los últimos años de este gran deporte que sigue vigente gracias a mucha gente dentro del Club Nahuel Huapi, entre ellos, Cacho Mansilla.
Martín Leuful