EL FOYEL
Un grupo de encapuchados agredió a un camarógrafo del canal TN
Ayer por la tarde y delante de las fuerzas de seguridad, un grupo de encapuchados mapuches agredió a un camarógrafo de TN que cubría el desalojo de integrantes de la comunidad identificada como Lof Gallardo Calfú en la localidad rionegrina de El Foyel
“Apagá la cámara porque te la bajo”, le dijo una de las delincuentes que participaban del corte de la ruta 40 al trabajador de prensa del grupo Clarín. Posteriormente le sacaron el trípode de la cámara con la que le pegaron.
Esa violenta estaba acompañados por encapuchados tan violentos como esa. Otro exaltado exigía que se retiraran del lugar al grito de "este es un territorio mapuche" en absoluto desconocimiento del Estado argentino en la provincia de Río Negro.
Se escucharon aclamaciones, pero también empezaron a oírse insultos contra un móvil periodístico de TN/Canal 13.
Demandaban que dejaran de grabar. “Apaguen eso, la con… de tu madre”, gritaban.
Una joven se había acercado a los trabajadores de prensa, y no paraba de vociferar, cuando otro de los movilizados directamente fue a agredirlos, tomó el trípode de una cámara, y arrojó su base sobre uno de los miembros del equipo, que resultó con heridas alrededor del ojo.
Con la sangre resbalándole por el rostro, fue trasladado tras la valla policial.
En tanto, los que estaban en la zona se fueron desconcentrando.
“Esta agresión no es comprensible”, dijo Maximiliano Aragonés, el asistente de cámara lesionado.
Había llegado a la ciudad el sábado, desde Buenos Aires, especialmente para cubrir lo que sucedía en El Foyel.
“Yo sólo traté de cuidar la cámara”, se lamentó.
Comunicado de Sitrapren
El Sindicato de Trabajadores de Prensa de Bariloche y Zona Andina (Sitrapren) manifiesta su repudio a la agresión sufrida por Maximiliano Aragones, trabajador de prensa del canal de noticias TN, quien esta tarde se encontraba realizando la cobertura periodística del desalojo de una ocupación en El Foyel.
Aragones es camarógrafo del canal porteño y fue increpado por manifestantes que le exigieron que apague la cámara o de lo contrario le sería quitado el equipo de trabajo. De inmediato le arrebataron el trípode y con ese elemento le propinaron un golpe en el rostro, provocándole una contusión en un ojo.
El trabajador debió ser asistido por personal médico que se encontraba en una ambulancia en las inmediaciones.
La garantía de seguridad es esencial para que los comunicadores puedan desarrollar su tarea, cualquiera sea el ámbito y la situación. Y el Estado es el primer responsable de asegurar ese principio, que no es un privilegio individual del trabajador sino un resguardo indispensable del acceso a la información, entendido como un derecho de la comunidad en general.
Como organización de los trabajadores no podemos permanecer indiferentes a la situación de violencia vivida por el compañero y reclamamos un rápido esclarecimiento.